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26.3.06

VUELTA A PORRÚA

En estos tiempos a uno le apetece más que nunca encontrar ejemplos en los que apreciar la dignidad de la cosa pública, para no olvidar nunca que en el espacio común, en el proyecto conjunto, está la única esperanza posible.
Si alguno siente como yo esta necesidad, le recomiendo que visite y se empape de Porrúa. Este pueblo llanisco, exponente de esa simbiosis de universo y raíz que Juan Cueto califica como “lo glocal”, rebosa por sus cuatro costados capacidad de lucha compartida, exhibiendo su concepción humana de lo comunitario. El porruano lleva a?os peleando por un futuro en el que resistir con dignidad en esta era del automatismo, la tediosa homogeneidad y la desmemoria.
Porrúa tiene una Casa Conceyu que es una verdadera Cámara de los Comunes, donde los vecinos se miran de frente y de igual a igual, recodando a los asturianos que no tienen que ir hasta Porto Alegre para buscar referentes cuando en Porrúa la democracia participativa es la permanente se?a de identidad política, conservándose incluso ordenanzas de 1832 que rigen el funcionamiento de este parlamento local.
Esta gente tiene el orgullo de quien pelea por el porvenir sin regalar la historia ni disfrazarse de exotismo. De este sentido de lo colectivo surge el triunfo de este pueblo, explicándose sólo así la exitosa pervivencia de la actividad ganadera a la sombra del Cuera, el grupo de gaitas, su mercáu astur o su participación en la Red Europea de Pueblos Culturales. El museo etnográfico, hecho entre todos los vecinos, deslumbra como el impresionante aguacate que lo custodia, enlazando todo un pasado de esfuerzo, supervivencia y emigración con un presente tejido con la combinación armónica de quien mantiene la autenticidad de sus semillas y es a la vez capaz de mirar afuera, adelante, sin miedo.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 20 de junio de 2003.

VERDADES EN RIBERAS

El otro día estuve dando una vuelta por la patria chica, Riberas, en el concejo de Soto del Barco, muy cerca ya de Pravia. Esta parroquia, que celebra este a?o el bicentenario de su iglesia de Santa María, viene a ser algo así como mi
Kamchatka particular, propicia para la reflexión y la resistencia, y sobre todo reserva de la memoria de los míos y de mis a?os de guaje, descaradamente dichosos.
Me descubrí como lo que ya intuía, observando la siega: un urbanita en tierra extranjera, cada día más ajeno, aún a pesar de que ello duela, a todo aquello que vivieron otros antes que yo, a ese mundo del que vengo y que no es el mío.
Muchos ribere?os siempre me vieron, a pesar de mis esfuerzos por crecer antes de tiempo, como el último de mis hermanos, por lo tanto siempre más crío de lo que me correspondía. Sólo ahora, con un cuarto de siglo vivido, son capaces de reconocerme como hombre; quizá sea, como me dijo un vecino, que he ganado cuerpo, por utilizar un eufemismo, o quizá que esto de ser un país de andar por casa le permite a uno ser conocido, a pesar de que no lo merezca, por un par de cosas que haga en el escenario político. Otro vecino me recomendó pronto casamiento, se ve que me ven con cara triste de quien tiende a oficinista con perro y rutina. Parece que el cambio de chaval a adulto, a ojos de muchos sigue teniendo como aduana esto de emparejarse y continuar la especie, pero eso lo dejo para otros con más voluntad.
Otro día os hablo un poco del bohemio Félix de Monterrey, natural de Riberas y tótem familiar. Así voy desgranando los recuerdos, con vuestro permiso.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 18 de julio de 2003.

TIEMPO DE PACTOS

Las elecciones autonómicas han ofrecido un resultado sorprendente y para muchos inexplicable. Que el PP, con un candidato mediocre y con la que ha estado cayendo en los últimos meses, haya recuperado voto, es difícil de entender salvo por el descalabro de URAS o la preocupante movilización del electorado conservador. Que el PSOE, después de cuatro a?os de gobierno razonablemente positivos y de tener asegurada, al menos en las encuestas, la reedición de la mayoría absoluta, haya perdido dos esca?os, es algo difícil de encajar si no se explica por el exceso de confianza, y el desgaste propio de la acción de gobierno. Que el paupérrimo discurso político de IU, centrado casi exclusivamente en arrebatar la mayoría absoluta al PSOE, haya tenido cierto eco quizá se explique por la irremediable insatisfacción que en determinados sectores de izquierda ha producido el gobierno socialista.
Ahora, con mayoría relativa, se tiene que abrir un periodo de necesario diálogo, pactos, permeabilidad, cesiones y capacidad de negociación. En Asturias, con una cultura política poco propicia a esta dinámica, en momentos pasados esto se ha traducido en inestabilidad y ausencia de impulso político autonómico, pero ahora los partidos de izquierda tienen la oportunidad de demostrar que poseen la madurez y sensatez suficiente como para establecer un acuerdo satisfactorio para todos.
Es necesario aprovechar los aspectos positivos de esta nueva situación, que por supuesto, existen. Estamos ante una oportunidad para que la Junta General cobre mayor dinamismo, para que el ejercicio del gobierno se caracterice por mayor mesura en algunas cuestiones, y para que en la agenda política del gobierno autonómico se subrayen asuntos de interés como la política lingüística, el autogobierno y el desarrollo estatutario (con otro nuevo impulso después de cuatro a?os positivos), o el papel de las instituciones asturianas.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 30 de mayo de 2003.

PATRIOTISMO Y FUNDAMENTALISMO

Seguro que no soy el único que cuando observa a Aznar enfundarse en la bandera de Espa?a para abrigar su discurso político siente cierta repulsión. Y es que el Presidente está demostrando manejar una concepción de lo común, en este caso el Estado y lo que representa, bajo criterios excluyentes, dogmáticos y maniqueos.
La estrategia de Aznar consiste en exaltar, bandera de Plaza de Colón al viento, ciertos ánimos patrioteros, apelando a un sentimiento de apego a la idea de Espa?a basado en elementos muchas veces puramente emocionales y, por lo tanto, irracionales. Su idea de las autonomías poco se corresponde con el espíritu federalizante y de construcción de una Espa?a rica en su pluralidad, y de vez en cuando nos recuerda involuntariamente sus pinitos de comentarista político en La Nueva Rioja reivindicando la “unidad y grandeza” de la patria y renegando de la Constitución, en 1979, en plena transición a la democracia.
Viene esto también a cuento de los dardos envenenados que lanza a diario el PP contra el resto de fuerzas políticas. Ahora Aznar y los suyos se erigen en máximos guardianes de la Carta Magna, planteando un fundamentalismo constitucional que sacraliza hasta la fosilización la norma de juego, frente a la irresponsabilidad de los rompe-Espa?as que pululan en el espectro político. Aznar da palos también al PSOE, incluso teniendo firmado con Zapatero un pacto que refrenda posiciones severas ante la situación del País Vasco, y que ha sido fuente de una política de mano dura. Pero al PP eso no le importa, no entiende de lealtades surgidas del pacto, ya que según el catecismo aznarista sólo ellos salvarán la patria del PSOE y el resto de partidos que, en el fondo, albergan el íntimo deseo de acabar con la unidad de destino en lo universal.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 27 de junio de 2003.

INVITACIÓN AL OPTIMISMO

Leo atentamente el texto del acuerdo alcanzado entre la FSA-PSOE e IX y a pesar de los pesares, de mis recelos sobre el compromiso de IX con la gobernalibilidad y de cierto escepticismo sobre la receptividad de la FSA ante las reivindicaciones lingüísticas, creo que es un buen acuerdo, posiblemente el mejor posible para todos, principalmente para los asturianos.
Es un buen pacto, en términos generales, para articular un programa de gobierno marcadamente socialdemócrata, inconformista con nuestra realidad como país, ambicioso en sus contenidos y, pese a cierta sensación de fragilidad que todavía pulula en el ambiente, si impera el rigor necesario se cumplirá suficientemente con el esfuerzo y respaldo de la izquierda política y social.
Estoy particularmente satisfecho en lo relativo a la política lingüística, porque supone un punto de inflexión respecto a los últimos a?os, claramente decepcionantes, y sobre todo porque puede rescatar la situación de nuestra llingua de la polémica permanente y la confrontación más árida. El pacto recoge medidas concretas de gran interés, que no son un brindis al sol ni una carta a los reyes magos, sino iniciativas viables y al alcance de la mano con el esfuerzo político adecuado. Además, estamos hablando de instaurar un clima de cierto sosiego y progresión continua que puede y debe significar, más temprano que tarde, la reforma estatutaria necesaria para alcanzar la cooficialidad de llingua asturiana y gallego-asturiano o fala en un modelo abierto, no impositivo, y que sobre todo reconozca y ampare los derechos lingüísticos de todos los asturianos.
Todo ello, claro está, a pesar de Ovidio, que agita la anciana doctrina anticomunista de Reagan, metiendo miedo al personal con su idiota cantinela: nos quitan la tierra, nacionalizan la banca, nos obligan a hablar en asturiano... vaya poderoso discurso el de este punto.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 11 de julio de 2003.

GABINADAS

La última del Alcalde de Oviedo ha sido sonada; de la noche a la ma?ana decide, personal y directamente que el edificio de Calatrava proyectado para la parcela de Jovellanos II (donde estaba la Estación del Vasco), ya no va a ser ni Facultad de Bellas Artes ni Palacio de las Artes, sino edificio para dependencias municipales.
Gabino de Lorenzo nos deleita una vez más con sus ocurrencias. El orden de la toma de decisiones, según lo visto ha sido este: construyamos dos edificios monumentales; habilitemos partidas presupuestarias para ello, aunque las arcas municipales tengan superávit de telara?as; pensemos en algún contenido; ese contenido a ser posible, que sea útil, aunque en el fondo da igual ocho que ochenta. Todo ello poniéndonos en la hipótesis más amable, porque hay quien dice que detrás de los proyectos de Palacio de Congresos y de las Artes de la empresa Jovellanos XXI hay alguna clase de interés económico - político inconfesable.
Así actúa el gabinismo. No importa saber qué se va a hacer; no es necesario planificar, ordenar nuestros recursos, proyectar para el futuro sobre bases ciertas. Lo importante es el cemento, construir ya, inaugurar primeras piedras de la nada. En torno a los Palacios de Calatrava o lo que quede del faraónico proyecto, ni Gabino ni los suyos (?ay de quién se lo pregunte!) se han preguntado el cómo, por qué, para qué, con qué dinero, etc. Es la política de quien no tiene modelo de ciudad ni de gobierno, más allá del tira p´adelante que libras, al que tan aficionado es el Alcalde-Ingeniero-Ganadero, nuevo pantocrator local, y que nos ha llevado a ser una ciudad de futuro incierto, hipotecada hasta las cejas, y llena de caprichos de quien nos observa no como ciudadanos sino como sus caballos o sus estatuas.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 25 de abril de 2003.

FÓSILES Vs REALISTAS

El PP dice no y no a cualquier posible reforma de la Constitución. Más aún; alega el partido autodenominado “de centro reformista” (aunque en este tema no demuestran precisamente ni centrismo –moderación- ni reformismo –vocación de introducir cambios graduales-), que cualquiera que levante el dedo para reivindicar la necesidad de modificaciones en la Carta Magna, por superficiales o sectoriales que puedan ser, está poniendo en riesgo la estabilidad y unidad de Espa?a.
En esta tesitura, las voces que se suman a la reclamación de una revisión de al menos ciertos asuntos de la Constitución aumentan. La propuesta de reenfoque de esta cuestión que el PSOE acaba de realizar en su “cumbre” de líderes me parece, en este sentido, la aportación más sólida, sensata y realista formulada en los últimos a?os sobre la materia. Parece que Zapatero por fin apuesta fuerte por un federalismo de hecho, con un programa elemental: reforma a fondo del Senado, convirtiéndolo en Cámara Territorial; impulso de la coordinación, lealtad y corresponsabilidad entre autonomías y Estado, con una Conferencia de Presidentes como instrumento que engrase el necesario clima de colaboración; implicación (y capacidad de influencia en la toma de decisiones) de las comunidades autónomas en la construcción europea; redefinición del patriotismo como apego a las libertades y derechos ciudadanos, en relación al Estado en su conjunto y dentro de un modelo plural, abierto en el que se garantiza el autogobierno de las comunidades.
En contraposición, el PP apela a un patriotismo de bandera, nicho identitario y unidad de destino en lo universal. Fosilizando la Constitución, patrimonializando la defensa de la regla de juego que muchos de ellos rechazaron en su momento (el joven articulista Aznar, en 1979, el primero), el PP se enroca en un extremismo inmovilista que abre brecha en el modelo de Estado.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 5 de septiembre de 2003.

ESPACIO PÚBLICO COMPARTIDO

Vino Felipe González a Asturias y nos habló del espacio público compartido, es decir, el tablero y las reglas conjuntas, aceptables y aceptadas, sobre las que se ha de desarrollar la vida política; en otras palabras, recordó lo esencial de mantener determinados nexos comunes y respetar, con una actitud abierta y permeable, unos límites razonables de la acción política.
Venía esto a cuento de la estrategia de Aznar, empe?ado en erosionar ese espacio público compartido, adoptando estrategias de confrontación entre ciudadanos, apelando al miedo como impulso político, beneficiando a las minorías más poderosas en detrimento de la mayoría. Estos días Aznar demuestra que no le duelen las prendas en quemar las naves en esta campa?a electoral, afilando una espada dialéctica con la que es capaz de arrasar todo vestigio de convivencia y cooperación entre territorios, fuerzas políticas y pueblos del Estado.
No se le ocurre otra feliz idea al Presidente que acusar a todos los que no sean del PP de debilitar Espa?a, utilizando conceptos propios del artículo “Unidad y grandeza” que en sus a?os de falangista escribió en La Nueva Rioja y planteando una idea de Estado netamente excluyente. Resucita lo de las “dos Espa?as” y emplea el atávico miedo a las transformaciones sociales como si la izquierda (perdón “las izquierdas”, se?or Bueno) de hoy viniese portando a caballo teas ardiendo para arrojar a las iglesias. Alimenta Aznar, en la más chusca campa?a electoral de los últimos a?os, las diferencias entre grupos sociales, enfrentando interés en lugar de buscar la conciliación de los mismos. El último ejemplo de esta obscena artima?a lo tenemos con la nueva modificación de la Ley de Extranjería, legislando, con una vuelta de tuerca, contra un grupo de población importante y ya de por sí sometido a la precariedad y segregación legal.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 23 de mayo de 2003.

EN LA TIERRA DE LA FALA

La tierra mestiza de la vega del Eo vive en una continua búsqueda de su espacio. La Asturias más occidental hace gala de asturianía pero lejos de estereotipos e imposiciones, y se resiste a ser un peón en el tablero o tierra de nadie. Nos encontramos aquí en una muestra de la todavía no apreciada diversidad y pluralidad de Asturias, a pesar de ser un paísito agazapado tras la cordillera. Es una de nuestras mayores riquezas: modos de vida, paisajes, gentes, aires y lenguas distintas, en una Asturias de cien caras.
La excusa para disfrutar esta vez del viaje a Castropol y As Figueiras fue el seminario “La protección y promoción de la fala o gallego-asturiano”. Otra vez he podido comprobar como la fala, esta lengua sin nombre propio (más allá de la denominación científica gallego-astutriano –de probeta, como dicen los de la asociación El Teixo-), tiene sin embargo viveza contrastada, dinamismo y futuro como vehículo de comunicación de unas gentes que la aprecian, utilizan y enriquecen día a día. La fala se utiliza con normalidad por miles de asturianos del Occidente; se escribe con talento, como nos demostraron María Xosé Fraga Suárez, Fredo de Carbexe o Rafael Cascudo; y se lee y aprende, incluso, poco a poco, en el sistema escolar del Navia-Eo. Todo esto a pesar, claro está, de las dificultades ante una administración que sólo con mucho esfuerzo evoluciona desde el inmovilismo hasta lo que debe ser el reconocimiento de los derechos lingüísticos de los asturianos de Entrambasauguas.
Ahora que hay esperanzas sobre el necesario respeto para la diversidad lingüística, no tenemos que olvidar ningún elemento de esta floreciente diferencia. Somos una tierra de lengua castellana, de llingua asturiana y de fala en el Navia-Eo. Somos una Asturias trilingüe, o sea, rica.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 29 de agosto de 2003.

SOBRE LOS KURDOS, RESULTA QUE...

...resulta que a casi nadie parece interesarle profundizar en la cuestión o abordar las causas y raíces del conflicto que vive el Kurdistán, e incluso muchos se toman a la ligera la tragedia de un pueblo entero; resulta que incluso quieren darnos la imagen de que sus dirigentes son despiadados terroristas cuando son mayoritarios los grupos no armados como el partido HADEP o los (prohibidos, que casualidad) HEP Y DEP; resulta que hay quién rechaza que Asamblea del Kurdistán en el exilio se reúna en territorio espa?ol cuando nos encontramos ante una situación relativamente similar (por lo sangrante del caso, nunca mejor dicho) a la del Sahara Occidental o Timor Oriental; resulta que para el Gobierno de Aznar priman más las relaciones económicas (como por ejemplo las jugosas compras de material militar made in Spain que Turquía ha realizado a Espa?a en varias ocasiones) que los derechos del pueblo kurdo; resulta que el asunto kurdo se instrumentaliza en nuestro país como forma de burdo y más bien pobre ataque político entre unos y otros.
...resulta que el Kurdistán turco alberga importantes riquezas naturales (petróleo entre otras); resulta que además está en una zona estratégica, fronteriza con Irán (enfrentado con Estados Unidos desde 1979) y con Irak (primero aliado de las potencias occidentales en el conflicto con la vecina Irán –que duró ocho a?os y causó miles de víctimas la mayoría civiles, que raro-, y ahora enemigo acérrimo y válvula de escape de crisis políticas internas de la poderosa Norteamérica, que aplica durísimas e inaceptables medidas contra el pueblo iraquí, como los bombardeos supuestamente “selectivos”, contrarios al Derecho Internacional, o el brutal embargo que ha provocado más de 1 millón de muertos desde hace ocho a?os); resulta que Turquía es miembro de la OTAN y tradicional baluarte, junto con Israel, de los intereses de los Estados Unidos en Oriente Próximo; resulta que los gobernantes de Estados Unidos no se escandalizaron cuando los aviones iraquíes efectuaron brutales bombardeos químicos contra las poblaciones kurdas del norte de Irak en la década de los 80, y tras terminar la Guerra del Golfo estableció una zona de exclusión aérea para, de nuevo supuestamente, proteger a la población kurda iraquí, aunque contra la población kurda turca se continuasen produciendo numerosas atrocidades; resulta que, para colmo de males, las autoridades estadounidenses y turcas pretenden insultar nuestra inteligencia irguiéndose los primeros como defensores de la paz y adalid de los derechos humanos, y los segundos lanzando proclamas en defensa del Estado “democrático” turco, en el cuál, y a título informativo, cabe se?alar que quién tiene la sartén por el mango es el estamento militar (que provocó, por ejemplo, la ilegalización, en 1997, de los movimientos políticos islámicos que habían accedido al Gobierno tras elecciones libres).
...resulta que el pueblo kurdo tiene una se?alada distinción cultural y una larga tradición histórica; resulta que, a pesar de la prohibición de su uso, la lengua y la cultura kurda sigue viva y se transmite generación tras generación; resulta que el día del pueblo kurdo, 21 de marzo, se celebra desde tiempos inmemoriales y que de las costumbres del pueblo kurdo, descendiente de los medos, hay manifestaciones de las que se tiene noticia desde el siglo VII; resulta que el pueblo kurdo se asienta actualmente en 5 Estados, principalmente en Turquía e Irak (también en Siria, Armenia e Irán), y no tienen reconocida ninguna clase de autonomía.
...resulta que en Turquía, y especialmente en el Kurdistán, la tortura se aplica de forma sistemática, las “desapariciones” se producen en mayor número que en cualquier otro país, las ejecuciones extrajudiciales y las sentencias condenatorias a muerte continúan siendo frecuentes y las libertades civiles y políticas están más perseguidas que en cualquier otro Estado perteneciente al Consejo de Europa; resulta que en el sudeste del país, en el Kurdistán turco, el estado de excepción está vigente de forma continuada; resulta que desde 1984 dicha zona está en una permanente situación de conflicto abierto entre las Fuerzas Armadas Turcas (con 300.000 efectivos y numeroso material militar en la zona), y la milicia del PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), con el resultado de más de 30.000 muertos, 6.000 de éllos en 1997; resulta que el PKK ha declarado, desde el inicio de su lucha armada, tres treguas, además de diversos compromisos públicos a favor de la negociación; resulta que los diferentes grupos políticos kurdos mayoritarios, incluido el PKK, han declarado que aceptarían un régimen de autonomía y ciertas cotas de autogobierno a cambio de la paz y la aceptación de la integridad territorial turca; resulta que Turquía ha preferido acabar violentamente con cualquier disputa, no haciendo más que encrespar la situación y conducirla a un callejón sin salida; resulta que en el Kurdistán turco hay en torno a 3 millones de desplazados internos, y las Fuerzas Armadas han arrasado más de 3.000 pueblos en su estrategia de tierra quemada y de “quitarle el agua al pez” exterminando cualquier apoyo civil a los grupos armados kurdos; resulta todo ésto tiene un nombre: genocidio, y que de este genocidio son culpables en gran parte los Estados occidentales; resulta que todas las víctimas son víctimas del silencio, de nuestro silencio.
Publicado en el diario La Nueva Espa?a, marzo 1999.

LA IRRESPONSABILIDAD EN EL PODER

Se cumple el 22 de abril de este a?o el primer aniversario de la ejecución, en el Estado de Texas, Estados Unidos, de Joseph John Cannon. La particularidad del caso es el hecho de que el asesinato que le llevó a ser ejecutado con la inyección letal tuvo lugar cuando éste sólo tenía 17 a?os. Se trata, nada más y nada menos, que de la ejecución de personas que cometieron sus crímenes cuando eran menores de edad, hecho que atenta directamente no sólo contra la Declaración Universal de los Derechos Humanos y contra el derecho a la vida, sino más allá contra los derechos de los ni?os y la Convención sobre los Derechos del Ni?o, que en el presente a?o alcanza su décimo a?o de vida. La Convención es un texto legal vinculante para los Estados, y cuya vigencia efectiva debería ser la misma que la que puede tener, por poner un ejemplo, el Código Penal o el Código de Circulación. El problema estriba en que, en este caso, los Estados Unidos de América son, junto con Somalia (que por su caótica situación interior no tiene gobierno reconocido), el único Estado que no ha aceptado obligarse por dicho texto legal, clave para la real defensa de los derechos de los menores.
Así es que, en el Estado del mundo que se arroga el título de paladín de los derechos humanos suceden, entre otras aberraciones, violaciones evidentes de esos mismos derechos que se dicen defender a todos niveles. Algunos datos más sobre el citado caso o casos similares pueden ser ilustrativos. Por ejemplo, Joseph Cannon había sufrido una vida repleta de brutalidades y abusos contra su persona; además, se le había diagnosticado esquizofrenia y padecía lesiones cerebrales de las que jamás recibió tratamiento alguno. A pesar de éllo se le condenó a muerte y se le ejecutó. Más casos con nombre y apellidos: el 18 de mayo de 1998 Robert Anthony Carter fue ejecutado por un delito cometido a los 17 a?os, también en Texas (cuyo gobernador, George Bush Jr., posible candidato a presidir los EE:UU., se negó a conmutar tanto ésta como la anterior pena capital). El paralelismo con el caso de Joseph Cannon es asombroso, puesto que Robert Carter también había sufrido graves abusos durante su ni?ez y padecía lesiones cerebrales diagnosticadas, hechos que el jurado que lo condenó desconocía por desinterés de la fiscalía e incompetencia de la defensa. Otro ejemplo: Sean Sellers fue ejecutado el 4 de febrero de 1999 en el Estado de Oklahoma por delitos cometidos a los 16 a?os de edad; en su caso también se reconoció su historial de enfermo mental, según testimonio de expertos ante un tribunal federal en 1998.
Estos tres casos son los últimos ejemplos de una larga lista del horror y la inexplicable aplicación de la pena de muerte en Estados Unidos. Sellers, ha sido el preso número 13 ejecutado en Estados Unidos desde 1977 (fecha del fin de la moratoria en las ejecuciones) por un delito cometido siendo menor de edad. Estados Unidos ha sido responsable de las cuatro últimas ejecuciones de este tipo que se han llevado a cabo en el mundo. Además, ostenta el triste récord de haber ejecutado, desde 1990, a más presos que delinquieron siendo menores de edad (nueve) que todo el resto del mundo junto. Estados Unidos no es por tanto, el líder de la defensa de los derechos humanos, sino el líder del “selecto club” de Estados que ejecutan a quienes infringieron las normas cuando eran menores de edad, seguido de países con una sensible diferencia económica y con particularidades culturales evidentes (que no justificatorias de las violaciones de los derechos humanos, en mi opinión) como Arabia Saudí, Pakistán, Irán, Irak, Bangladesh y Yemen. Parece que en la actualidad sigue vigente la observación que el escritor uruguayo Mario Benedetti realizó hace ya a?os: “No obstante, después de esta última proeza será obligatorio llamar a los procederes norteamericanos por sus nombres y no por sus seudónimos, aunque éstos sean libertad, derechos humanos y autodeterminación de los pueblos”.
Citaba al principio el hecho de que Estados Unidos no ha ratificado la Convención de Derechos del Ni?o de 1989. Pero no es éste el único caso en que los EE.UU. rechazan formar parte de normas internacionales y recomendaciones de la ONU tendentes a garantizar la protección de los derechos del menor. Así ha sucedido, más concretamente en torno a las disposiciones que prohiben la imposición de la pena de muerte a quienes cometieron delitos siendo menores de 18 a?os, como el artículo 6 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966, sobre el que EE.UU formuló reserva, o el artículo 4 e incluso la totalidad de artículos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, de 1969, que aún no ha sido ratificada por EE:UU. Lo mismo sucede con la Salvaguardia 3 de las Salvaguardias para Garantizar la Protección de los Derechos de los Condenados a la Pena de Muerte, adoptadas por el Consejo Económico y Social de la ONU en 1984; o con la Resolución 1989/64 de 24 de mayo de 1989 del citado Consejo Económico y Social.
Y así están las cosas. No creo que haya que decir nada más sobre las violaciones flagrantes de los derechos del ni?o en Estados Unidos. En este asunto, los datos hablan por sí solos.

Publicado en el diario La Nueva Espa?a, abril de 1999.

CLAUSTRO DE SEGUIMIENTO DEL PLAN PLURIANUAL:CRÓNICA DE UN INCUMPLIMIENTO ANUNCIADO

Durante la pasada sesión del Claustro, celebrada los días 3 y 4 de noviembre de 1999, en el que se aprobó el Plan Plurianual 1999-2004, el Rector de la Universidad de Oviedo, Julio Rodríguez, se comprometió pública y explícitamente a convocar una nueva sesión del máximo órgano de representación de la institución para constituir, antes del y cercano fin del mandato de los claustrales, una comisión de seguimiento de los contenidos y el itinerario de aprobación y puesta en marcha del citado Plan. La propuesta surgió en el seno de un debate cargado de numerosas críticas al citado Plan y, el Rector utilizó esta baza como elemento de distracción, como al final todos hemos podido comprobar.
Ya desde un primer momento fueron muchos los que desconfiaron de las palabras del Rector. A la luz de los precedentes parecía ciertamente probable que, o bien dicha comisión carecería de contenido real y se configuraría como mero maquillaje, o bien se trataba de una artima?a improvisada para, en cierta medida, tratar de evitar las críticas que aludían tanto al proceso de elaboración del proyecto, totalmente de espaldas al Claustro y al conjunto de los universitarios, como las acusaciones que se referían a la deficiente reflexión y análisis previo que diera como resultado la propuesta de titulaciones e infraestructuras. En definitiva, el Rector pretendía suavizar con este quiebro la falta de consenso existente para un asunto de la trascendencia del Plan Plurianual.
?Se llevo el gato al agua? El hecho es que el Plan salió adelante. Cierto que con una mayoría exigua, puesto en duda hasta la saciedad, reducido a “filosofía” y venido al mundo oficialmente en un Claustro bronco y culminado con algún que otro incidente, pero aprobado al fin y al cabo. No me atrevería a asegurar que la maniobra del Rector haya tenido parte en esta aprobación, pero es posible que, en parte, y para algunos de los que votaron afirmativamente de buena fe y en conciencia (que algunos habrá, o eso espero), haya tenido algo que ver.
Meses después asistimos a la crónica de un incumplimiento anunciado y a la confirmación de las previsiones realizadas. Con el calendario electoral ya aprobado y con fecha para la convocatoria de elecciones al Claustro (18 de febrero), como nos temíamos el Rector ha vuelto ha demostrar su desprecio a la comunidad universitaria, puesto que el Claustro no ha sido convocado (ni parece que vaya a serlo) pare el fin referido, contrariamente a lo que fue comprometido ante los asistentes. Es extremadamente grave que el Rector se sitúe frente al Claustro en una dinámica de desconfianza y alejamiento. La recuperación de un mínimo funcionamiento democrático, no me cansaré de repetirlo, exige que el órgano más amplio y representativo no sea entendido como un estorbo sino como un posible punto de encuentro para el trabajo sobre los distintos temas de la Universidad, seguimiento de los problemas y retos de la institución y, sobre todo como un espacio de decisión más allá, mucho más allá, de la elección del Rector cada cuatro a?os.
Pero hay cosas que parecen no cambiar; este mandato rectoral que se cierra en breve ha sido un periodo que ha puesto al Claustro en un segundo o tercer plano. El último (o penúltimo) incumplimiento del Rector a este respecto no pasa de ser, si observamos el conjunto de estos a?os, una anécdota.Conclusión: que ni comisión de seguimiento, ni puentes para el diálogo, ni búsqueda del consenso, ni distensión; simplemente nada. Nada.

Publicado en el Informativo Universitario Aulas, febrero de 2000.

CLAUSTRO ESPERPÉNTICO

Vaya por delante: el reciente Claustro en el que se abordó el Plan Plurianual 1999 – 2004 no puede tener otra calificación que no sea la de esperpéntico. Nada más empezar, y tras una exposición más o menos aséptica y relativamente clarificadora de los vicerrectores de turno, llega el rector y le cuenta a la comunidad universitaria que no, que no se trataba del Plan Plurianual, sino de algo así como “las líneas generales del mismo”. Absorta la concurrencia, con esas palabras que descolocaron a todos, el sentimiento es de tomadura de pelo. O sea que sólo son líneas generales.
Después llega el turno de intervenciones; en él un número cuantioso de profesores, algunos de éllos no especialmente marcados como opositores al rector, integrantes del PAS (personal de administración y servicios) y alumnos critican el Plan desde muy diversos flancos: ausencia de evaluación de lo actual, estudios poco rigurosos o también inexistentes, contradicciones en el propio Plan, dudosa justificación de determinadas titulaciones e inversiones, sombras sobre la cuantía de las necesidades económicas que oscilan en cifras de miles de millones, financiación en muchos casos de aún nada clara seguridad, inoportunidad del momento de presentación, elaboración a espaldas de la comunidad universitaria, y una larga lista de peros, objeciones y opiniones contrarias. Pero después viene lo mejor; o, preferiblemente se debería decir lo peor. Tres intervenciones de alumnos de Foro, más concretamente pertenecientes a ese grupo de acólitos fieles de Rodríguez hasta el halago exacerbado, dejan la dignidad del Claustro por los suelos asegurando, sin, según apuesta de muchos de los asistentes, haberse leído una letra del Plan, infinitas bondades de un Plan Plurianual que ni los propios redactores podrían haber sospechado ni aún en sus más bienintencionados deseos. Pero hay más, y aquí llega el insulto final a la inteligencia; aseguran estos genios y figuras que son oscuras y bastardas intenciones de poder las que mueven a los críticos a rechazar el Plan Plurianual, instando a que se callen y no molesten. Lo que faltaba; ahora resulta que estos peritos en compraventa de voluntades, aspirantes a becarios por “méritos” políticos y a campeones en gastronomía a la salud del resto, dicen a la comunidad universitaria que hay algunos que tienen que callarse, y que, además operan por intereses inconfesables. Así de alto dejan el listón en su obscenidad moral, y lo que verdaderamente me resulta más desagradable es que luego tanto la prensa regional como los diferentes observadores del proceso y algún que otro profesor engloben bajo el nombre de representación de alumnos a esta “representación impresentable”, dejando de lado que, desde luego, no todos los representantes siguen esta línea de actuación perversa, carente de toda ética y personalmente repugnante.
Sigo con el tema. Finalmente, y viendo que arreciaba el temporal, el rector hace uno de sus afamados quiebros y, supuestamente, viene a recoger las peticiones de los profesores Rodríguez del Amo y Santos González y propone la convocatoria de un nuevo Claustro para nombrar una comisión de seguimiento del Plan. Parece que la gente se creyó que iba en serio, o que esa comisión, en el caso de que se constituya (lo cuál honestamente me permito dudar), iba a tener competencias reales para mejorar, reformar y consensuar un Plan válido y de todos. El caso es que, al día siguiente el Plan sale adelante, en una votación en la que unos 60 o 70 votantes a los que la sesión del día anterior no les interesó (acudir al Claustro es una obligación prioritaria según el propio reglamento del órgano) finalmente, al parecer, si adoptaron su decisión.
Pero no nos enga?emos: no se puede decir precisamente que el Plan haya sido alumbrado con muchos bríos. Se aprobó con el 56% a favor, se le define por el propio rector como líneas generales y, afortunadamente, por otra parte, debe sufrir ahora un proceso de discusión y decisión en Consejo Social, que para algo está. Veremos finalmente en que queda, con la esperanza de que sea provechoso para esta Universidad.
Por cierto, Foro ya se plantea, al parecer, cambiarse de nombre (por Estudiantes de Derecho, Estudiantes de tal o cuál facultad, etc.), me imagino que para travestir su propia vergüenza. Aunque la mona se vista de seda...

Publicado en el Informativo Universitario Aulas, diciembre de 1999.

SEXO ORAL

No se trata de ningún anuncio de los clasificados de la prensa. Es el documental que Chus Gutiérrez rodó en 1994, recogiendo testimonios de más de 70 personas que hablaban de sexo, de sus experiencias, estereotipos, mitos, fantasías, etc. El documental venía a ser, en cierto modo, un experimento sociológico sobre los lugares comunes, las certezas, las dudas y las medio verdades que todos albergamos sobre nuestra condición de seres sexuados.
Pero estos días este documental ha cobrado nueva actualidad, unos cuantos a?os después de su estreno. Resulta que, acudiendo a salvar nuestra débil voluntad, el Concejal de Juventud del Ayuntamiento de Oviedo, Gerardo Antu?a, ha tenido la decencia moral y firmeza vaticana de impedir su proyección dentro del ciclo “Mujeres de cine” que la Asociación de Mujeres Jóvenes de Asturias (otra vez las feministas descarriadas) había programado en el marco de las iniciativa de ocio alternativo juvenil “La Noche es Tuya”. Antu?a, obviamente del Partido Popular, ha tenido a bien proteger nuestra pecaminosa conciencia, evitando que nos contaminemos con voces que nos hablan con sinceridad de aquello que, sin duda en un descuido del creador, nos fue concedido como peligrosa arma de transgresión masiva: nuestra sexualidad.
Menos mal que aún existen personas que, aún jóvenes como Antu?a, son capaces de resistir los embates de la viciosa sociedad de hoy. Gracias a estos nuevos monjes – soldado salvaguardaremos la integridad de los valorosos muchachos de las ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda. Los guardianes de la virtud, como sin duda el Concejal del PP aspira a ser, representan el último bastión de esa cadena gloriosa, que desde Torquemada a Carmen Polo nos han preservado de la perdición de la carne, sin importar cuál sea nuestra edad, madurez o condición, ya que toda precaución es poca.Hay que joderse.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 10 de octubre de 2003.

SAVATER Y CUBA

Dice Fernando Savater, en representación de los manifestantes que rechazaban la represión del régimen cubano, que es preciso que los gobiernos democráticos fuercen la reducción de las representaciones diplomáticas de Cuba y expulsen a este país de los organismos internacionales.
Muy mal lo tienen los defensores de la apertura en Cuba si adoptan estos planteamientos de tirar por la calle de en medio. Porque, al mismo tiempo que es necesaria la condena unánime a la oleada represiva y la presión internacional para apoyar el cambio en Cuba, los resultados de una política extremista contra Castro acabarán derivando en mayor aislacionismo del régimen, confrontación de incalculabes repercusiones, y mayores perjuicios para el pueblo de Cuba. Para los cambios, sirve cien veces más la entrada de aire fresco, los incentivos para la transformación y la política de tender puentes para el diálogo, sin caer en la condescendencia con la represión, que la absurda idea de encerrar a toda Cuba en un armario y tirar la llave al río.
La concentración del otro día en la Puerta del Sol de Madrid, además, no pudo resultar peor. Extra?a mucho ver a dirigentes del PP, empezando por Mayor Oreja, protestando contra la pena de muerte en Cuba mientras adulan y sirven al emperador Bush, verdadero hooligan del castigo capital en Estados Unidos (incluyendo la ejecución de personas incapaces o que cuando cometieron sus delitos eran menores). Duele también observar la patética actitud de manifestantes que abuchearon no sólo a Jesús Caldera sino incluso a Fernando Trueba y Rosa Montero. Todo ello unido a pancartas como “democracia y libertad para Cuba y para Iraq”. La pregunta es, ?con los mismos procedimientos para lograr esos objetivos en ambos casos? ?qué entiende este exilio por democracia y libertad? ?La de Guantánamo y el uranio empobrecido?
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 2 de mayo de 2003.

RUBICÓN FEDERALISTA

El modelo de Estado está centrando la precampa?a electoral y asistimos a dos formas de enfocar este debate. Por un lado, la derecha está inserta en un inmovilismo, que, contrariamente a lo que pregonan sus popes, les sitúa en una marginalidad centralista que pocos comparten ya. A pesar de la opinión generalizada, creo que el PP no va a sacar tajada electoral por mucho que se envuelva en la bandera de Espa?a, patrimonializando lo que debe ser un espacio común y alentando el instinto reaccionario que, según ellos, late de alguna forma en la mayoría de los espa?oles.
En el otro lado de la balanza, el PSOE está realizando un planteamiento federalista sereno, pautado, adecuado a la realidad territorial del Estado. Por fortuna, el PSOE, con mayor o con menor convicción según se mire, ha cruzado el Rubicón que le interna por las tierras del autogobierno, la concepción federal del Estado y el respeto a la capacidad de decidir por sí mismas de las comunidades que forman Espa?a. Y no es solo un brindis al sol: el compromiso federalista ha quedado reflejado, negro sobre blanco, en los planteamientos en materia de administración tributaria y financiación autonómica, la reforma de las instituciones del Estado (empezando por rejuvenecer al abuelete Senado –valga la redundancia-), o en el reconocimiento del papel que pueden jugar los Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas.
En clave asturiana. Hay quien critica el papel secundario que FSA y Gobierno Autonómico han jugado en esta afortunada evolución del PSOE. Si los reproches tienen sentido o no realmente me importa menos. Por mi parte, prefiero, por lo que me toca, alentar que los dirigentes del socialismo asturiano comprendan que es el momento preciso para subrayar nuestro autogobierno e impulsar una nueva fase de nuestro crecimiento autonómico.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 23 de enero de 2004.

REPÚBLICA

Nos hemos acostumbrado los republicanos a quitar hierro a nuestras propias reivindicaciones sobre el modelo de Estado. Somos conscientes de que esta monarquía republicana, en términos de Carrillo, del “reina pero no gobierna”, está más que asumida por una mayoría de la población que, cuanto menos, observa a la Casa Real con perspectiva benevolente, condescendiente, aceptando que están ahí, que no molestan mucho y que hasta son majetes. Por otra parte, quizá nos hayan agotado con oleadas de propaganda edulcorante y llamamientos a la responsabilidad, para que desistamos de clamar por una alta magistratura democrática. Hemos guardado la tricolor para la galería de recuerdos y hemos dicho, con un poco de desesperanza y un poco de desidia, que vale, aceptamos rey como Jefe de Estado, siempre que se dedique a inauguraciones, lugares comunes, discursos de bienpensante y mensajes navide?os.
Pero, ojo, no renegamos de los valores republicanos más puros, hoy más necesarios que nunca. Hablar de laicismo ya no es extemporáneo. Reivindicar la democracia radical y nuevas formas de participación pública está entre nuestras prioridades. Lo mismo se puede decir de la defensa del concepto de ciudadanía -desvinculada de la nacionalidad en la era de la globalización-, ligada a derechos y deberes, o lo que es lo mismo, al control de la acción pública y al compromiso con lo colectivo, que eso es, en definitiva, el patriotismo –no la competición por ver quien iza la bandera más grande-. El republicanismo democrático y liberal está hoy más vigente que nunca, también en lo relativo a la promoción del autogobierno de los pueblos, y del derecho a decidir, individual y colectivamente, por uno mismo.
O sea que estamos dispuestos a la cuadratura del círculo: con Rey y todo, pretendemos edificar un sistema esencialmente republicano. Si es que no tenemos remedio.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 14 de noviembre de 2003.

REPTILES

?Cuántas veces los acontecimientos de estos días nos han recordado la letra de la “La belleza” de Aute? En estos tiempos tan jodidos la música, la creación, se oponen, con su mera existencia, al horror de las bombas de racimo. Nos aferramos al arte que nos estimula y nos remueve, mientras el Imperio, y sus esbirros se envuelven en la bandera del patriotismo más obsceno, tratándonos como los idiotas que hace mucho que ya no somos.
Al acecho de la presa, se reparten el botín vulnerando las reglas más elementales de la razón. Hablan de reconstrucción mientras la gaviota arrasadora de los surcos campa a sus anchas, dejando un país entero (el que más historia tiene, por cierto), hecho puré. Utilizan sonoros seduónimos: liberación (eso nos suena), pacificación, seguridad, derechos humanos; pero en verdad se refieren a la opresión global, el estado de guerra permanente, la inestabilidad perpetua, y la esclavitud de la mayoría, en beneficio de los menos.
Estamos en crisis de identidad democrática, pero saldremos de esta. Observando a la gente en la calle, se percibe la duda que planea en todas las mentes, y las ganas de evitar todo tipo de olvido. En estos meses, hemos cambiado tanto, a fuerza de recibir patadas en nuestro amor propio como ciudadanos, que ya estamos curados de espantos y ni Alfredo Urdaci ni Sáenz de Buruaga, con su artillería manipuladora, pueden acallar este clamor.
Hemos descubierto en estos días, en los que a Aute le cierran la frontera, se confeccionan listas negras y se alimentan los pesebres, que no nos queda más remedio que iniciar una nueva lucha, no ya por la vida del pueblo iraquí y contra el colonialismo, sino también por nuestra propia libertad y dignidad, que los buitres de la Azores nos quieren arrebatar.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 11 de abril de 2003.

REFORMA A LA CARTA

La principal novedad del proceso de reformas de los estatutos de autonomía que ahora comienza parece estribar en que no se realizarán de forma acompasada y homogénea. Se quiebra el uniformismo de nuestro sistema, en virtud del cuál toda modificación del régimen estatutario se ha encuadrado en un proceso común, con tres velocidades: comunidades de vía rápida, comunidades de vía lenta (entre ellas Asturias), y las que accedieron por vía lenta, pero con un plus competencial e institucional desde el primer momento (básicamente Canarias y Comunidad Valenciana). Las reformas precedentes fueron realizadas en un proceso que involucró a todas las comunidades de vía lenta conjuntamente, y que se concretó en un pacto a de Estado entre PP y PSOE.
Ahora el Gobierno de Zapatero propone cambiar el paso del proceso autonómico. El desarrollo del modelo territorial está lo suficientemente maduro como para que no sea preciso circunscribir las nuevas reformas al acuerdo de Estado. Nadie va a indicar ahora a cada Comunidad si tiene que introducir o no modificaciones en sus respectivos estatutos. Es decir, que llega un tiempo político en el que corresponde a cada comunidad tomarse la molestia de analizar su grado de autogobierno y desarrollo institucional, y, en función de las conclusiones que se extraigan, plantear nuevos horizontes y objetivos.
Esta claro que es una prueba de fuego para las fuerzas políticas y sociales asturianas. Tenemos que decidir por nosotros mismos nuestras propias metas como entidad política, aunque el resultado final indudablemente depende del conjunto del Estado. Para marcarnos nuestros propios retos es el momento de imaginar lo posible, calibrar las necesidades y aspiraciones de la sociedad asturiana, y tomar decisiones sobre qué queremos de Asturias como proyecto en el marco espa?ol. Con prudencia y serenidad, sí; pero también con ambición de país.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 16 de abril de 2004.

?QUIÉN MANDA EN OVIEDO?

La respuesta a esta pregunta sencilla parece fácil: manda Gabino de Lorenzo, que para eso es el Alcalde, desde 1991, y en la actualidad además con mayoría absoluta, absolutista y absolutísima.
Sin embargo resulta que en nuestra ciudad sucede lo siguiente. Una empresa, creada al efecto, y que usurpa el nombre de un ilustrado asturiano, dice que tiene un proyecto del copón dise?ado por Calatrava, para un Palacio de Congresos y un Palacio de las Artes. Inmediatamente al Ayuntamiento se le desata la terrible necesidad de contar con ambas infraestructuras. La empresa dice que lo puede hacer ya. Acto seguido, el Ayuntamiento convoca un concurso para ambas obras, con unas características tan claras que sólo se presenta esa empresa, que, claro está, se sale con la suya.
Empiezan las obras. La empresa arrasa unos jardines cedidos por una comunidad de vecinos a condición de su preservación como zona verde. El Ayuntamiento calla. La empresa se carga decenas de árboles en el entorno de las obras y amenaza ejemplares centenarios. El Ayuntamiento consiente. Las obras distorsionan severamente a la comunidad escolar de un colegio cercano. El Ayuntamiento sigue la estrategia del avestruz. Aparecen grietas en inmuebles cercanos a las obras y un barrio entero sufre temblores por la obra. El Ayuntamiento dice que no pasa nada. Un responsable de la empresa habla en lugar de las instituciones, dice y hace en nombre del Ayuntamiento, sin legitimidad para ello. El Ayuntamiento se traga el marrón.
Vamos, que Gabino de Lorenzo, que tanto parece mandar, con el pecho henchido en plenos y actos públicos, viene a ser el delegado político de esta empresa, Jovellanos XXI, cuyo lema parece ser “todo por la pasta”. El 25 de mayo elegimos un Alcalde, no un chico de los recados de esta empresa.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 21 de noviembre de 2003.

PRESTIGE Y DEMOCRACIA

Acontecimientos como la marea negra del Prestige son la prueba del algodón de un Estado, de un sistema democrático, de una forma de concebir lo público.
Han pasado ya unas cuantas semanas desde el accidente del buque-basura, y ya tenemos suficientes datos como para extraer unas primeras conclusiones. A pesar, y esa es la primera de ellas, de la estrategia manipuladora y oscurantista del gobierno, auxiliado por los informativos del sector mediático progubernamental. Tenemos, ahora ya lo sabemos claramente, un gobierno que ha pretendido esconder la verdad y no se corta en utilizar todas las artima?as a su alcance.
Por otro lado encontramos la ineficacia del gobierno, y, por extensión, del Estado y las autoridades. Resulta que tanto denostar lo público y tanto reclamar unas administraciones reducidas, y a la hora de la verdad, cuando son necesarios instrumentos que puedan dar respuesta a situaciones como la del Prestige, no queda más remedio que recurrir a la autogestión, a la iniciativa de unos ciudadanos asombrados ante la inoperancia gubernamental. O sea que la ejecutiva del PP puede comerse con patatas los miles de dípticos y carteles de su campa?a “Menos impuestos, más seguridad”. Porque ha sido la variante aznaril del neoliberalismo la que, con su adelgazamiento extremo de lo público, ha provocado que la sociedad esté desarmada ante acontecimientos como este.
Seguramente estos sucesos sirvan también para que la sociedad perciba, de una vez por todas, la conexión entre lo local y lo global. La mejor demostración del “efecto mariposa” de la globalización más descarnada la tenemos aquí: las banderas de conveniencia de paraísos de permisividad legal, la mara?a de sociedades transnacionales interpuestas, la falta de mecanismos de control internacional, etc. acaban afectando a la vida y el futuro del pescador de Muxía... y también al de Lastres.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 10 de enero de 2003.

PATRIOTISMO Y FUNDAMENTALISMO

Seguro que no soy el único que cuando observa a Aznar enfundarse en la bandera de Espa?a para abrigar su discurso político siente cierta repulsión. Y es que el Presidente está demostrando manejar una concepción de lo común, en este caso el Estado y lo que representa, bajo criterios excluyentes, dogmáticos y maniqueos.
La estrategia de Aznar consiste en exaltar, bandera de Plaza de Colón al viento, ciertos ánimos patrioteros, apelando a un sentimiento de apego a la idea de Espa?a basado en elementos muchas veces puramente emocionales y, por lo tanto, irracionales. Su idea de las autonomías poco se corresponde con el espíritu federalizante y de construcción de una Espa?a rica en su pluralidad, y de vez en cuando nos recuerda involuntariamente sus pinitos de comentarista político en La Nueva Rioja reivindicando la “unidad y grandeza” de la patria y renegando de la Constitución, en 1979, en plena transición a la democracia.
Viene esto también a cuento de los dardos envenenados que lanza a diario el PP contra el resto de fuerzas políticas. Ahora Aznar y los suyos se erigen en máximos guardianes de la Carta Magna, planteando un fundamentalismo constitucional que sacraliza hasta la fosilización la norma de juego, frente a la irresponsabilidad de los rompe-Espa?as que pululan en el espectro político. Aznar da palos también al PSOE, incluso teniendo firmado con Zapatero un pacto que refrenda posiciones severas ante la situación del País Vasco, y que ha sido fuente de una política de mano dura. Pero al PP eso no le importa, no entiende de lealtades surgidas del pacto, ya que según el catecismo aznarista sólo ellos salvarán la patria del PSOE y el resto de partidos que, en el fondo, albergan el íntimo deseo de acabar con la unidad de destino en lo universal.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 27 de junio de 2003.

LA REVISTILLA

Para zanjar ya de una vez por todas la cuestión y poder dedicarnos a otros menesteres sin lugar a dudas de mayor importancia, creo que puede ser oportuno hacer un peque?o comentario sobre la “famosa” revista Campus Universitario. Vamos a ver, se trata esta revista de una publicación hecha a todo tren, editada por el Servicio de Publicaciones la Universidad y sufragada no se sabe por quién, aunque más o menos nos lo imaginamos. Desde luego se advierte un agravio comparativo con otras muchas publicaciones de alumnos universitarios, y si no que se lo pregunten a la gente del Colectivo Andamio cuya publicación, por cierto, pese a ser una excepcional vía para favorecer el espíritu crítico y el pensamiento activo, no contó ni cuenta con respaldo alguno de la Universidad.
Pero a lo que íbamos, no es sólo que se trate de una revista apoyada por la Universidad para unos intereses muy concretos; hay mucho más. Para empezar, se trata de un instrumento de divulgación de una determinada candidatura de alumnos, popularmente conocida como Foro, que disfruta nuevamente de un privilegio reservado exclusivamente a ellos para darse a conocer incluyendo numerosísima propaganda pura y dura (en el peor sentido del término propaganda), e incluyendo llamamiento explícito al voto. Pero lo más destacable de todo son los contenidos que introducen en la revista dichosa, que la convierten en un batiburrillo de pésima calidad literaria, agresiones verbales y sobre todo a la inteligencia colectiva, y, en conclusión, un cúmulo de despropósitos que reflejan una pobre calidad intelectual de sus redactores.
?Creéis que me paso? Posiblemente me quede corto. En general la citada revista tiene un efluvio supuestamente anti ideológico que, por supuesto, no es más que la ideología de la desideologización, como diría Lolo Rico. Es decir, el pensamiento aquel que nos aleja de la vida política para dejar campar por sus anchas a los de siempre, en este caso el caciquismo y el clientelismo propio de los expertos en técnicas de supervivencia en la representación. Estos tíos confunden independencia con una especie de estado “puro” de asociabilidad y alejamiento de la implicación activa en la vida de la comunidad académica, asturiana, y casi hasta mundial. Criminalizar la militancia es algo tan ridículo que cae por su propio peso; escudarse en la independencia entendida esta como indiferencia o ausencia de participación en resto de ámbitos de la sociedad es símbolo de estupidez.
Y, otra característica transversal de la revista esta Campus es la continua autojustificación. Parece como si desde el fondo de sus conciencias un Pepito Grillo aún resistente, ya casi caído ante el empuje de la intoxicación de la ambigüedad y la corrupción, estuviese dándoles la lata provocando en ellos una inquietud que les obliga a reafirmarse a sí mismos: no, si nosotros no cambiamos de nombre, y hasta hacemos cosas y estamos todo el a?o y cumplimos lo que decimos y no nos manejan, no. Por supuesto sus explicaciones carecen de veracidad, y no vienen sino a se?alar, punto por punto, cuáles son todas sus deudas con los alumnos a los que dicen representar. Pero es que cuando uno se justifica siempre acaba cayendo en cosas de estas. Que le vamos a hacer, son cosas que pasan.
Pues eso, que no hay que darle más vueltas ya al tema. Si quieren seguir en esta línea, es mejor que vayan pensando en aprovechar el desconcierto en que algunos estudiantes se encuentran (cada vez menos) en algunos centros (cada vez menos), y que vayan preparando su habitual forma de no respetar las normas electorales para la votación (las carpetitas azules tan monas, la espicha de turno, las papeletas marcadas, etc.) porque por otras vías poco van a poder hacer.
Joder como está el patio.
Publicado en el Informativo Universitario Aulas, marzo de 2000.


LA LUCHA ESTUDIANTIL DE LA UNAM (MÉXICO)

La Universidad Autónoma de México (UNAM) es una de las instituciones educativas públicas más grandes del mundo, y sin lugar a dudas tiene un destacadísimo papel en el conjunto de América Latina. Hablamos nada más y nada menos que de una Universidad con más de 250.000 estudiantes que ocupan una Ciudad Universitaria de dimensiones verdaderamente enormes, y que juga un papel decisivo en todo el sistema educativo mexicano.
Pero la UNAM viene siendo noticia por otros motivos. Y es que los universitarios mexicanos han tenido que sufrir una serie de medidas propias de la evolución (o involución) neoliberal que campa por sus anchas en todo el mundo y que minan el carácter público de las grandes universidades y reducen o impiden el establecimiento de sistemas democráticos y plurales de gestión. Así que los estudiantes de la UNAM, a principios del a?o 1999 encendieron la chispa de lo que ha sido el movimiento estudiantil más reivindicativo y sólido de todo el mundo iberoamericano. El 20 de abril de ese a?o se inició una huelga que ha mantenido a todo el continente en vilo, que ha despertado grandes muestras de solidaridad por parte de estudiantes y movimientos sociales de los países latinos y que ha puesto contra las cuerdas a los intentos de erosionar el principio básico que debe situar la Universidad pública como la de todos y para todos.
?Y qué pedían los jóvenes mexicanos? Curiosamente, y aunque imbricaban todas sus propuestas en un contexto global, principalmente se trataba de cuestiones muy apegadas a la vida universitaria, pero de gran calado: garantía de la gratuidad de la educación, freno a los intentos de introducción de mecanismos privatizadores de la Universidad, democratización de la institución, participación real de los estudiantes en la toma de decisiones, etc. Pero, como se indicó, no olvidaban el carácter social de sus reivindaciones, que provocó un establecimiento de relaciones estrechas con movimientos internacionales y latinoamericanos de izquierda. Destaca por ejemplo su implicación en la lucha contra los efectos negativos de la globalización, paralela y en colaboración a las grandes movilizaciones de Seattle, Washington y Davos.
Los universitarios mexicanos, al mismo tiempo, establecieron un complejo sistema de organización interna y autogestión que les ha permitido resistir en su lucha durante nada más y nada menos que diez meses, con ocupación del Campus Universitario incluida. La generalización de un movimiento asambleario se combinó con el establecimiento de un Consejo General de Huelga (CGH) que se configuró como rotativo, público, abierto y que aplicaba mecanismos de horizontalidad y decisión consensuada.
El respaldo casi unánime del estudiantado de la UNAM fortaleció a un CGH que ha mantenido firmes posturas en sus negociaciones con las autoridades universitarias para dar salida al conflicto. Pero finalmente ha sido el uso de la fuerza el que ha acabado con la larga huelga de la UNAM. En febrero del presente a?o, y con un durísimo empleo de mecanismos represores, la policía federal frustró toda esperanza de acuerdo poniendo fin a la huelga y deteniendo a centenares de estudiantes. Posteriormente, el traslado de estos a centros de detención vino seguido de las demandas de las autoridades contra los líderes de la revuelta. Muchos de ellos han estado entre 20 y 30 días detenidos, y en la actualidad aún permanecen 8 estudiantes encarcelados, sobre cuya situación organizaciones de prestigio como la propia Amnistía Internacional se han interesado.
El CGH, sin embargo, prosigue su lucha. A pesar del enorme revés que la actuación represiva de las autoridades ha supuesto, han continuado sus llamamientos a la comunidad universitaria y a la sociedad latinoamericana en general, centrando ahora, con gran énfasis, su exigencia de libertad y justicia para sus compa?eros presos, y para los más de 200 estudiantes que, en libertad bajo fianza, se enfrentan a una interesada e inusitada acusación de despojo.
Sin lugar a dudas, el movimiento insurgente estudiantil de la UNAM se ha convertido, a pesar de sus múltiples problemas, en un referente de resistencia y pasión revolucionaria. La exigencia de justicia social, y el reflejo de ésta en el mundo educativo, es una necesidad vital en México y en todo el mundo. Y es que, en México y en todas partes, la educación es un instrumento de transformación social, y, cómo tal, debe estar al alcance de todos, y sus beneficios deben ir dirigidos a toda la sociedad.

Publicado en el Informativo Universitario Aulas, junio de 2000.

LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO NO EXISTE

Me explico. Formalmente la Universidad en la que más de 40.000 jóvenes procedentes de toda Asturias, desarrollan sus estudios tiene la denominación de Universidad de Oviedo, desde que en el siglo XVII Valdés Salas fundó la institución. En la realidad las cosas son bien distintas, y si convenimos en que la denominación de una cosa debe indicar lo esencial de lo que se denomina (o lo que queremos que sea lo que se denomina), la Universidad de Oviedo debería pasarse a llamar de una vez por todas, Universidad de Asturias, mal que pese a algunos.
En primer lugar, y atendiendo a la distribución geográfica, ya no cabe duda acerca de la estructura descentralizada de nuestra Universidad. Claro que se puede discutir horas y días incluso acerca de la conveniencia de la dispersión o la concentración de campus, pero el hecho es que durante los últimos 15 a?os se ha configurado de forma definitiva como una Universidad descentralizada, para bien o para mal (en mi opinión con más resultados positivos –aunque se podría haber hecho mucho mejor- que perjuicios). En la actualidad son cuatro los campus (en sentido más o menos estricto del término campus) en dos ciudades, Oviedo y Gijón, con un quinto campus a punto de ver la luz en una tercera villa, Mieres; esto ya es de por sí un hecho concluyente. Pero nuevamente, el debate no queda cerrado. Por un lado la polémica sobre el campus de Mieres ya lleva servida varios meses. Se habla de planificación defectuosa (hay quién se pregunta si no se estarán creando “catedrales sin feligreses”), orientación discutible, oportunismo político desde varios frentes y hasta irregularidades administrativas cuanto menos en la ejecución de las obras. Sin embargo el hecho es que el campus de Mieres será una realidad en breve, y por éllo hay que apostar por que efectivamente desempe?e un papel positivo en el crecimiento cuantitativo y cualitativo de la Universidad. Y, por otro lado, está el problema de la marginación vivida por Avilés, que es la tercera población de la región, y que, aún atravesando un período de crisis siegue siendo ciudad de corte industrial –con todas las necesidades y posibilidades que éllo supone en relación con las ense?anzas técnicas-. Avilés se ha visto desplazada de su integración en el entramado universitario asturiano; así ha sido durante a?os e incluso puede que para el futuro a corto y medio plazo si finalmente los proyectos del rectorado actual salen adelante. ?Es esto justificable? Desde luego es muy discutible, aunque, nuevamente, la polémica está servida. En cualquier caso lo que sí parece medianamente claro es el hecho de que la Universidad es, hoy por hoy, una institución descentralizada geográficamente, y que tiende en esa dirección.
En segundo lugar, y como reflexión de mayor calado, parece absurdo continuar con una denominación que adscribe a una sola ciudad lo que corresponde a toda una región, en diversos sentidos. La Universidad debe estar en completa conexión con el conjunto de la sociedad asturiana, puesto que es parte de élla y no se puede entender sin élla. La Universidad debe atender a las necesidades la comunidad autónoma, comprometiéndose en su desarrollo económico, cultural y social. El hecho es que en la actualidad este papel asignado a la institución, papel que alguien denominó, utilizando términos futbolísticos, como de “medio centro” del equipo de la recuperación de la región, es un papel que la Universidad no cumple como debería, por muy diversas razones. Se podría hablar de éllo también durante horas: desde las deficiencias estructurales –al medio centro no le pagan bien ni le compran un equipamiento adecuado-, pasando por cierto grado de aislamiento y falta de participación social–al jugador no le llegan balones, y los que le llegan prefiere apropiárselos aunque no lleguen a buen puerto-, y llegando hasta un irregular funcionamiento poco democrático y una dirección cuestionada de continuo por gran parte de la propia comunidad académica –el medio centro, siguiendo con la metáfora, no parece escuchar a los demás compa?eros de equipo, le falta liderazgo efectivo y le sobra orgullo vano, y además es abucheado por gran parte del público que sigue el juego-. Pero, volviendo a la cuestión que abordaba en este punto, la realidad es que la Universidad debe ser, aunque hoy día no lo sea como debería, eje clave en el desenvolvimiento y crecimiento de la sociedad asturiana. Por eso tiene que ser la Universidad de Asturias, que no de Oviedo.
Así que sólo queda romper con el convencionalismo –con tradición, eso sí- de llamar a la Universidad “de Oviedo”. Pero quizás sea más que cambiar el nombre, en ocasiones lo más importante es cambiar la mentalidad. Y en este caso así es.
Versión en castellano. Publicado en El Comercio, mayo 1999.

ESTUDIANTES SAHARAUIS: LA SEMILLA PARA UN FUTURO EN PAZ

Apenas veinticinco a?os de historia tiene la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y ya es un experimento histórico sin precedentes. El 27 de noviembre de 1976, la resistencia saharaui proclamó el nacimiento de este Estado, reconocido por más de 80 países y cuyo territorio se corresponde en gran parte con el antiguo Sahara Occidental, territorio dominado colonialmente durante décadas por Espa?a hasta 1975, y en la actualidad ocupado militarmente, en su mayoría, por Marruecos.
La RASD se ha basado en principios de organización democráticos y en un sistema que garantice cierto nivel de igualdad y justicia social. En la mitad del desierto, en los pobladísimos campos de Tinduf (con más o menos unos 125.000-150.000 habitantes), se ha creado un verdadero Estado activo y que tiene muchas particularidades dignas de ser estudiadas.
Una de las características propias de la orientación de la RASD es su especial atención a la infancia y la juventud. Para un pueblo despojado de su tierra, se hace imprescindible garantizar un futuro, y este está en la juventud. La natalidad es una prioridad para el pueblo saharaui, y el valor de la familia, sin estar re?ido con el papel socialmente activo que desarrolla la mujer, es clave. Pero no se trata solamente de generar presión numérica. El pueblo saharaui ha ido mucho más lejos, y, a través de la RASD, y con la solidaridad de otros Estados, ha conformado una estructura educativa ejemplar, si consideramos las circunstancias.
Los campos de refugiados de Tinduf están repletos de críos, y la RASD asegura la escolarización obligatoria en la ense?anza primaria a todos los ni?os saharauis. El nivel de alfabetización es claramente superior al resto del continente. Y más aún, la ense?anza secundaria es facilitada ampliamente a través de la colaboración de la RASD con Argelia, Libia y otros países amigos de la justa causa saharaui.
Y, de una forma casi sorprendente, el número de titulados superiores con que cuenta el pueblo saharaui es increíblemente relevante. Durante muchos a?os, los estudiantes saharauis han podido cursar estudios universitarios en países como Cuba, que ha puesto su fuerte sistema educativo a favor de la juventud saharaui, como prueba de una solidaridad ejemplar, auténtica y efectiva. No es raro encontrarse en los campos de Tinduf con Ingenieros, Médicos, Filólogos, etc. de ambos sexos, dispuestos a construir en un ma?ana cercano un país próspero, abierto, pacífico. Muchas veces no es fácil para ellos su situación. Tras largas estancias fuera de los campos de Tinduf, en realidades tan diferentes como las que pueden representar países como Cuba, regresar a la dureza del desierto y el destierro es un trago amargo.
En este, como en otros temas, los movimientos sociales de Espa?a han ido y van muy por delante de la actuación de su administración. La fuerte red de solidaridad que engloba, en el conjunto del Estado, a numerosas personas y colectivos asegura un estrecho vínculo con el pueblo saharaui. Esto se traduce, por ejemplo, en la visita que, durante este verano, 7.000 ni?os y ni?as saharauis realizarán a diversos lugares de Espa?a, para, acogidos por familias, disfrutar de unas vacaciones en paz estableciendo lazos de unión entre ambas realidades. Al mismo tiempo, y en lo que se refiere al ámbito estudiantil, son muchas las instituciones que colaboran para asegurar que jóvenes saharauis puedan también formarse entre nosotros. De hecho, en la actualidad se están negociando los últimos detalles de una colaboración interinstitucional que puede permitir que cinco estudiantes saharauis cursen estudios, a partir del próximo octubre, en la Universidad de Oviedo, y que, además puedan dar a conocer a toda la comunidad académica la realidad de su larga lucha y los fundamentos de la causa saharaui.
Cuesta creer que se haya avanzado tantísimo, y en tan penosas circunstancias, pero la pasión por la libertad que late en el pueblo saharaui ha podido, durante estos veinticinco a?os, con todas las adversidades. El pueblo saharaui cuenta además con el inquebrantable relevo de su juventud, abierta, preparada, revolucionaria pero amante de la paz. Se trata sin duda de la mejor garantía para un futuro prometedor.
Publicado en el Informativo Universitario Aulas, julio de 2000.

OTRA VEZ LA PELOTA VASCA

Unos, los amigos del misticismo político, flirtean con el RH y hablan de naciones vivas antes del diluvio. Otros organizan autos de fe sumarios contra quien ose apelar al anatemizado diálogo entre comunidades, partidos y personas. Lo visto estos días en torno a la entrega de los Premios Goya ha sido una lamentable demostración del fundamentalismo de unas organizaciones que, utilizando como cheque en blanco el inmenso dolor ocasionado por el terrorismo etarra, pretenden hacer comulgar al personal con ruedas de molino. Los manifestantes que abuchearon a Julio Médem, que seguramente no vieron La pelota vasca, se reafirman en su cruzada contra todo lo que ellos entiendan por tibieza frente al terrorismo.
A estas alturas, todo el mundo (menos cuatro chiflados) respetamos profundamente la tragedia de las víctimas del terrorismo. Pero no me cabe en la cabeza que nadie se erija en guardián de la verdad y se arrogue la facultad de entregar y retirar los carnets que acreditan la convicción antiterrorista. Lo peor de todo es que, además, el documental de Médem ni se sitúa en la equidistancia entre víctimas y verdugos, ni es tibio contra la violencia. Al contrario, La pelota vasca retrata al que comprende el terrorismo en su naufragio moral e intelectual, nos redescubre muchos rincones del horror padecido por las víctimas y, sin hacer de ello causa justificatoria de nada, no elude analizar el escenario de conflicto político y territorial (la sempiterna “cuestión nacional”) en el que se desarrolla este drama.
Por eso hay que tenerlo muy claro. Comprensión, apoyo y compensación a las víctimas. Pero que nadie pretenda establecer cortapisas para que Médem o quien sea describa su perspectiva de las cosas, aunque muchos no compartan su mensaje. Lo contrario es axfisiar a libertad en su propio nombre.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 6 de febrero de 2004.

NUEVOS CIUDADANOS

Tengo un amigo de Senegal que lleva por aquí 14 a?os. Cuando vino a Asturias era cabeza de puente, exótica importación, novedad absoluta entre los ovetenses. Sobre todo era, y es, una persona que lucha por un proyecto de vida propio, para sí mismo y para los suyos. De esto de emigrar, como es sabido, los asturianos tenemos cierta experiencia, así que no voy a contar nada que no esté en nuestra memoria colectiva (dónde quiera que esté).
Ahora las cosas han cambiado un poco, y siguen evolucionando. Somos país receptor de inmigración, es decir, de conocimientos, proyectos, habilidades, ilusiones y frustraciones. Mi amigo ya no es una rara avis, si no que es parte de la comunidad. Sin embargo, aunque sea totalmente partícipe de lo que sucede en el entorno, con catorce a?os de lucha y mestizaje, en todos los sentidos, con Asturias, resulta que legalmente se ha establecido, cada vez con más rigidez, una segregación que le impide desarrollar plenamente sus derechos políticos más elementales, aquellos merced a los cuales uno puede elegir a los gobernantes, controlarlos, exigirles que rindan cuentas, etc.
Seguimos funcionando con una concepción de derechos de ciudadanía vinculados inexorablemente a la nacionalidad espa?ola. Vamos, un modelo del Siglo XIX. Un emigrante espa?ol que lleva fuera a?os puede seguir eligiendo a alcaldes y diputados, aunque ello no influya en su vida cotidiana; y sin embargo mi amigo, que está sujeto directamente a unas obligaciones para con las administraciones espa?olas, no puede decir ni pío con su voto ni con su voz.
O sea que ya va siendo hora de que transformemos el concepto de ciudadanía, consagrando derechos universales, adaptando los deberes y facultades políticas del individuo a un escenario de diversidad, intercambio, permeabilidad de fronteras y de mentes. Eso sí que es globalización.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 7 de marzo de 2003.

NO APAGUEN LA SANTA

Al estilo de abajo firmante, no quiero dejar pasar la oportunidad de dar a conocer la situación que vive la sala La Santa Sebe, en Oviedo. La Santa es un templo de la música en Oviedo, un oasis de libertad creativa y nuevas tendencias en una ciudad en la que, entre la temporada de ópera y Gloria y Arte del Toreo no encuentra ni su sitio ni su identidad cultural, híbrido de la ficticia Villar del Río y la pretenciosa Viena.
La Santa lleva casi veinte a?os en la brecha, aguantando viento y marea, dando espacio a quien empieza en la música y a quien ya está consagrado en círculos que nunca verán la luz más que los minúsculos huecos que el fast food cultural permite. Dos décadas dando vida a la música independiente como sala con un innegable gusto propio y una trayectoria contrastada y reconocida no sólo en Asturias sino en todo el panorama estatal.
Ahora resulta que La Santa, que nunca ha tenido quejas de los vecinos de su inmueble, puede verse obligada a poner punto final a las actuaciones en vivo. En Oviedo está prohibida la música en directo en locales del Casco Antiguo, como si eso fuese la solución definitiva a los problemas de la movida, y ha comenzado la caza de brujas. A este paso prohibirán, en esa misma lógica, los conciertos de San Mateo, los pasacalles de la Banda de Gaitas, la tuna, y hasta cerrarán la boca a la gastada voz, verdadero salvavidas cotidiano, que canta a Paco Ibá?ez en la calle Cimadevilla. El objetivo es desertizar esta ciudad de expresiones no controladas. Aquí tendremos o Bertín Osborne o nada.
Ya han prohibido la música; ahora convertirán la felicidad, el beso y hasta la risa en actividades clandestinas.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 7 de noviembre de 2003.

MÓVILES

Móvil es la palabra clave para analizar el horror de Madrid.
El móvil estuvo presente como actor en todas las fases del proceso que se inició en los trenes madrile?os y finalizó en la catársis democrática. La vibración de un teléfono móvil accionó el explosivo que desató el terror. Una chica contaba a otra a través del móvil como se había producido una detonación y la gente corría despavorida, en el instante justo en el que se escuchaba, de fondo, la segunda explosión. Quedó grabado en un buzón de voz. Un chaval ba?ado en sangre telefoneaba a su familia para explicarles que estaba vivo de milagro. Lo vimos todos.
A través del teléfono móvil recibimos información alternativa –y verídica- a las medias verdades y manipuladas vaguedades con los que nos quisieron ocultar que se habían cumplido las amenazas, y que a partir de ahora estamos en el punto de mira de un terrorismo doblemente –si cabe- irracional, exasperado, destructor y cuya violencia se agota en sí misma.
Otro móvil –en otra acepción del término- es el que nos tiene en vilo. Nos hemos preguntado una y otra vez qué mueve a un grupo humano a convertirse en una jauría. De dónde sale tanto odio. Hasta que límite alcanza la brutalidad humana. No nos cabe en la cabeza que alguien encuentre motivos para reventar un tren en Madrid, o para arrasar un mercado en Bagdad, aunque lo hagan en nombre de Dios, del paraíso, de la civilización o del orden internacional.
Descubrimos otra vez que los avances tecnológicos nos permiten utilizar sus instrumentos para defender la libertad o para expandir el terror. Pero nuevamente entendemos que el error está en el eje podrido sobre el que parece girar nuestra especie, volviendo a la edad de las cavernas.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 26 de marzo de 2004.

MÁS ASTURIAS

El pasado mes de septiembre, el Consejo Regional de las Juventudes Socialistas de Asturias (JSA) aprobó el documento “Más Asturias – Propuesta para el Desarrollo Autonómico”, cuyo contenido fue además refrendado por la I Conferencia Política que nuestra organización celebró en Oviedo el 2 y 3 de noviembre. Además, la puesta en marcha, entre el 22 de octubre y el 5 de noviembre, del I Seminario sobre Desarrollo Autonómico ofreció un espacio para el debate de fondo sobre los contenidos y significación del citado documento. Hablamos, por lo tanto, de la generación de un discurso riguroso y sereno, pero también ambicioso, sobre el papel de Asturias como Comunidad Autónoma y su realidad política, social, identitaria, cultural, etc.
JSA hace una apuesta fuerte con este documento. Se trata de una reflexión y análisis sobre la trayectoria de Asturias como Comunidad Autónoma, sobrepasados ya los 20 a?os de la entrada en vigor del Estatuto. Además, JSA apunta una serie de planteamientos para fortalecer y profundizar en el desarrollo autonómico de Asturias, entendido, como se?ala Bernardo Fernández, simultáneamente como proceso de ampliación de competencias y perfeccionamiento institucional.
Esta apuesta de JSA se basa en advertir que el crecimiento político-institucional de nuestra región ha contribuido a generar una nueva identidad de Asturias como comunidad con rasgos políticos y sociales propios, consciente de su autogobierno –especialmente a medida que se van alcanzando las metas marcadas por la reforma estatutaria de 1999- y que progresivamente se ve dotada de la necesaria autoestima hacia la propia realidad local. Asturias, es entendida esencialmente por JSA como comunidad diferenciada que aspira a más, pero que también es abierta, plural, comprometida con el resto de comunidades, preparada para los retos de una globalización ante la que es tan inútil encerrarse en la singularidad extrema de lo propio como desprenderse absolutamente de ella. El planteamiento de JSA se formula lejos, por tanto, de nociones míticas o irreales cercanas al nacionalismo, considerando además que la realidad, evolución y perspectivas de Asturias, no se pueden entender sin la realidad de Espa?a, como Estado que avanza imparable y necesariamente hacia una concepción federal –al menos en la práctica- y por lo tanto plural.
Hoy Asturias es una Comunidad Autónoma con capacidad de gestión y decisión sobre aspectos fundamentales en la vida cotidiana de los/as ciudadanos/as, y ello comporta también un cambio de mentalidad. JSA, en su documento, hace una valoración positiva de este fenómeno de “optimismo autonómico”, apreciando el incremento de las cotas de autogobierno, entendiendo, como se?ala Pedro de Silva, que este se justifica, desde un punto de vista progresista, por la superioridad de la prestación descentralizada de los servicios y por la superioridad del poder repartido.
Pero JSA va más allá en su documento. Asturias ha superado ciertos complejos y tiene capacidad para plantear un crecimiento competencial e institucional. JSA plantea que el tren del desarrollo autonómico debe continuar su progresión, con varios elementos que definan esa evolución. Por un lado, es necesario asentar las nuevas competencias recibidas y demostrar a los/as asturianos/as la eficacia –con criterios de justicia social- que puede tener la gestión autonómica. Por otro lado, es preciso situar en la agenda a corto y medio plazo el reconocimiento de determinadas realidades de la cultura asturiana, empezando por la cooficialidad de la lengua asturiana y sus variantes; así como el desarrollo y recepción de nuevas competencias: ente de comunicación asturiano, ferrocarriles de cercanías, derecho consuetudinario, recursos hidrográficos, gestión de las instituciones penitenciarias, gestión de instalaciones y funcionariado del sistema de justicia, adscripción de unidades del Cuerpo Nacional de Policía como antecedente de una posible policía autonómica, etc. Y ello, sin olvidar el necesario impulso del entramado institucional asturiano: impulso a la Junta General del Principado –que ha de pasar además por la libre capacidad para su disolución y la celebración de las elecciones sin el corsé impuesto en el artículo 25 del Estatuto-, puesta en marcha del Consejo Consultivo y la Sindicatura de Cuentas, creación del Defensor del Pueblo asturiano, etc.
Este necesario proceso, que implica una posible reforma estatutaria a medio plazo, debe realizarse además a través de un intenso diálogo y consenso social y político,; de esta forma, todos los actores de este impulso autonómico han de responder así a esta nueva percepción que el/la ciudadano/a de Asturias comienza a tener sobre su propia realidad, no sólo sintiéndose asturiano/a, sino además sabiéndose asturiano/a.
Publicado en el boletín de Juventudes Socialistas de Llanes, diciembre de 2002.

LLINGUA Y NACIONALISMO

Puede que haya o no pacto entre PSOE e IU, pero mientras se ponen encima de la mesa los temas de debate, conviene exigir a ambas partes no sólo actitud abierta, amplitud de miras y realismo político, sino también cierto rigor al tratar algunas cuestiones.
Viene esto a cuento por la advertencia sobre las posibles conexiones entre nacionalismo y política de promoción de la llingua asturiana. Hay quien plantea que si el nuevo gobierno hace una apuesta fuerte por la normalización lingüística del asturiano y por la cooficialidad, estará transigiendo con posturas propias de un casi inexistente y desnortado nacionalismo regional, que no ha obtenido respaldo en las sucesivas convocatorias electorales.
No hay que tratar el tema con frivolidad. Por un lado desde Hölderlin hasta acá es indudable que determinados movimientos nacionalistas, en toda Europa, han reforzado con la lengua como herramienta una identidad histórica épica y un tanto artificial, que ha derivado muchas veces en la exclusión y la tensión con el entorno. Pero urge precisar que los tiempos han cambiado y la sociedad ya es mayorcita para distinguir una y otra cuestión, sobre todo con el estado autonómico consolidado y con la conformación de una base identitaria forjada más en la cercanía del centro de decisión que en rescatar del pasado distintivos disgregadores.
O sea que ya va siendo hora de separar ambos debates. Está claro que los asturianos no perciben como una necesidad aferrarse a una nacionalismo político, que, por lo tanto, no es relevante social ni institucionalmente. Pero también debe quedar claro que proteger derechos lingüísticos (porque eso pretende la cooficiliadad, al fin y al cabo) no tiene nada que ver, hoy en día, con ese nacionalismo, y sí con el respeto a la pluralidad y la integración de los asturianos como comunidad.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 6 de junio de 2003.

LEGITIMIDADES

Seguro que no soy el único que estos días ha sentido verdaderas náuseas al comprobar como el Presidente de Espa?a ponía a la maquinaria estatal al servicio del César Bush Jr. Aznar ha decidido apostar por una Santa Alianza con el hiperimperio norteamericano, o, peor aún, ha venido a prestar un verdadero juramento de vasallaje que no sólo le afecta a él, sino a todos los espa?oles. Las consecuencias son gravísimas, además, para el papel de Espa?a en el contexto internacional. Aznar contribuye a marginar a la abuela ONU y a amputar la esperanza de una Unión Europea con capacidad de actuación exterior, más allá de ser un alma cándida en el concierto internacional.
La verdad es que Aznar, en un gesto más de imprudencia que de determinación, está dispuesto a hacer caso omiso de la mayoritaria opinión social y se agarra como un clavo ardiendo a la confianza que la gente depositó en él, por un motivo o por otro, en el a?o 2000. Se abre aquí un debate clave en el funcionamiento de nuestro sistema. Por un lado tenemos a aquellos que alegan que la legitimidad de las urnas permite aplicar, pese a quien pese, la política exterior del PP; máxime cuando hay una mayoría absoluta en las Cortes. Por otro lado están (estamos) los que defienden que, si bien hay una legitimidad, digamos formal, para tales decisiones, si estas contradicen clara, directa y contundemente la masiva opinión social, expresada sin lugar a dudas el pasado 15 de febrero, esa legitimidad pierde su contenido, digamos material.
La cuestión es que es así como se abren brechas, de incalculables consecuencias, entre representantes y representados. Estos últimos pueden (podemos) hacer pagar políticamente a Aznar, con nuestra disidencia activa y repulsa social, un alto precio, más tarde o más temprano.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 28 de febrero de 2003.

LAS PREGUNTITAS

Una de mis canciones favoritas es Las Preguntitas, de Atahualpa Yupanqui. Precisamente en relación con el artículo publicado ayer sábado 9 por el Concejal del PP, Agustín Iglesias Caunedo, me prestaría mucho que pudiese responder a unas sencillas preguntitas, que aunque de menor calado que las que formulaba el cantautor argentino, son apropiadas en ese debate sobre la situación actual de los Ayuntamientos.
?Gobernó el PP Espa?a entre 1996 y 2004? ?Ese Gobierno mejoró las competencias de los Ayuntamientos o se situó en el inmovilismo mientras los municipios asumían nuevas materias en respuesta a las demandas vecinales? ?Qué Gobierno suprimió el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), una importantísima fuentes de recursos para los Ayuntamientos, sin compensar adecuadamente a los municipios por el dinero que dejaron de percibir? ?Esta satisfecho el PP de haber agravado con estas medidas la situación de los Ayuntamientos? ?Tiene esto algo que ver con el intento de desmontar el sector público y debilitar a las administraciones más cercanas a los ciudadanos?
?Cuántas veces protestó Gabino de Lorenzo por la erosión de la capacidad financiera de los Ayuntamientos cuando gobernaba Aznar? ?Su política municipal ha sido austera –conforme a las estrecheces económicas- o ha generado una deuda municipal de padre y muy se?or mío? ?Qué motiva la recién estrenada fiebre reivindicativa de nuestro Alcalde frente al Gobierno de Espa?a desde qué gobierna el PSOE?
La última. Teniendo en cuenta que se ha abierto un debate serio (Libro Blanco, acuerdos FEMP-Gobierno sobre compensación por el IAE y competencias impropias, etc.) para mejorar la situación de los Ayuntamientos, ?cómo se defienden mejor las reclamaciones de los Ayuntamientos, con diatribas y chascarrillos o participando en los foros institucionales de debate sobre esta cuestión?

Publicado en La Nueva Espa?a el 10 de abril de 2005

LAS ASTURIAS DE OSCOS Y TARAMUNDI

Durante a?os se dijo que el nombre de nuestra tierra, en plural, parecía evocar a un archipiélago exótico, místico, lejano y aislado, lo cuál en cierto modo conectaba con las dificultades de comunicación e integración de nuestro país con el resto de Espa?a y Europa. Pero esa pluralidad que refleja el nombre de Asturias también se refiere a la diversidad que atesora, en un territorio peque?o pero de mil caras, mil matices, mil versiones de una misma partitura.
Descubro una vez más ese patrimonio inmenso que tenemos en las múltiples Asturias los días pasados, durante un viaje a Taramundi y Oscos. A pesar de su secular aislamiento, no es angostura lo que nos invade en su paisaje de lomas dulces; no es la Asturias escarpada de valles autosuficientes, sino otra Asturias menos estridente que tiene un punto de tranquilidad y otro punto de un hermoso cansancio. Es una tierra de mezcla, de hórreos peque?os de pizarra que enlazados con los cabazos, de tonalidades de la vegetación que ya no son espectaculares sino apacibles, con impresionantes aldeas como Xestoso, que combina atraso, enso?ación y esplendor. También es tierra de mestizaje lingüístico, en un fenómeno propio del Navia-Eo cuyo resultado, la fala o gallego-asturiano, goza de una vitalidad que demuestran desde mayores a jóvenes en toda la zona de Entrambasauguas.
También Taramundi y Oscos es tierra de proyectos y ambición de país, con gentes que apuestan por su futuro sacando lo mejor de sí mismos, agarrándose a la esperanza de evitar la muerte por inanición que representa el temido desierto verde. El discurso de la ruralidad asturiana, de la cultura popular múltiple, respetuosa y enriquecedora tiene en esta tierra a gentes que lo llevan a cabo día a día, en la pelea por un futuro necesario.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 9 de mayo de 2003.

LA PITA

Empezó la campa?a con la pegada de carteles, y a Vicente Álvarez Areces le acompa?ó una vez más la pita, que para el no iniciado, se trata de un activista por los derechos lingüísticos disfrazado a lo Caponata, que persigue al Presidente o al Consejero de Educación y Cultura en algunos actos públicos. Se trata, en definitiva, de hacer un poco la pu?eta al Gobierno Autonómico recriminando su política lingüística.
Vaya por delante que entiendo que, dentro de unos límites, estas cosas le van a un representante público en el sueldo y que la co?a de la pita hasta tiene su gracia. Pero, quizá la estrategia en la que se enmarca esta historia de reventar algunos actos del Gobierno resulte equivocada y hasta exceda esos límites. Porque puede haber motivos para estar insatisfechos con la política lingüística de este Gobierno, pero los resultados de esta presión tan directa, que provoca sus momentos de tensión, no me parecen especialmente constructivos.
Resulta que muchos simpatizantes, votantes y afiliados del PSOE, que son comprensivos con la causa de la oficialidad para la llingua asturiana o que incluso la comparten y defienden en los foros internos de los socialistas, acaban más tocados que nadie por la estrategia de agria confrontación que los movimientos de defensa de la llingua emplean contra este Gobierno. La modesta pregunta que me formulo es: ?no sería mejor cambiar de método y establecer algún tipo de puente, un inicio de diálogo y un acercamiento a los sectores que dentro del socialismo asturiano abogan por un mayor compromiso del PSOE y el Gobierno para el respeto y promoción de nuestra llingua? Máxime teniendo en cuenta que la mayoría absoluta vuelve a estar cantada (y justificada), y proseguir en esta dinámica de pugna puede ser muy digno pero también terriblemente estéril.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 16 de mayo de 2003.

LA PELOTA VASCA

Es acertadísimo el título que Julio Médem ha elegido para un documental sobre el conflicto vasco, sus aristas, contradicciones y perspectivas. Ahora Médem también sabe lo que es ser llevado de un lado para otro, recibiendo aplausos o anatemas, rebotando como la propia pelota vasca, metáfora de lo que no es pacífico, inmóvil o unidimensional.
No he podido ver aún el documental. Pero sí he asistido al insólito baile de opiniones, prejuicios y condenas que han rodeado su presentación. Y me quedo con un par de cosas.
Por un lado, ya sabemos que el magro concepto de libertad y confrontación de posiciones que maneja el PP y sus elementos cercanos excluye de mano visiones que pretendan superar la dialéctica nacionalistas – constitucionalistas. Eso coloca como objetivo de la caza de brujas, azuzada por el coro mediático que jalea al PP, a Médem y su equidistante pluralidad, pero también, llevada esta actitud al extremo, ese planteamiento acabará dejando fuera de juego a los propios socialistas, empe?ados en no quemar las naves en la relación con el nacionalismo democrático, a pesar de las fugas místicas y enso?aciones independentistas en las que el PNV anda lamentablemente empe?ado. Por otro lado, alguna crítica sensata si se ha podido escuchar, en referencia a la pretendida equidistancia de Médem. Joseba Arregi, que fuera consejero de Cultura en el gobierno vasco de Ardanza, niega que tal equidistancia sea una posibilidad, y tiene razón. Si situamos en los dos extremos del debate al Gobierno del PP y a ETA, no podemos atribuirles igual legitimidad a sus posiciones, teniendo en cuenta los medios que unos y otros emplean. Todo ello a pesar de que al PP comienza a escapársele de las manos su utilización partidista del terrorismo como plataforma para relanzar un nacionalismo espa?ol de viejo cu?o.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 26 de septiembre de 2003

LA IZQUIERDA ABIERTA

Una de las características que primigeniamente diferencia a progresistas y conservadores es la capacidad de los primeros para modificar respuestas, articular políticas innovadoras y en definitiva adaptarse a una realidad cambiante ofreciendo modelos diferentes a escenarios diferentes. El conservador puede persistir década tras década con sus rudimentos ideológicos intactos, generalmente aquellos que cimientan un status quo beneficioso para sus intereses y por lo común injusto y discriminatorio. En el mejor de los casos, el conservador opta por un inmovilismo intelectual y se autocensura a la hora de atisbar nuevos límites.
Se dice que la izquierda lleva a?os buscando nuevos caminos tras la pérdida de referencias ideológicas en los últimos a?os del siglo XX. Posiblemente sea verdad y no sólo el modelo del llamado socialismo real –evidentemente y felizmente fracasado- sino la socialdemocracia clásica se hayan convertido en standards caducos, pensados para un panorama social, económico y político internacional que ya no es tal. Asistimos a nuevas formulaciones de los objetivos históricos de la izquierda, y se trazan nuevos caminos diferentes a los ordinarios en la pugna por una sociedad adecuada a la aspiración de justicia que domina comúnmente el pensamiento de la izquierda.
Estamos, por lo tanto, en un proceso de cambio del paradigma de la izquierda, un momento convulso y confuso en el debate ideológico y en la práctica política. Es el tiempo para decidir si la izquierda puede aportar realmente pautas estructuradas para avanzar en un modelo social o si prefiere permanecer a la defensiva, en una ética de la resistencia que, si bien tiene connotaciones en ocasiones heroicas y estimulantes, está condenada al fracaso de quien cede, palmo tras palmo, sus conquistas históricas.
Por eso, la izquierda tiene que reinventar muchos de sus elementos. Por un lado, a la tradición comunitarista (que subraya el aspecto colectivo) que late en el origen de la izquierda es preciso incorporar definitivamente el inmenso caudal del mejor liberalismo, el que apuesta por el hombre como constructor de su propio destino, el que reafirma la libertad del individuo como sujeto responsable y capaz para la toma de decisiones. Se trata de romper ataduras intelectuales, de no situarse de espaldas a las teorías liberales que alimentan la concepción de los derechos humanos, la necesidad de que el poder público esté sometido a limitaciones, la articulación de controles y mecanismos de participación que aseguren que la formación de la voluntad colectiva no se hace contra el individuo sino en su defensa. Existe un liberalismo llamado a reforzar a la izquierda, que apuesta por la democracia radical, por el Estado de derecho, por el republicanismo, por el autogobierno de los pueblos, y que combate todo intento de violentar abierta o subrepticiamente las reglas del juego y de anteponer intereses corporativos al interés general. Los aperos ideológicos de la izquierda, en definitiva, no pueden ser únicamente los provistos la tradición del marxismo o el socialismo democrático; es recomendable que la izquierda se atreva a incorporar en sus planteamientos a un liberalismo indudablemente comprometido con el progreso social.
Por otro lado, la izquierda debe revisar concienzudamente, bajo el influjo del cambio se?alado, muchas de sus recetas, permeabilizando un armazón ideológico que sólo será robusto y eficaz si es abierto a nuevas exigencias, derechos y realidades, sin convertirse en un caparazón que llega a ser asfixiante e impide todo movimiento.
En este sentido, es imprescindible una apuesta por una nueva forma de entender el poder y la representación pública, más apegada a la democracia directa, a la participación cotidiana de la ciudadanía en la toma de decisiones, a una revitalización democrática que indudablemente afecte también a la estructura y funcionamiento interno de los partidos políticos. Más apegada también al reconocimiento de la capacidad de autogobierno de los ámbitos administrativos más cercanos al ciudadano. El Estado tiene que ser una maquinaria de carne y hueso, transparente, libre, plenamente democrática, cuya configuración se haga desde el respeto a los derechos de los ciudadanos que, en contrapartida, asumen deberes cívicos de compromiso con la colectividad.
Además, es imprescindible que el campo de juego de la izquierda no quede sólo delimitado por el vector clásico de la igualdad (que ya no debe ser sólo igualdad de clases, sino también igualdad independientemente de toda condición social), sino que también, en la mejor definición de la izquierda moderada realizada por Bobbio, el vector de la apuesta por la libertad del individuo ha de entrar también en liza. Sin descartar, así mismo, nuevas orientaciones propias del siglo XXI: encontrar mecanismos para combinar ambos criterios, sin merma de su contenido esencial, con el respeto a la diversidad de un mundo mestizo e intercultural. En esta clave, se hace preciso que la izquierda redefina el concepto de ciudadanía, cuya ligazón a la nacionalidad es, además de impropia de una realidad global, salvajemente injusta.
El reconocimiento de nuevos derechos se ha de situar en la prioridad política de la izquierda. La tercera generación de derechos humanos (paz, desarrollo, disfrute del medio ambiente, etc.) debe alcanzar un rango y protección pública suficiente, siendo preciso incorporar o subrayar nuevos derechos, asociados a la investigación científica (ejemplo, todo lo relativo al código genético) y a las nuevas tecnologías, al acceso al conocimiento avanzado, y a la imprescindible necesidad de que para la sociedad en red que se avecina no se creen bolsas de marginación del proceso de comunicación global que afrontamos.
En este marco, la izquierda debe desembarazarse además de prejuicios elementales sobre el escenario económico. El incremento de los niveles de bienestar social, a?adiendo nuevos servicios sociales y prestaciones públicas, asegurando el derecho a la salud, a la educación, etc., es clave que se realice desde la provisión pública de estos bienes, que no es sinónimo de la producción pública de los mismos. El Estado ha de ser un actor que juegue un papel de control, de supervisión, alejado de la participación directa en el juego económico, situándose en posición de árbitro eficaz, velando por el bien colectivo, la seguridad jurídica, el cumplimiento de las leyes, la erradicación de ciertas tendencias que las fuerzas del mercado manifiestan y que precisamente atentan contra los criterios del mercado libre. Es compatible un nivel alto –mayor que el actual- de cohesión social y protección pública de los derechos ciudadanos, con la asunción de objetivos mediales –imprescindibles para la consecución del objetivo de justicia citado- como el reconocimiento de la iniciativa privada, el crecimiento económico, el aumento de la competitividad o el establecimiento de un modelo fiscal justo pero eficaz.
En definitiva, hoy la izquierda se debate entre el mantenimiento de una identidad pétrea y la búsqueda de nuevos objetivos. Se dirime, por lo tanto, la opción por un modelo de izquierda conservadora, cerrada, y limitada o por modelo de izquierda progresista, abierta, atrevida y que no se establece fronteras en la transformación social.
Publicado en Revista Fusión, febrero de 2004

13.3.06

DE SANGÜESA A GUANTÁNAMO

En los a?os más duros de la represión tras la Guerra Civil Espa?ola, numerosos presos republicanos fueron llevados a realizar trabajos forzados, como parte del castigo impuesto por los vencedores, a la llamada Zona Media de Navarra, y, en esta área, a poblaciones como Sangüesa. Antes de la llegada de aquellos apestados perdedores de nuestra negra guerra, los habitantes de la peque?a Sangüesa fueron reiteradamente alertados por las fuerzas vivas de la localidad sobre la peligrosidad de los prisioneros: entre los temibles y odiados rojos ateos se encontraban mineros asturianos, que venían a ser para el nacional-catolicismo la quintaesencia del mal para el orden moralmente justo que se imponía a sangre y fuego en aquellos a?os bárbaros. La población local se encerró en sus casas mientras la cuerda de presos atravesó Sangüesa. Pero la curiosidad humana es, por fortuna infinita; algunos atrevidos pobladores comprobaron con sus ojos como, contrariamente a lo que su imaginario colectivo aseguraba, aquellos presos no tenía cuernos ni rabo diablesco ni desprendían olor a azufre, no eran malvados demonios, sino personas de carne y hueso, más bien de lo segundo. Los más temerarios incluso se acercaron a ellos y algunas mujeres que ofrecieron a los presos un poco de agua se atrevieron a tantear con sus manos la frente y la cabeza de alguno de aquellos desdichados para comprobar, que, contra lo esperado, no había cuernos en su frente.
La ignorancia ha sido desde siempre el mejor caldo de cultivo para estereotipos, juicios simplones, propaganda burda e imposiciones ideológicas. Los habitantes más humildes de Sangüesa, aunque parezca increíble, habían llegado a creer que efectivamente aquellos presos republicanos eran verdaderos demonios que habían tratado de asolar la civilización católica en Espa?a.
Hoy día está sucediendo, en cierto modo –quizá de forma más sutil, aunque no exento también de cierta ridiculez-, lo mismo. Hemos asistido en los medios de comunicación, desde el pasado 11 de septiembre, a toda una campa?a orquestada desde el poder norteamericano para convencer a la humanidad, y en particular a las sociedades occidentales, del necesario uso de la fuerza, en nombre del bien, de la libertad, etc. contra la representación de la maldad en la tierra, encarnada en un indefinido terrorismo internacional. Para ello no se ha dudado en utilizar poderoso armamento militar junto con una ofensiva de mensajes fáciles basados en apelar a sentimientos elementales de la población. Con todo su aparato propagandístico, George W. Bush y su Gobierno se erigen en los defensores de la libertad y la justicia y el resto del mundo asiente; el unilateralismo consentido de la superpotencia alcanza su máxima expresión; y la legalidad internacional y el sistema de las Naciones Unidas –con la propia aquiescencia de sus representantes- quedan relegados al cajón de los cuentos románticos.
Junto a este reforzamiento del poder norteamericano, se encuentran múltiples oportunidades para los sectores más reaccionarios, en todos los países, y en especial en los propios Estados Unidos. « Un crimen horrendo. Sus víctimas principales, como de costumbre, fueron los trabajadores. Un regalo para la derecha dura y patriotera. » dijo Noam Chomsky sobre el 11-S. Y tiene razón, la oportunidad de reactivar la industria militar es idonea, con un aumento exorbitante del gasto militar ; sigo la enumeración : el definitivo impulso a la Guerra de las Galaxias, sue?o dorado de Reagan, es ya un hecho ; ha triunfado la búsqueda de una prioridad nacional que desvíe la atención de las miserias internas (las contradicciones e insostenilbilidad del sistema que evidencian los grupos denominados antiglobalización, el empobrecimiento de un minado sistema democrático en ridículo tras las últimas elecciones presidenciales, el escándalo de la bancarrota de Enron, etc.) ; el recorte drástico de las libertades ciudadanas y los derechos fundamentales se afianza ; la generación de una nueva ola conservadora en todo el planeta se demuestra día a día, etc.
El culmen de todo este proceso se sitúa en Guantánamo. A la base norteamericana en Cuba el ejército de Estados Unidos lleva a lo que denominan "combatientes ilegales" en un desprecio del Derecho Humanitario de la Convención de Ginebra; les priva de toda percepción sensorial y los muestra al mundo como los peones del mal, personificado en dos figuras propias de cómic de Marvel (lexluthorianas, prácticamente) como Bin Laden y el Mulá Omar. La población a la que Bush dice defender ha de ver, en la lógica de la Casa Blanca, en estos presos de Guantánamo a esos mismos demonios infrahumanos de rabo y cuernos que los habitantes de Sangüesa esperaban en aquellos a?os, justificándose que a un ser humano se le prive de derechos elementales. La diferencia es que en los tiempos de los presos rojos de Sangüesa el bienestar social, el conocimiento y la información eran patrimonio de unos pocos, mientras que hoy las sociedades occidentales vivimos, supuestamente, en una era de amplio acceso a esos bienes.
Ya se plantean, con efectos imprevisibles, las nuevas fases de la cruzada de Estados Unidos por la libertad duradera, precisamente contra países no especialmente desarrollados ni estables: Corea del Norte –asolada por hambrunas-, Filipinas –al borde de la desestabilización definitiva-, Somalia –en pleno proceso para re-edificar un Estado y un gobierno-, Irán –menudo regalo ha hecho Bush a los inmovilistas con su anuncio-, e Irak –que sufre un embargo de dimensiones genocidas-. La victoria militar de Estados Unidos en su primera fase de su deja tras de sí un reguero de sangre en Afganistán, mayor que el del espantoso atentado contra el World Trade Center; pero además también lega para la historia el avance a la polarización del mundo entre Norte y Sur; la supeditación de las libertades –cuya garantía es la única razón de ser del Estado y lo único que lo legitima- a una supuesta seguridad; el progreso del militarismo y el patriotismo radicalizado, etc.
El problema es que el Gobierno de los Estados Unidos pretende que pasen por razonables e incluso obvias, -y consigue que mayoritariamente así se entiendan- cuestiones que no podrían ser asumibles bajo ninguna condición. No es legítimo justificar o anunciar agresiones militares a gran escala sobre la base del terrorismo –por muy abyecto que sea-. No es legítimo valorar como opciones de "defensa" la comisión de crímenes por los servicios secretos, la realización de juicios militares sin garantía alguna, el tratamiento como animales a personas humanas –aunque hayan sido partícipes de la locura talibán-, el desprecio a las libertades que se dice defender, etc. No es legítimo tratar de obtener apoyo popular sobre la base del patriotismo excluyente y avasallador, sobre el pánico colectivo –infundido interesadamente muchas veces-, o sobre el histórico y facilón "o conmigo o contra mí". No es legítimo inducir a enga?o y confusión a la población para aprovecharse de ello recurriendo a la desinformación o a la propaganda, cuando no directamente a la mentira.
No es legítimo apuntalar un orden mundial injusto sobre la base de los restos del horror del 11-S.

Publicado en La Nueva Espa?a, febrero de 2002

CONJETURA ANTE LA MUERTE DE UN ACTIVISTA

Tenemos mala suerte los que no creemos en la divinidad o la trascendencia. Nos pasamos todo el día tratando de aprovechar el tiempo, en la infructuosa búsqueda de consuelo para este viaje tan breve. Así se nos pasan los días, enfrentándonos al absurdo que late detrás de todos nuestros proyectos, porque todo pierde sentido ante la verdad de que, al final, irremediablemente, nos espera una cajón de pino. Esta única seguridad nos aguijonea y nos sitúa frente a nuestra propia fugacidad.
Para los más resueltos, la solución pasa por no tomarse tan en serio la certeza del final, y hacen bien. A veces, incluso uno puede dejarse contagiar por esta estrategia, pero luego viene la tozuda realidad y devuelve, hasta al más pintado, a la consciencia de que el ocaso existe.
Así me ha pasado estos días. Se acaba de morir Jaime Lago, dirigente de la Juventud Comunista de Asturias, de 25 a?os, los mismos que tengo yo. No lo pude conocer mucho pero me parecía un tipo vehemente, íntegro, que tenía esa mezcla de ferocidad y esperanza que se palpa en la militancia, y ese incomprensible anhelo de pureza de quien se sabe en el lado justo de la historia, deseando hacer un poco más para asaltar al futuro. Más allá de que la izquierda haya perdido a un prometedor activista, lo peor de todo esto es la repetida fatalidad que representa que una persona se vaya para siempre cuando todavía tenía mucha tela que cortar, con el saco de ilusiones aún cargado.
La desorientación que a uno le queda ante cosas así es infinita. Lo único que se puede hacer, por lo tanto, es enviar un mensaje de ánimo a los suyos, apretar la u?a contra la carne y seguir adelante.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 3 de octubre de 2003

COMUNIDAD HISTÓRICA

Si el Presidente del Tribunal Constitucional, con aquello de superar la división entre nacionalidades históricas y aquellas que supuestamente no lo son, se refiere a que la evolución del Estado Autonómico ha estrechado las distancias entre las cotas de autogobierno de las autonomías del artículo 151 de la Constitución y las del 143, en cierto modo tiene razón.
Es decir, las autonomías de vía rápida (Andalucía, Galicia, Catalu?a y Euskadi) han tenido durante la construcción autonómica una situación preferencial en su consolidación institucional y competencial, sobre la base de una identidad política particular, que se ha traducido en una amplia y temprana vocación de autogobierno.
Ahora, las distancias se han acortado, y el bagaje competencial y la capacidad de acción política de unas y otras comunidades se ha ido asemejando. En Asturias, por ejemplo, en los últimos a?os hemos asumido la gestión directa –y amplias facultades de decisión- en temas fundamentales para la calidad de vida y el progreso de nuestra tierra, como los servicios sanitarios, el sistema educativo, las políticas de empleo, etc.
Ahora bien, se equivoca gravemente Jiménez de Parga si pretende con sus palabras sumarse al discurso centralista de Aznar, según el cual la pluralidad de identidades que se enmarcan dentro de Espa?a no debe traducirse, hoy por hoy, en una aspiración a profundizar en el autogobierno ya alcanzado.
No acierta tampoco el alto magistrado si espera que las comunidades del 143 no prosigan su desarrollo autonómico. Asturias, sin ir más lejos, que según su Estatuto (artículo 1.2) es una comunidad histórica, aún puede reclamar que se complete y mejore su estructura institucional, dentro de un ciclo político propio, y que nuevas competencias puedan reforzar, sin ansias pero sin complejos, la posibilidad de decidir por nosotros mismos, dentro del Estado Autonómico hoy, quizá Federal ma?ana.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 31 de enero de 2003

COMPLEJO DE INFERIORIDAD

Decía Alfred Adler, psiquiatra, que el complejo de inferioridad se basa en la existencia de una compensación psíquica para las imperfecciones orgánicas o para las frustraciones sufridas en la primera infancia.
Muy mal las debió pasar Aznar de guaje; ya me lo imagino sólo en el patio del colegio refunfu?ando contra los antiespa?oles que no le dejaban jugar de delantero, o pinchando resignadamente los discos en los guateques llenos de chicas de la Cruz Roja (de las de antes), maldiciendo a los indisciplinados y revoltosos que no optaban por el destino de monjes soldados que el Movimiento les reservaba.
Así que Aznar lleva siete a?os desquitándose. Este otrora buen hombre ha sacado de sí mismo sus peores prejuicios, resentimientos, miedos atávicos y dogmas de la fe nacionalcatólica y nos los quiere hacer tragar todos juntos. Y se queda más ancho que un ocho, abusando y apropiándose de banderas e himnos, imponiendo la religión como asignatura evaluable, fomentando el espíritu castrense y el militarismo, volviendo a hacer de Espa?a potencia de segunda fila ocupante de otro país, o repudiando la cultura extranjerizante, en este caso del sur. O sea, otra vez, la calle es mía, la reserva espiritual de Europa, el vigía de Occidente. Todo ello sin complejos, claro.
Aznar necesita una terapia de choque con los herederos de Adler, y si eso no funciona, una tarde con Nel Amaro, descontextualizando la patria, eso seguro que no falla. Porque mejor nos iría si hubiese conservado sus complejos, pecando de humano, y se hubiese conformado con ser el gris inspector del fisco vallisoletano que sigue llevando dentro. Como en el caso de Bush Jr, prefiero hombres alcohólicos o acomplejados que halcones que no conocen ni a su padre cuando pierden el control. Los primeros por lo menos no odian.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 4 de julio de 2003

A VUELTAS CON LA FINANCIACIÓN UNIVERSITARIA

La primera reunión entre el nuevo Rector, Juan Vázquez, y el Presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces ha tenido como uno de los principales temas la financiación universitaria ?Otra vez? Desgraciadamente es un asunto de tratamiento parece que infinito y de resolución siempre complicada. Aunque hay puntos que diferencian las reivindicaciones pasadas de las presentes, en línea con la nueva dinámica que se ha de establecer con el relevo en el Rectorado.
Lo que más o menos está claro es que si el Principado de Asturias quiere tener una Universidad de calidad, flexible, dinámica, motor de recuperación, etc. tiene que hacer frente al coste económico que ello supone. Dejando de un lado las posibles deficiencias del traspaso competencial de la ense?anza superior, ya debatidas una y cien veces, lo que parece evidente es que la administración autonómica tiene que asegurar un marco estable y suficiente de financiación para la institución académica. Estar todos los a?os a expensas de aportaciones extraordinarias para cuadrar, más o menos, presupuestos universitarios no conduce a ningún lado.
Pero el Gobierno del Principado, y no sólo él sino el propio Consejo Social y gran parte de movimientos sociales y políticos asturianos exigen, con razón, una relación de tú a tú. Se ha dicho y se ha repetido que es imprescindible que nuestra Universidad adopte patrones de actuación más serios, ordene su alocada trayectoria presupuestaria (llevamos a?os con prórrogas y prórrogas sobre prórrogas), defina claramente en qué se gasta las pesetas, por qué y para qué (el cómo debe estar claro: con eficiencia, equidad y contención), y, por supuesto, aclare de dónde vienen los déficits, sean estos históricos o contemporáneos, estructurales o coyunturales. Ahí ha de entrar en juego ese criterio casi olvidado ya, que no es otro que la transparencia, y en ello va incluido el control del Consejo Social, la Auditoría con garantías, etc.
Parece, afortunadamente, que se trata la cuestión en otros términos. Si se instala el mecanismo del contrato – programa, si se apuesta decididamente por un intercambio justo entre financiación y resultados (sociales, se entiende), estaremos avanzando. Y aquí hay que comprometerse todos, no sirve andar con remilgos puesto que la disyuntiva se nos presenta como insoslayable: o una Universidad de calidad y que no pierda su carácter público (con lo que implica de financiación pública), o continuar abonando el terreno para la pérdida de credibilidad y de oportunidades.
Cuando hablamos de gasto público, siempre se trata de elegir entre una opción y otra, valorando la oportunidad del gasto, los rendimientos de todo tipo, el coste de oportunidad del mismo, etc. Si verdaderamente en Espa?a, y en Asturias, queremos un sistema universitario público y de calidad, hay que asumir costes y garantizar dotación presupuestaria. Pero estamos lejos y, mientras en los países de la Unión Europea el gasto universitario es del 1,5% del PIB, en nuestro Estado éste es del 0,9% (últimos de la fila, exceptuando Grecia). Y, no lo olvidemos, que también viene al caso, el hijo de un trabajador con rentas más o menos limitadas paga lo mismo por sus créditos que el que vive en una familia con renta alta. Hablamos en definitiva, de justicia social, qué es sinónimo de progreso colectivo.
Publicado en el Informativo Universitario "Aulas", julio de 2000

CASCOS Y LOS PRECEDENTES

Le gusta mucho a Cascos anunciar que esto o aquello "no tiene precedente", como máxima que califica un comportamiento como intrínsecamente disparatado y negativo por el hecho de introducir algún elemento innovador. Mal filosofía esta.
Lo que esconde Cascos detrás de esta muletilla es una mezcla de prepotencia, vocación de virreinato y burla a cualquier instancia de decisión que no esté sometida a su voluntad o no le preste vasallaje o pleitesía.
Viene esto a cuento de la actitud del ministro respecto a la política de su departamento en Asturias. El propagandista se pasa por el arco del triunfo las competencias de ordenación del territorio que corresponden a la Comunidad Autónoma, horadando montes, estatutos y respetos institucionales. Tenemos recientes ejemplos en el trazado occidental de la Autovía del Cantábrico o las propuestas para la Autovía del Sella. Desoyendo a vecinos, ayuntamientos y gobierno autonómico, utilizando el ordeno y mando impone trazados lesivos para los intereses económicos de las zonas afectadas, dificultando la vertebración futura del territorio y causando un previsible impacto paisajístico y medioambiental más que considerable. La rasa costera del occidente, y su riqueza ganadera, así como el lecho y entorno del Sella, que es una patrimonio natural valiosísimo, tienen en Cascos a su particular elefante en la cacharrería, o a su mono de Gibraltar que ni ve ni oye, aunque tiene siempre a mano la escopeta de caza y el bulldozer.
Considero un error político centrar el grueso del armamento dialéctico en lo que este hombre hace o deja de hacer, como quizá ha hecho Tini Areces en los últimos tiempos, pero a veces no queda más remedio que comentar alguna de sus peripecias. Esas sí que no tienen precedentes en lo que respecta a arrogancia y falta de respeto institucional a todos los asturianos.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 25 de julio de 2003

BILBAO

Nada tranquiliza en Bilbao, donde no cabe la neutralidad ni el descanso. Ni siquiera los pretendidos oasis de líneas rectas, junto a la Ría, inquietan lo más mínimo al desorden intrínseco que es el alma de la ciudad. Es dura, abigarrada, tímida, está llena de cicatrices de la historia industrial que marca tantas ciudades del norte. No deja ni un palmo de suelo sin se?ales de vida, sin pistas de que allá viven hombres que son sacos de dudas, ocultas tras un pétreo tono de voz y la mirada de quien ha de sentirse fuerte, incluso rudo, para superar las trampas de una ciudad llena de ellas.
Todo es mezcla y adorada impureza en la humana Bilbao. Ha roto hace tiempo todas las cápsulas de la identidad. El mestizaje es la bendita ense?a y cientos de miradas atestiguan que poco se parecen unas a otras. Incluso ha creado un estilo propio en el barrio chino o la podrida y bohemia calle Miribillas, que bien podría denominarse el euskoca?í, un almodovariano sesgo para esta simbiosis de voluntades: la de quién busca infructuosa e irreflexivamente raíces, la de quién las ha encontrado en una pretendida modernidad, y la de quién ya no se molesta en rastrear su pasado y sus designios.
Bilbao cambia con los tiempos, con las revoluciones, y mira poco hacia atrás, no permite que los recuerdos llenen sus calles de resquicios de lo que fue. Ahora el paradigma, incluso la obsesión, es el progreso y hasta el olvido. El Euskalduna, el Guggenheim, el metro, el tranvía, el ensanche, son intentos que, con más convicción que éxito, quisieron meter en vereda a la ciudad y ense?arle nuevos caminos. Sin embargo, nada puede romper la inarmónica y desconcertante acumulación de saliva, humo y acero que lleva la ciudad en sus venas.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 16 de enero de 2004.

AY, CUBA

El caso es que la degradación del régimen cubano ha llegado a un punto de no retorno. Los fusilamientos de Lorenzo Enrique Copello, Bárbara Leodán Sevilla y Jorge Luis Martínez, que así se llamaban los ajusticiados, unido al procesamiento de 79 disidentes, condenados a entre 6 y 27 a?os de prisión, tiene el inconfundible gusto a podrido que desprende la decadencia de un sistema ensimismado, que es capaz de todo a costa de subsistir, huyendo hacia delante.
Muchas gentes de la izquierda tenemos ahora esa desagradable sensación de ver frustrada toda expectativa de apertura del sistema cubano. No es que Cuba fuese referente, que hace mucho que dejó de serlo, sino que albergábamos la esperanza de una adaptación de la isla a cánones democráticos respetables, manteniendo cierta cohesión social. Lo contrario, nos decíamos, sería, más tarde o más temprano, el colapso del régimen, y un modelo de transición al estilo ruso, con desmembración social, democracia de ínfima intensidad y control de la economía por grupos de poder (ya sean burócratas reconvertidos o halcones del exilio al servicio del afán imperialista norteamericano).
Nos hemos encontrando en muchas ocasiones defendiendo, con más espíritu de resistencia que convicción racional, los logros de la Cuba socialista, haciendo comparaciones con los países del entorno caribe?o, donde la desigualdad, el asesinato político, la violación cotidiana de los derechos humanos alcanza grados mucho mayores que en la isla. Ahora pocos argumentos nos deja el castrismo. De nada han servido todos los progresos reconocibles si esto finaliza con la autodestrucción, de puro viejo e inservivble, del sistema, y el saqueo que vendrá.
Seguramente no nos dediquemos al ataque furibundo, que para eso ya hay abundantes e interesados candidatos. Pero, hoy por hoy, ya tenemos el resultado de esta experiencia: Cuba se acabó, no hay vuelta atrás.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 18 de abril de 2003

ÁRBOLES Y LOCOS

Recurriendo a la manida cita, son tiempos difíciles estos en los que hay que luchar por lo evidente. Más aún, algo no funciona bien cuando esa pelea por lo obvio convierte a sus artífices en lunáticos, a ojos de algunos.
Un ejemplo lo tenemos en la Resistencia del Bosque Urbano de Buenavista, en Oviedo. Un grupo de vecinos llevan varios días enfrascados en un mano a mano con la empresa Jovellanos XXI y su apéndice político, Gabino de Lorenzo, para salvar el centenar largo de árboles del entorno del antiguo estadio Carlos Tartiere. Ya han sido derribados más de una veintena, y el resto son carne de piqueta si no lo remedia la presión ciudadana.
En similar situación se encuentran los vecinos del Edificio Panorama, en la Plaza de la Cruz Roja. La misma empresa, Terminator XXI (?ya está bien de apropiarse del nombre del ilustrado asturiano!), para facilitar la entrada al futuro Palacio de las Artes, ha ocupado los jardines anexos al edificio, de más de 3.000 m2, a pesar de que estos terrenos fueron cedidos en su tiempo por la comunidad de propietarios al Ayuntamiento a condición de que fueran destinados a espacio ajardinado. También ha habido árboles caídos y significativas protestas.
Estas dos actuaciones, junto con la amputación de los Jardines de La Lila, o la corta de árboles en Plaza de Espa?a, nos hablan del respeto que demuestran las autoridades locales hacia elementos del entorno urbano, como los espacios ajardinados y los árboles. Hablamos no sólo de elementos decorativos, sino de patrimonio natural del saturado casco urbano, y también, de patrimonio sentimental de muchos ovetenses.
Será de locos gritar en defensa de unos árboles, pero más lo es ahogarse en el cemento tan querido para este alcalde o ingeniero o qué se yo...
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 14 de febrero de 2003

APOLÍTICOS, APÁTICOS Y ASEXUALES

Dicen que los que se autodenominan apolíticos tienen otros instrumentos para defender su posición que no pasan por la acción colectiva, pública, en general la actividad política, vamos. Bajo la impostura del apoliticismo se suele esconder un interés en que las cosas se mantengan como están: es mejor no tocar determinados resortes con el enredo de la política, y que siga la tradición, o sea la perenne injusticia.
Otros se dicen apolíticos cuando quieren decir apartidistas o alejados de las maquinarias instituidas para canalizar la participación política. Es algo hasta comprensible, aunque a veces se pintan como seres inmaculados hasta la exasperación, y como decía Benedetti del poeta Roque Daltón: "le tenías ojeriza a la pureza, porque sabes cuán impuros somos".
Algunos más se califican como apolíticos cuando deberían decir apáticos. Apolítico no es nadie, salvo aquellos que alcanzan su sublimación encerrados a solas con Dios o como quieran llamarlo, al estilo del personaje que Bu?uel retrataba en Simón el Estilita (y ni siquiera este). Pero esta gente no existe o los cuentas con una mano.
A todos nos afecta lo que se decide en la "polis", que hoy viene a ser la aldea global. Otra cosa es que a algunos les importe un rábano tomar parte en el proceso de formación de la decisión colectiva, de ahí lo de apáticos, es decir, impasibles. Lo que no les dijeron es que entonces deciden por ellos, y por lo general contra ellos. Aún así todavía encontramos por el mundo ejemplares de apáticos contumaces que poseen el oscuro prurito de negar su propia naturaleza de ser social o político. En el fondo su conducta es prima hermana de la aspiración a la asexualidad, y ya conocemos los funestos transtornos que en ambos casos produce ir contra la propia esencia.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 12 de septiembre de 2003.

ACIERTO

El nombramiento de Ramón d´Andrés al frente de la Oficina de Política Lingüística es la mejor noticia que muchos defensores de la dignificación de la llingua asturiana hemos recibido en mucho tiempo. El Gobierno contará con una persona de acreditados conocimientos sobre la materia y convicción plena en la necesidad de una política lingüística pautada pero ambiciosa. Ramón d´Andrés, además, en sus diferentes intervenciones, artículos, libros sobre sociolingüística, etc. ha demostrado que se puede combinar perfectamente la sensatez necesaria ante la controversia lingüística, con la íntegra defensa de unos criterios elementales de defensa de nuestra llingua. Un pragmático, dirán algunos (como si eso fuera intrínsecamente negativo), quizá, pero de incuestionable vocación en la reivindicación de que la pluralidad lingüística es un valor digno de amparo.
De todas maneras no todo será fácil. En tiempos de estrangulamiento financiero de la Comunidad, son previsibles dificultades presupuestarias, que esperemos que no sean una carga insoportable. D´Andrés seguramente encontrará un muro de incomprensión por quienes piensan que "cuanto peor, mejor" y por los que, en el mejor estilo nihilista, reniegan de que aquí hubo historia y otras vidas antes de que Ovidio Sánchez propusiera el inglés desde el feto materno (dicho sea sin despreciar la lengua de Shakespeare).
Firmo ahora mismo dónde sea que el resultado de este encuentro entre lo que se quiere y lo que se puede depare alcanzar, entre todos los actores involucrados, la generación de un ambiente de diálogo y consenso que sustraiga a la llingua de la vorágine partidaria, y que venga acompa?ado de un itinerario de normalización visible, aunque los plazos exijan paciencia. Vamos, que este nombramiento es un acierto pleno. Una anotación en el haber de la Consejería de Cultura. Otro paso más en la dirección adecuada: la de los derechos lingüísticos, la del sentido común.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 31 de octubre de 2003.

ABRIR LOS CONSEJOS DE JUVENTUD

Los consejos de la juventud cuentan ya con una cierta historia en la realidad juvenil espa?ola y asturiana. De hecho en el presente a?o el Conseyu de la Mocedá del Principáu d´Asturies (CMPA) cumple quince a?os. Un aniversario siempre es una buena excusa para propiciar la reflexión conjunta y extraer de ella conclusiones que puedan apuntar las vías de actuación para el futuro. Y alguna idea pretendo apuntar en este breve artículo, invitando además al lector a proseguirlo con su aportación.

Los consejos de la juventud, que en Asturias han pasado por convulsas y dificultosas etapas (en particular los consejos locales), se configuran como un instrumento destinado fundamentalmente a la promoción asociativa juvenil, en todas sus vertientes, la defensa de los derechos de los y las jóvenes, la interlocución con la administración pública en representación de la juventud y la vertebración de un tejido social robusto que favorezca la promoción integral del colectivo juvenil. Desde luego se trata de un objetivo muy ambicioso y prácticamente inalcanzable, pero se sitúa como referencia para se?alar la meta a lograr. Ahora bien, ?cuál es el balance de estos a?os? Se trata de una cuestión que requeriría un estudio profundo y detallado que es preciso realizar. Pero, por lo pronto, sí hay determinados síntomas que nos permiten elaborar un diagnóstico preliminar.

La realidad es que los consejos de la juventud muestran un saldo que, si bien es netamente positivo, tiene diversos fallos que es conveniente detectar y resolver. Entre ellos destaca una tendencia hacia el macroasociacionismo, con todo lo que ello puede implicar de excesiva aglutinación de recursos, así como un peligro constante de excesiva diversificación en los asuntos que trate, con lo que supone de solapamiento con otras entidades asociativas y de pérdida de orientación en sus cometidos esenciales, antes se?alados. A esto se a?ade un cierto riesgo de aislamiento, es decir, una tendencia a estrechar lazos con núcleos poco amplios y alejados de múltiples formas asociativas o colectivas de gran valor social. Y la escasa flexibilidad que pueden mostrar no contribuye a sanar estos posibles defectos.

En cualquier caso, como entes íntimamente relacionados con la realidad juvenil tienen igualmente el rasgo de ciclicidad que caracteriza al asociacionismo juvenil. Este hecho, en el momento actual de los consejos de la juventud, se une a un conocimiento relativamente profuso de los defectos del sistema y a una fuerte voluntad de cambio por parte de un creciente núcleo de asociaciones y colectivos, dispuestos además al diálogo y al consenso en pro de la generación de dinámicas de inflexión.

Los consejos de la juventud, por tanto, continúan siendo instrumentos útiles, que deben contar con un respaldo de las instituciones, unas garantías mínimas de viabilidad y contenido, y que son un importantísimo e imprescindible cauce de participación y encuentro juvenil, como desde siempre Juventudes Socialistas ha tenido presente. Durante los últimos meses, además, asistimos a una incipiente pero decidida apertura del CMPA hacia las diversas y múltiples realidades y experiencias juveniles en Asturias (como el asociacionismo sindical, el rural, el estudiantil, el cultural, los colectivos no formales etc.), que se une a una positiva y prácticamente generalizada evolución y reproducción de los entes interasociativos asturianos, que permite cierto optimismo. JSA es parte decisiva en este proceso, y debe apostar, en conjunto, por él. El objetivo es abrir los consejos, dotarlos de más vitalidad, dinamismo, cercanía y representatividad; y es un objetivo de todos y todas.

EL PROGRAMA DE REDUCCIÓN DE DA?OS ZONA CLAVE

He seguido estos días con sumo interés a través de LA NUEVA ESPA?A la polémica suscitada en Avilés y Gijón en relación con el desarrollo del programa de reducción de da?os en el consumo de drogas Zona Clave.
El programa Zona Clave se enmarca en una estrategia dirigida a reducir riesgos y da?os en los hábitos de consumo de drogas, perfectamente complementaria con los programas destinados a prevenir el consumo de drogas, que sigue siendo el objetivo prioritario a todos los niveles. Este planteamiento se recoge en la Estrategia Nacional sobre Drogas 2000-2008, aprobada por el Gobierno central del PP, y revisada y mejorada por el actual Gobierno socialista. También se refleja en el Plan Regional de Drogas del Principado de Asturias y en los diferentes planes municipales que vienen aplicándose en un buen número de concejos asturianos.
En programas de reducción de riesgos como Zona Clave se parte de una realidad incuestionable: el consumo de drogas existe (y no sólo entre los jóvenes, claro está), y si el consumidor ha elegido esa opción, debe conocer no sólo las consecuencias sobre sí mismo, sino también la forma de minimizar los da?os que se la sustancia consumida pueda provocar. Para ello es preciso transmitir información sobre cada sustancia y generar actitudes entre los consumidores que les ayuden a controlar, en la medida de lo posible, sus propias decisiones y las repercusiones de estas. Esto no significa renunciar, ni mucho menos, a prevenir el consumo; pero sí completa una estrategia de intervención ante el fenómeno de las drogas desde una perspectiva netamente realista: mejor si cualquier persona es capaz de rechazar el consumo de drogas, pero si consume cualquier droga (también el alcohol) es conveniente que tenga conocimientos y actitudes apropiadas para que los riesgos que asuma sean los menores posibles.
Es cierto que en programas como Zona Clave es imprescindible hilar muy fino en los mensajes que se trasladan, aunque el lenguaje empleado deba ser perfectamente inteligible por el destinatario. También es preciso tener muy claro el público al que se dirige cualquier actividad, adecuando cada intervención en función del colectivo sobre el que se pretende influir. Todo perfeccionamiento y evolución de esta clase de programas que vaya por esta senda será positiva. No obstante, cualquier crítica debe ser proporcionada y razonable, partiendo de la merecida confianza que deben generarnos los profesionales y colectivos que dise?an, coordinan y llevan a la práctica esta clase de programas. Su trabajo no se basa en meras conjeturas, sino que viene avalado por un continuo estudio de la realidad y un seguimiento estrecho de las actividades desarrolladas. Precisamente el programa Zona Clave acaba de ser sometido, con conclusiones positivas, a una evaluación externa a cargo del Grupo Igia, que es una ONG de ámbito estatal integrada por profesionales del campo de las drogodependencias que provienen de diversas disciplinas (Psicología, Medicina, Derecho, Antropología, etc.) y que llevan 23 a?os de experiencia analizando el fenómeno de las drogodependencia y las actuaciones públicas al respecto.
Sorprende en este asunto el paupérrimo nivel político que ha demostrado el Partido Popular, empleando la más tosca demagogia y una infinita hipocresía social. Llama especialmente la atención que tanto Alicia Castro como Pilar Fernández Pardo pretendan trasladar este tema al Congreso y al Senado, respectivamente. Seguramente no se han tomado la molestia de informarse, siquiera brevemente, sobre el programa Zona Clave, y se han dedicado a pontificar y lanzar condenas inquisitoriales. Una actitud muy propia de quien sólo es capaz de utilizar la simplificación y el eslogan en todo debate público, también en este.
Alicia Castro y Pilar Fernández Pardo quizá ignoren que el programa Zona Clave también se lleva a cabo en Oviedo, también con buenos resultados. La Comisión de Seguimiento del Plan Municipal de Drogas del Ayuntamiento de Oviedo ha avalado reiteradamente esta clase de iniciativas, con el apoyo del Grupo Socialista, que forma parte de dicha Comisión. La diferencia entre la situación vivida en Gijón y Avilés y la unanimidad que Zona Clave genera en Oviedo, quizás estribe en la actitud constructiva, serena y reflexiva que pretendemos demostrar unos frente a la diatriba permanente, la estridencia y la ignorancia que parecen exhibir otros.

Publicado en La Nueva Espa?a el 10 de marzo de 2006.

10.3.06

LO QUE A TODOS ATA?E

La Ley 57/2003, de Medidas para la Modernización del Gobierno Local, conocida como “Ley de Grandes Ciudades”, obliga a todos los municipios a aprobar reglamentos que establezcan órganos y procedimientos para la efectiva participación ciudadana. Se trata de uno de los aspectos positivos de esta norma, que pretende en esta materia establecer un mínimo exigible –en este caso a todos los ayuntamientos- para conseguir un modelo de gobierno local comprometido con las inquietudes de los ciudadanos y abierto a todos los cauces de participación cívica en los asuntos locales.
El Ayuntamiento de Oviedo llega a esta exigencia de la Ley 57/2003 como el último de la clase. El Partido Popular confunde mayoría absoluta con razón absoluta y la aritmética del Pleno con la dictadura cuatrienal. Ni escucha ni se molesta en atender las peticiones vecinales (lo podemos ver estos días en la reforma del PGOU), o como mucho, las pretende instrumentalizar (véase el caso del debate sobre el emplazamiento de la escultura de Alba). Por el contrario, muchos municipios –desde luego es el caso de aquellos gobernados por los socialistas- llevan a?os poniendo en marcha reglamentos de participación ciudadana avanzados, conscientes de que los ciudadanos no sólo deciden una vez cada cuatro a?os, sino que tienen derecho a ser oídos y dar su opinión todos los días sobre todos aquellos asuntos que les afectan cotidianamente. Se trata de complementar la democracia representativa –deciden los elegidos en los comicios locales- con la democracia participativa o deliberativa, en la que los ciudadanos y sus asociaciones pueden estar al tanto de los proyectos y acontecimientos municipales, tienen instrumentos para trasladar su opinión y contribuyen de esta manera a influir, día a día, en el devenir de la vida pública municipal, de acuerdo con la vieja fórmula, tan propia del sentido común, que reza : lo que a todos ata?e, por todos debe ser tratado.
Por ello desde el Grupo Socialista hemos planteado recientemente 30 propuestas concretas para conseguir un modelo de administración local permeable a la participación ciudadana. Planteamos garantizar el derecho de información de los ciudadanos sobre los asuntos locales; la puesta en marcha de servicios y equipamientos para promover la participación ciudadana; estrategias eficaces de promoción asociativa; la creación de órganos para esta efectiva participación, como el Consejo Social, los consejos de distrito o los consejos sectoriales; facilitar la iniciativa ciudadana, con medidas innovadoras como el derecho de audiencia pública; posibilitar que las comisiones y plenos del Ayuntamiento puedan tener turnos de ruegos y preguntas presentados por los vecinos; y establecer, en definitiva, una Carta de Ciudadanía que regule una serie de derechos subjetivos para la participación ciudadana, que deberían venir acompa?ados de una Carta de Compromisos que asuma el Ayuntamiento de Oviedo en esta materia.
La Ley 57/2003 permite, por lo tanto, abrir un debate público sobre el modelo de gobernanza local en relación con los ciudadanos. En este debate, cada uno tendrá que definir cuál es su concepción del papel que pueden y deben jugar los ovetenses. Las medidas que hemos presentado los socialistas pretenden, en definitiva, situar a los ciudadanos en el papel que les corresponde: protagonistas de los asuntos públicos.
Publicado en La Nueva Espa?a, julio 2004

INDIOS


En el argot político “contar indios” es una práctica habitual que consiste en asegurar apoyos fieles, inquebrantables, adoctrinados, firmes e irrevocables. Normalmente se cuentan indios para garantizar victorias en foros internos, o ante decisiones orgánicas. Se trata de reducir la concepción del militante a la de un número, cuantificable por lo tanto, y que puede sumar o restar en calculadoras y pronósticos. Pero también se trata de minimizar debates, situar en segundo plano la palabra o el convencimiento del otro, poniendo por delante guarismos a razones. Se da por supuesto el asentimiento de unos y de otros, los llamados indios, haciéndose innecesaria toda estrategia de discusión y confección de programas y objetivos.
Con indios en la mano, es posible todo. Se puede hacer creíble una opción que objetivamente parezca disparatada. Lo natural se convierte en utopía, el medio se convierte en fin y lo que a todas luces parece inconsistente de repente obtiene un inusitado respaldo, aunque se desconozca para qué se pretende ese apoyo. Con indios las palabras, los proyectos y las esperanzas pesan menos; los corporativismos, la disciplina y la obediencia, más. Todo se convierte en un do ut des, en una matemática más bien perversa pero evidentemente eficaz, y además legítima.
Sin embargo, después hay quien se extra?a de la pérdida de credibilidad de los partidos políticos, que son cada día menos referencia. Muchos ciudadanos observan con ce?o fruncido la inevitable pertenencia de quienes protagonizan la vida política al engranaje de una maquinaria, la del sistema, de la que sustraerse es una tarea hercúlea. Lo que hace falta es aire fresco, fluir de ideas, y una dinámica que garantice que la vida política circule por el cauce de la libre confrontación de propuestas, por la construcción colectiva de un espacio común. Manos a la obra.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies 26 de diciembre de 2003.

INDIANOS

Dice German Ojeda que Asturias ha tenido históricamente dos exportaciones primordiales: el carbón y el asturiano. Hoy por hoy seguramente de lo primero exportemos más bien poco –incluso se trae de fuera- pero en lo segundo seguimos siendo tierra de emigrados.
Hay quien dice que no son tantos los jóvenes asturianos que hacen las maletas para buscarse la vida en otros lares. También se dice que el saldo migratorio es positivo para Asturias, porque el flujo de inmigración de África y América es cada vez más notable. Otros se?alan que en esta era de la globalización es positivo desarrollar aptitudes y experiencias laborales al otro lado de Pajares o el Cantábrico. Tienen razón, y no es menos cierto que, salvo el paréntesis de los a?os del desarrollismo industrial de mediados del siglo XX, los asturianos pocas veces fueron profetas en su tierra, y necesitaron un aire más seco o un sol menos compasivo para alcanzar el éxito.
Sin embargo, Asturias no debe resignarse a seguir despidiendo a pu?ados de jóvenes en busca de expectativas de autonomía y vida propia. Ni tenemos legitimidad para reclamar, a aquellos que se van, que vuelvan pronto para traer la nueva empresa, su red de comercialización y sus estrategias de desarrollo, que vienen a ser el agua, la palmera y la escuela de anta?o. Por otra parte, no podemos olvidar que, hoy como ayer, el emigrante no siempre se sale con la suya, y no siempre regresa con sus esperanzas cumplidas.
Es decir, que es necesario estrechar lazos con los asturianos que emprenden la eterna aventura de salir de la tierra; pero no podemos, otra vez, empe?ar toda la suerte de Asturias a la de los modernos indianos. Más temprano que tarde tendremos que ser capaces de sacar, nosotros mismos, nuestras casta?as del fuego.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 16 de julio de 2004

BOLLOS Y VINOS

El pasado 24 de marzo, la Junta de Gobierno de la vieja gloria –venida a menos- Sociedad Ovetense de Festejos (SOF) aprobó, con los votos a favor del PP ?y de IU!, la contratación de suministro de la nada desde?able cantidad de 50.000 bollos pre?aos y 50.000 botellas de vino, destinados al reparto a los socios de dicha Sociedad en las fiestas de la Ascensión y San Mateo. Lo curioso es que, consultado el registro de socios ese 24 de marzo, somos únicamente 4.971 los que pertenecemos a esta augusta entidad, en un acto de militancia ovetense cada vez menos común. Luego, ?para qué el exceso de bollos y vinos –compramos cinco veces más de lo que se precisa-? Gabino de Lorenzo y los suyos lo saben bien. Están acostumbrados a los peque?os regalitos (es vergonzante el caso de las entradas para la zarzuela o los toros, ya que las regaladas llegan a sobrepasar la mitad del aforo), donaciones por la gracia del presupuesto municipal, que reparten arbitrariamente entre aquellos que ellos eligen. Se trata de ganar simpatías al estilo del cacique de turno, entroncando con el caciquismo aquel de Romanones, 32 a?os diputado por Guadalajara (los mismos que Gabino parece querer ser Alcalde, con métodos a veces similares a los del Conde).
Lo que ocurre es que esta vez se han pasado de la raya. La broma de los vinos y bollos nos puede costar los ovetenses 81.000 euros (los beban-coman o no), y esto ya no es cosa de risa. O sea que estos del PP están dispuestos a emplear en esto más recursos que en otros asuntos que merecen mejor consideración. Por ejemplo, todas las políticas locales de atención a la inmigración, dirigidas a un colectivo creciente que padece importantes problemas y que compartirá la construcción de nuestro futuro, no llegan a 78.000 euros. Lo que destinan nuestros presupuestos a iniciativas de ocio alternativo juvenil –no olvidemos que pueden ser un antídoto contra los problemas derivados de la movida-, se reduce a 60.000 euros. O, por ejemplo, la cifra no resiste la comparación con los exiguos 600 euros con los que el Ayuntamiento subvenciona a cada colegio de Oviedo para la compra de libros para las bibliotecas escolares. Esto de los bollos y los vinos sólo sería una anécdota si no revelase la orientación general por la que discurre el Ayuntamiento de Oviedo. Vamos, que cuando el gobierno del PP se sienta a hablar de prioridades de su gestión sabemos qué asuntos sitúan en la parte alta de la agenda: las florituras, y sus caprichos; y qué ni siquiera aparece entre sus preocupaciones: las de la gente.

Publicado en La Voz de Asturias, abril 2004

EL AYUNTAMIENTO DE OVIEDO EN LA RED

Hoy día, miles de ovetenses utilizan las TIC en su vida cotidiana, en su trabajo y para sus gestiones diarias. Las TIC proporcionan a los ciudadanos, a los colectivos sociales y a las empresas instrumentos muy útiles para su actividad, para acceder a la información de su interés o para conocer de primera mano aquellas cuestiones que les ata?en.
La aplicación de las TIC a la actividad municipal no puede, en este sentido, quedar al margen de esta tendencia. La administración debe utilizar la red como un canal eficaz para sus relaciones con los ciudadanos, con un triple objetivo: mejorar los servicios que presta, facilitar las gestiones a las que todos nos vemos obligados y posibilitar la participación ciudadana en la toma de decisiones, suministrando información particularizada y permitiendo la recepción de opiniones, la realización de consultas populares a través de las TIC, etc.
Desgraciadamente, el Ayuntamiento de Oviedo está en la actualidad muy por detrás de lo exigible en este ámbito. La introducción de las TIC en la actividad administrativa es un reto que otros municipios han asumido desde hace a?os, mientras en Oviedo se minusvaloraban las utilidades que estas nos proporcionan. Así lo evidencian los diferentes informes independientes sobre las páginas webs municipales que se han hecho públicos en los últimos meses, y que por lo general nos sitúan por debajo de la media y alejados de las ciudades de población similar a la de Oviedo. El informe e-Espa?a 2005, realizado entre enero y febrero de 2005 por la Fundación Auna, establece para los municipios de entre 100.000 y 500.000 habitantes cinco grupos según el desarrollo de sus servicios en la red, situando a nuestro Ayuntamiento en el quinto grupo, al nivel de Dos Hermanas, Mataró, Puerto de Santa María, Sabadell o Telde; en el ámbito de Asturias, nos sitúa por detrás de Avilés, Gijón o Langreo. El informe de Consumer.es, elaborado por la Fundación Eroski en diciembre de 2004, nos sitúa en el puesto 29? de entre las 52 webs de las capitales de provincia (incluyendo Ceuta y Melilla), con una valoración general calificada de regular. Finalmente, la V Radiografía de Webs Municipales, elaborada entre mayo y junio de 2005 por Ciberp@ais, nos sitúa en el puesto 61? entre las 91 ciudades más pobladas de Espa?a, con 130,22 puntos sobre 300 posibles.
Es necesario por lo tanto incorporar las TIC a la actividad municipal y permitir nuevos servicios a través de nuestra web, como la realización de trámites administrativos y de pagos, la obtención de certificados digitales, el seguimiento personalizado de todos aquellos asuntos en los que se tenga la condición de interesado, la consulta –con todas las garantías de privacidad- de todos los datos que obren en el Ayuntamiento y que afecten directamente al interesado, etc. Y, sobre todo, es preciso introducir una cultura de la actuación administrativa que permita el éxito de este cambio y que sitúe al mismo nivel de prioridades la eficacia de la gestión, la garantía de los derechos de los ciudadanos, y la participación en la toma de decisiones sobre los asuntos públicos.
El Ayuntamiento de Oviedo tiene mucho terreno que recuperar para estar a la altura de lo esperable en el terreno de la utilización de las TIC en su actividad. El Equipo de Gobierno del PP lleva meses diciendo que tiene en marcha una reforma integral de la página web municipal y de los servicios que presta el Ayuntamiento a los ciudadanos a través de las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Vamos a esperar que así sea, que el cambio se produzca pronto y que esta mejora sea profunda y sustancial, que buena falta hace. También es necesario que se vaya más allá y se ponga efectivamente en marcha un plan para el desarrollo de la sociedad de la información en Oviedo, que incluya acciones de alcance para la implantación del uso de las TIC en el ámbito social y empresarial.
Publicado en La Nueva Espa?a, agosto 2005

SAN MATEO, UNAS FIESTAS PARA TODOS

Lo bueno de las fiestas populares es que representan un espacio de convivencia y diversión colectiva que generalmente no entiende de separaciones y discriminaciones. Se trata de tomar la calle y convertir la ciudad en que uno desarrolla su actividad cotidiana en un oasis alejado de la batalla diaria y en el que se puedan tener opciones diferentes de diversión, entretenimiento y enriquecimiento cultural. Este objetivo, con mayor o menor fortuna organizativa municipal, se cumple en San Mateo. Los ovetenses y en general todos los asturianos disfrutamos de estas jornadas a rabiar y la buena respuesta del público es lo que asegura el éxito de las fiestas.
Otra cosa es el debate sobre si la programación festiva está o no a la altura de las exigencias del público. Es razonable cuestionar bastantes cosas del contenido que la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF), brazo ejecutor del Ayuntamiento en esta materia, plantea para San Mateo. Se echa en falta mayor participación de colectivos sociales y vecinales, de programadotes culturales y musicales a la hora de cocinar la oferta materna. La iniciativa privada (por ejemplo, la hostelería), no se ha incorporado en términos generales a la generación de apuestas complementarias a la programación oficial. Faltan actividades culturales que otorguen nuevos sesgos a nuestras fiestas. También va siendo hora de que los barrios de nuestra ciudad puedan albergar algunas actividades festivas, puesto que hoy por hoy casi todos los eventos se desarrollan en el casco antiguo, aunque las fiestas sean las de todo Oviedo.
Cabe reconocer, no obstante, que algunas cosas sí han mejorado en esta edición de San Mateo. Quizá haya contribuido a ello la constante presión del público, de los medios de comunicación y el debate político constructivo sobre la importancia que tienen nuestras fiestas para proyectar una imagen diferente de Oviedo a nuestro entorno y para dinamizar económicamente la ciudad. La programación musical evoluciona positivamente, con más estilos y pluralidad, y no hay que olvidar que este aspecto es el plato fuerte del contenido festivo. Hay que apostar no obstante por la incorporación de nuevos estilos y por la entrada definitiva en el circuito de grandes conciertos, ya que la actuación de The Offspring será un buen paso en este sentido, pero falta aún un trecho importante para estar definitivamente a la altura de otras ciudades de tama?o medio (San Sebastián, Zaragoza o Gijón) que si pueden aspirar a albergar grandes conciertos de las principales giras mundiales. Es necesario también afinar la producción de los conciertos y acertar con los precios y los emplazamientos. Por cierto, para cambiar las rogativas en torno al parte metereológico por otras acciones más eficaces, no debería demorarse otro a?o más la conversión de la Plaza de Toros en un coliseo cultural de gran capacidad (para algo se hizo el concurso de ideas para esta infraestructura, digo yo). También es necesario seguir reforzando la presencia de artistas locales, que en estas fiestas demostrarán su altísimo nivel, desde Melendi (más que consagrado), a Pablo Moro, o grupos como Babylon Chat o Amon Ra, por poner algunos ejemplos que ya arrastran a un público creciente.
También es oportuno reforzar la animación callejera como elemento clave de San Mateo. Aquí es donde más carencias pueden encontrarse, porque el Desfile del Día de América en Asturias necesita un aggiornamento urgente y que no acaba de encontrarse, lo que no significa que no siga gozando del apoyo popular contrastado a golpe de tradición. El PP, por otra parte, sigue teniendo alergia a los chiringuitos porque detrás de estos están un buen número de entidades ciudadanas y ya se sabe que a nuestro Alcalde la vitalidad de los colectivos sociales no le agrada precisamente. Pero chiringuitos y conciertos son los elementos vertebrales de las fiestas y, como tales, imprescindibles. Y eso lo sabe el Gobierno municipal.
Un a?o más, por lo tanto, disfrutaremos de San Mateo con el permiso del tiempo. Analizaremos con detenimiento, como se merece, la programación y sus resultados. Porque se trata de seguir haciendo propuestas para mejorar nuestras fiestas y situarlas a la altura que Oviedo se merece.
Publicado en Oviedo Diario, 17 de septiembre de 2005

OTROS PÚBLICOS


A propósito del Festival de Jazz

Por fin pudimos disfrutar de un solplo de aire fresco en el ámbito cultural ovetense, con el recientemente celebrado Festival de Jazz, que además tuvo una afluencia de público muy notable en la gran mayoría de sus actividades. Mucho hemos insistido desde el Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo sobre la necesidad de introducir innovaciones y nuevos géneros en la oferta musical local, exangüe en muchos ámbitos –aquellos que requieren asumir ciertos riesgos en la programación- y sobredimensionada muchas veces en zarzuelas y tonadilleras.
El secreto está en ofrecer programaciones variadas, equilibradas, para los diferentes públicos –que haberlos, haylos-, y que también sean capaces de introducir novedades, orientaciones diferentes, situando a nuestra ciudad en el panorama musical espa?ol. En este apartado de las innovaciones viene a cuento advertir que mientras Oviedo sesteaba, Gijón puso en marcha el Euro ye-yé o el Crossroad Festival, Vitoria triunfa con el Azkena Rock, Cartagena despunta con “La Mar de Músicas” y alcanzan fuerte repercusión festivales como el de Benicassim, el Festimad (Madrid), Sónar (Barcelona), etc. Incluso Pravia ha cogido el tren del Derrame Rock, con excelentes resultadfos y un prometedor futuro en su nuevo emplazamiento.
Aún así, es justo reconocer que después de estos 13 a?os de repeticiones y bostezos mayoritarios, recuperar el Festival de Jazz es una buena noticia. Pero no sobra hacer memoria sobre este Festival. Entre 1983 y 1991 tuvo sus ocho ediciones, y a esta de 2004 Alfonso Román no la ha querido se?alar como la IX: son incapaces de reconocer que antes de Gabino de Lorenzo hubo vida y la habrá después. En aquella época el Festival estaba entre los de primera fila estatal. Una cifra puede ser elocuente: en 2004 el resucitado Festival tiene un presupuesto de unos 128.000 euros (unos 21,3 millones de pesetas); aproximadamente la cuantía que llegó a alcanzar en 1991, trece a?os antes. ?Qué hubiera pasado si Gabino de Lorenzo no hubiera caído en el adanismo político –la actitud de los que ignoran todo aquello proveniente de quien le precedió en la misma responsabilidad-? Pues, con toda seguridad, el Festival de Jazz de Oviedo tendría un nivel cuanto menos similar a los de San Sebastián y Vitoria, que acaparan portadas, horas de televisión y un reconocimiento internacional indudable. O sea que hemos perdido trece a?os en esta materia. Está bien la rectificación que ahora protagoniza la Concejalía de Cultura, pero conviene refrescar la memoria un poco en estas cuestiones.
Publicado en Oviedo Diario, julio 2004

BALANCE MATEÍNO

Acaban de finalizar las celebraciones de San Mateo y como principal acontecimiento festivo de nuestra ciudad, es oportuno realizar un balance sereno de las actividades que la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF) programa, formulando así mismo algunas propuestas para el futuro. Vaya por delante que aquello que ha dicho el Alcalde de que las fiestas funcionan tan estupendamente como la creación de empleo espero que no sea verdad, ya que, por si Gabino de Lorenzo no se ha enterado, en nuestro municipio el paro juvenil supera el 40% y la evolución del desempleo es más negativa que en el resto de nuestra Comunidad. Pero, críticas aparte a la demagogia de nuestro Alcalde, voy al asunto que nos ocupa, y lo hago con un sencillo guión.
- Es necesario innovar para estar a la altura del público. A?o tras a?o el mismo esquema se repite, y rayamos la monotonía. Claro que hay cosas que funcionan, y que la ciudadanía –ovetense y asturiana- se vuelca con las fiestas, conviertiendo su afluencia masiva en lo mejor de San Mateo. Pero conviene incorporar nuevas actividades, innovar permanentemente en la oferta, y abrir el dise?o de las fiestas a la participación social (vecinos, periodistas musicales, hosteleros, comerciantes, etc.). Por ejemplo: más actividades artísticas y culturales, más animación festiva en las calles –y no sólo en centro-, una imagen más actual de las fiestas, etc.
- La programación musical necesita más aire fresco. San Mateo 2004 ha reforzado las noches temáticas de la Plaza de la Catedral y eso ha sido positivo, aunque quizá haya que plantearse si conviene conjuntar en un mismo concierto en ocasiones hasta tres grupos, o a artistas tan dispares como, por poner un caso, Javier Gurruchada y Paloma San Basilio (en la que se podría haber llamado noche heterodoxa). Hay estilos musicales prácticamente abandonados en la programación, desde el rock duro, el heavy o el pop-rock alternativo hasta la nueva canción de autor, que merecen un espacio. Oviedo puede ser, en cierta medida, digno epílogo de los grandes festivales de verano, evitando así que cada a?o más de un centenar de jóvenes emigren precisamente en las fechas festivas al Azkena Rock de Vitoria, buscando lo que aquí nunca se ofrece. La diversidad es un valor y eso se tiene que notar en todos los ámbitos, incluso recuperando alguna actuación de orquestas –también tienen su público- que este a?o han quedado fulminadas de la programación musical. Por otra parte, se peca en exceso de seguidismo respecto a la música promocionada desde programas televisivos. Sigue faltando, además, un gran concierto que sea la estrella del cartel y nos coloque poco a poco en el panorama de giras internacionales.
- Afinar con la producción de los conciertos. Este a?o la producción de los conciertos ha mejorado, pero todavía se puede hacer más. Por ejemplo, centrando los concursos –y por lo tanto los esfuerzos- para la producción de los conciertos de la Plaza de la Catedral y de San Lázaro en las actividades exlucivas de la producción. Puede parecer increíble, y hasta una broma pesada, pero, por ejemplo, la adjudicataria de los conciertos de San Lázaro tenía que desempe?ar tareas tan dispares y alejadas del objeto central del contrato como, entre otras muchas, labores auxiliares en el Día de América en Asturias (instalar las sillas, repartir serpentinas, acondicionar carrozas, alquilar tractores, etc.), el reparto del bollo y el vino, la instalación de construcciones infantiles, suministrar camiones de arena para los fuegos artificales, etc. Además, ha habido ciertos errores, como el sonido en el concierto de Vaudí o las luces en el de Alejandro Sanz, que impidieron un espectáculo pleno.
- Acertar con los emplazamientos. Está claro que fue un patinazo programar a Les Luthiers –seguramente la mejor y frustrada novedad de la programación-, en San Lázaro. Estas pistas, por otra parte, resultaron un emplazamiento frío para la mayoría de conciertos, con un escenario alejado de las gradas, fuertes corrientes de aire y dificultades para que los artistas sintieran el calor del público, ingrediente básico para una noche de éxito. Resulta paradójico que allí tuviesen lugar conciertos de 3.000 asistentes –los altos precios no animaron precisamente la afluencia-, mientras el de Melendi, gran triunfador de San Mateo, se celebró en una Plaza de la Catedral que en ningún caso está preparada para la marea humana que asistió al recital, con los consiguientes riesgos e incomodidades. Lo razonable para el futuro será combinar la Plaza de la Catedral con un coso de Buenavista cubierto y acondicionado para estos conciertos, poniendo en valor una infraestructura se?era cuya reforma es prioritaria comparándola, por ejemplo, con carísimos disparates como construir un innecesario Palacio Municipal.
- Que Oviedo suene. Además de protestar contra las restricciones a las actuaciones en vivo más allá de San Mateo –al parecer en vía de solución-, la plataforma Oviedo no Suena denunció con acierto la falta de compromiso de nuestras fiestas con los jóvenes músicos. Cabe promover que músicos asturianos puedan telonear los principales conciertos, por ejemplo. El Concurso de Rock, máxime con el buen nivel de este a?o, merece mejores premios, una producción más digna y quizá un nuevo emplazamiento (hay quien propone el Parque San Francisco), ya que la acústica de la Plaza Feijoo no es la más adecuada, y además parece que se pretende aislar esta actividad del resto de las fiestas. Se puede ganar más público y ambiente para este Concurso acompa?ándolo de una feria de intercambio de discos en las inmediaciones, por ejemplo.
- La animación de calle es clave. A esta animación de calle –que contagia el espíritu festivo- contribuyen sobremanera los chiringuitos, que efectivamente han mejorado, pero no precisamente por las facilidades municipales, ya que a pesar de estar regentados por entidades sin ánimo de lucro que aprovechan la recaudación para sus actividades anuales, se les ha obligado a asumir nuevos costes. Por cierto, a la hora de calificar mejor o peor a los chiringuitos, la SOF debería mirar antes la viga en el propio ojo, ya que el Concurso de Rock o la Muestra de Folklore tenían escenarios paupérrimos y no precisamente bien decorados. Por otra parte se echa de menos el escenario del Pinón Folixa –aquel que Slash hizo mítico-. Y la reducción de chiringuitos (de los más de 20 de hace unos a?os hasta los 13 de ahora) puede ser compensada en cierta medida permitiendo que la afición oviedista cuente en 2005 con uno en toda regla, tal y como en un primer momento solicitaron, y no sólo un peque?o stand.
- Mejorar el Día de América en Asturias. Es un desfile se?ero al que le viene bien actualizarse incorporando el homenaje a los inmigrantes latinoamericanos; pero cabe incluir la participación más destacada de más grupos folklóricos de estos países hermanos, conviertiendo la actividad en una muestra internacional de primer orden de la cultura hispana, con actividades que se unan al desfile el resto de San Mateo. Por supuesto la organización es francamente mejorable, desde la tribuna (calificarla como cutre es generoso), hasta la venta de localidades (que desesperó al más paciente), pasando por la vegüenza de ver a la reina de las fiestas sorteando como puede un cable que impedía el paso de su carroza.
- ?De verdad es oportuno subvencionar el espectáculo taurino? Este a?o se llenó la Plaza de Toros, efectivamente. Incluso la falta de organización motivó más de un altercado en la asignación de asientos. Pero conviene saber que el Ayuntamiento compra a la empresa que gestiona al coso al menos la mitad del aforo, que luego se regala en los centros sociales; en concreto 4.540 localidades de sol y 15 barreras de sombra que cuestan a las maltrechas arcas locales más de 69.000 euros –casi tanto como el presupuesto de la Concejalía de Inmigración-. No creo arriesgado afirmar que es mejor subvencionar otras actividades sociales o culturales que la asistencia a los toros. Si además el Concejal de Festejos afirma (y se queda tan ancho) que el cartel se confeccionó pensando en que esos nombres atraerían público por su fama televisiva y su presencia en la prensa del corazón, entonces uno entiende la altura de criterio utilizado. Se mire por donde se mire, en Oviedo no hay precisamente tradición taurina, y tiene poco sentido alimentarla artificialmente a base de regalar entradas a diestro y siniestro.
- Por unas fiestas con contenido cultural. El numerosísimo público que acude a San Mateo permite garantizar el éxito de una oferta cultural complementaria a la puramente festiva. Cabe proponer muestras de artes plásticas, escénicas o visuales. En los días de fiesta Oviedo proyecta una imagen al resto de Asturias y a los visitantes, y esta puede ser tanto la de ciudad alegre y festera como la del compromiso con la creación artísitca y la vanguardia cultural.
- Detalles significativos. Otras cuestiones merecen al menos una breve mención. Por un lado es digna de aplauso la intención anunciada por la SOF de incorporar un espectáculo de luces y sonido que mejoren los fuegos artificiales que, aunque mejor valorados que otros a?os, pueden caer en cierta monotonía; ahora a ver si se cumple esta promesa. El pregón –magnífico Emilio Sagi- o es el prolegómeno de las fiestas o pierde parte de sentido y emoción. La publicidad de San Mateo es en cierto modo insuficiente y a veces errónea (20.000 revistas a todo color se distribuyeron con información bastante alejada de la programación real). No se puede dejar pasar, por otra parte, la sempiterna intención del PP de ocultar que lo que ellos llaman Parque de Monte Alto –donde tiene lugar la inicial romería campestre- se llama real y legalmente Parque de Purificación Tomás; la memoria de esta histórica socialista, brava mujer y excelente concejal que fue del Ayuntamiento no se merece este trato.
Las fiestas de San Mateo son un momento de esplendor para Oviedo. Si la ciudad quiere mejorar y seguir progresando, también deben hacerlo sus celebraciones, que son en buena medida una tarjeta de presentación ante nuestro entorno. Por eso conviene analizar cómo resultan a?o tras a?os, proponer nuevos horizontes y debatir ideas para que los festejos de Oviedo estén siempre a la altura que los ovetenses se merecen.
Publicado en La Nueva Espa?a, septiembre 2004

A DÓNDE VAN LAS QUEJAS

El pasado 6 de julio, el Pleno del Ayuntamiento aprobó el reglamento que regulará la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones. Se trata de una Comisión Especial, formada por concejales de los tres grupos municipales, cuyo objeto será analizar sugerencias y reclamaciones que presenten ciudadanos y asociaciones sobre la actuación del Ayuntamiento. La creación de esta Comisión es una de las prescripciones de la Ley 57/2003, de Medidas para la Modernización del Gobierno Local, conocida como “Ley de Grandes Ciudades”, y supone una interesante novedad para municipios como Oviedo, en los que en no pocas ocasiones el Ayuntamiento ha pretendido ser indiferente a las inquietudes de sus ciudadanos sobre el funcionamiento de algunos servicios públicos o sobre cuestiones locales elementales (véase, durante los últimos a?os, el caso de transporte urbano, cementerio, grúa, tráfico, saneamiento, etc.).
Hasta ahí la buena noticia. El problema es que el PP, en su estrategia de limitar al máximo todo instrumento de control o de participación ciudadana, ha aprobado en solitario un reglamento que reducirá a la mínima expresión la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones. Su modelo se basa en un procedimiento burocrático lo más alejado posible de la ciudadanía. Pretenden que sea la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) –que ya de por sí cuenta con exiguos medios- la que tramite las sugerencias y reclamaciones, restando visibilidad a este instrumento de defensa de los derechos de los ovetenses. Se elimina cualquier tratamiento directo y personalizado de las sugerencias y reclamaciones, de forma que el ciudadano se encontrará con más ventanillas, buzones y formularios, propios de la administración decimonónica del vuelva usted ma?ana. Además, las facultades de esta Comisión Especial estarán atribuidas casi en exclusiva a su Presidente, que será un Concejal del propio Equipo de Gobierno. O sea que será el PP quien se controle a sí mismo –los resultados de ese control están cantados- y además estrangula la recepción de sugerencias y reclamaciones.
Por eso desde el Grupo Socialista seguimos planteando que se ponga en marcha un verdadero sistema de calidad de los servicios públicos y garantía de los derechos de los ciudadanos ante la administración. En nuestra propuesta, la Oficina que tramite sugerencias y reclamaciones tiene singularidad suficiente y es una puerta de entrada al Ayuntamiento también para la atención general al ciudadano. Proponemos que sea una figura independiente e imparcial –un Defensor del Ciudadano elegido por mayoría cualificada del Pleno- quien actúe como gestor de quejas, atendiendo directamente a la ciudadanía e impulsando que cada sugerencia o reclamación encuentre respuesta efectiva. La Comisión Especial, en nuesto modelo, tendrá carácter decisorio pero un funcionamiento más dinámico, abierto y democrático, empezando por contar con una presidencia rotatoria entre los grupos municipales. Además, planteamos que se elabore una Carta de Servicios y Compromisos del Ayuntamiento ante el ciudadano, y que se pongan en marcha estrategias de auditoría de calidad de los servicios públicos atendiendo al grado de satisfacción que ante los mismos expresan los ciudadanos.
En definitiva, mientras el PP entiende que los ovetenses son consumidores de servicios, nosotros creemos que son titulares de derechos que deben ser garantizados en su relación con el Ayuntamiento. Para el PP los ovetenses son administrados que cuanto más silenciosos estén, mejor. Para los socialistas, los ovetenses son ciudadanos cuyas necesidades y preocupaciones deben ser el motor de la actuación municipal.
Publicado en La Nueva Espa?a, julio 2004

PARA QUE SUENE OVIEDO


Este mes de septiembre ha discurrido con la aparición en la arena de la plataforma Oviedo no Suena como destacada novedad. Los músicos, hosteleros, promotores y público en general que integran este colectivo vienen reclamando que Oviedo recupere el protagonismo perdido como ciudad de cultura innovadora y participativa, especialmente en el ámbito musical. Denuncian, con acierto e imaginación, que el bostezo es común en Oviedo, que mucha gente joven que aspira a una oferta cultural más variada y arriesgada tiene que buscarla en otras ciudades, y que los jóvenes creadores se encuentran, por norma general, con una indiferencia pasmosa por parte de la administración municipal.
El detonante de esta protesta ha sido la severísima restricción a las actuaciones en vivo, particularmente en el Casco Antiguo. La red de locales en el que los grupos musicales asturianos se fogueaban, y que se integraba en circuitos de actuaciones a nivel estatal, ha menguado de manera muy considerable. Nuestra ciudad se ha convertido en una paradoja para los jóvenes músicos: pueden ensayar y grabar –en el centro Pedro Bastarrica-, pueden ganar un certamen como el Concurso de Rock de San Mateo, pero no pueden ense?ar al público su música durante todo el a?o ni de esta manera promocionarse en la escena local y regional. Sin embargo hay cantera que pugna por su hueco, como se ha demostrado con los más de 50 grupos inscritos en el citado concurso, que por cierto tuvo una final con un notable nivel.
Algo hay que hacer para solventar esta situación, porque de ello depende que Oviedo tenga una vida cultural atractiva en el ámbito musical, o, por el contrario, languidezca anclada en una oferta que en buena medida está dirigida a élites –a ver qué joven puede pagarse la ópera, por ejemplo-. Parece que el Equipo de Gobierno, tras un a?o de mutismo absoluto ante las continuas demandas, abre la puerta a reformas normativas que permitan la música en vivo en el Casco Antiguo. Aunque parece que el PP sólo funciona a golpe de pitada en el pregón mateíno, en este caso nunca es tarde si la dicha es buena.
Desde el Grupo Socialista pensamos que es posible conciliar la música en directo con el descanso de los vecinos. El imprescindible derecho a la salud y a un ambiente libre de ruidos puede ser preservado con una normativa que se cumpla pero que al mismo tiempo no estrangule una actividad enriquecedora y constructiva como la música en directo. Si una sala está insonorizada, cumple las medidas de seguridad y acredita una vocación inequívoca de respeto por la tranquilidad de los vecinos, no existen motivos reales para impedir que programe actuaciones en directo, que, por cierto, suelen terminar a horarios mucho más prudentes que la franja habitual en que las calles de la llamada movida quedan atestadas.
Conseguir un entorno de ebullición creativa y libre –en armonía con el derecho al descanso de la ciudadanía- puede contribuir a que Oviedo vuelve a sonar y a que los jóvenes músicos y artistas puedan encontrar en su propia ciudad el mejor trampolín para crecer como tales.
Publicado en La Voz de Asturias, septiembre 2004

LA TASA POR EL ENGANCHE A LA RED DE AGUA: HISTORIA DE UN DESPROPÓSITO

?Ha comprado usted una vivienda nueva en Oviedo entre 2001 y el día de hoy? En ese caso, ?ha abonado usted al vendedor, además del precio de la vivienda, una cantidad en concepto del enganche a la red de agua? Si está en este caso, sepa que ha sido directamente perjudicado por una decisión municipal que además de inoportuna resulta que es ilegal. Me explico.
Desde 2001 hasta la actualidad la Ordenanza Fiscal 109 impone la repercusión obligatoria a los compradores de vivienda de la tasa por el enganche o conexión a la red de agua para usos domésticos. Esta tasa, que en 2005 alcanza 131,75 € por cada vivienda, la paga quien obtiene la licencia municipal de construcción, pero, en virtud de esa norma municipal, este debe repercutir la cuota de esta tasa a los compradores de vivienda. De esta manera, quien realmente soporta la carga tributaria es el comprador de vivienda y el constructor se convierte en mero sustituto del contribuyente.
?Es esto normal? No lo parece así. Cuando se adquiere un bien este debe estar en condiciones para ser utilizado. En el caso de la vivienda, el Instituto Nacional de Consumo (informe n? 11 de 2003) afirma que “la compra de una vivienda debe llevar inherente la posibilidad de residir en ella con todas las condiciones técnicas e higiénico-sanitarias necesarias para tal fin”, y esto incluye la conexión a la red de agua realizada y el gasto que de ello se deriva ya satisfecho. En otras palabras, si nos venden la casa por un precio y además tenemos que pagar también la tasa por el enganche a la red de agua es como si nos venden un coche con tres ruedas y tenemos que pagar adicionalmente la cuarta.
?Es esto legal? El Secretario General del Pleno del Ayuntamiento firmó un informe el pasado 26 de julio en que afirma que no es lícita esta repercusión a los compradores. Se basa para ello en la normativa urbanística y la legislación de protección de consumidores y usuarios. De esta situación ya venía advirtiendo la Unión de Consumidores desde hace varios a?os. Ahora sabemos con exactitud que la Ordenanza Fiscal 109 es en este aspecto ilegal, contraria a normas legales y por lo tanto nula de pleno derecho. Nunca debió modificarse para permitir esta repercusión a los compradores, que ha perjudicado de manera contante y sonante a miles de ciudadanos.
?Quién tomó la decisión de permitir la repercusión a los compradores de vivienda? El Alcalde y su Equipo de Gobierno, que han mantenido esta decisión durante todos estos a?os. El PP se niega además a calcular a cuántos ciudadanos ha podido perjudicar esta situación desde 2001 y el montante global del perjuicio causado. Se niega también a restituir a todos los perjudicados por esta decisión ilegal. Finalmente, tras meses de pasividad a pesar de las continuas denuncias sobre esta cuestión, parece que se corregirá la Ordenanza Fiscal 109 para 2006 para ajustarla a la legalidad, pero el da?o ya ha sido causado, presumiblemente a miles de personas.
Y esto, ?a quién ha beneficiado? El Ayuntamiento realmente no ha obtenido ningún beneficio o perjuicio económico adicional, porque ha venido cobrando la tasa fijada. Pero ha permitido que quien padezca esta carga no sea el constructor sino el comprador de vivienda. El que sale ganando es el constructor, que repercute en el comprador la cuota de la tasa eliminando de sus cuentas un gasto que a él le corresponde. El Ayuntamiento, que permite esto, parece desconocer que los ovetenses ya realizan un inmenso esfuerzo económico para acceder a la vivienda en propiedad. Por ejemplo, según datos del Observatorio Joven de Vivienda del Consejo de la Juventud de Espa?a, los jóvenes hasta 34 a?os emancipados gastan de media un 42% de sus ingresos en la vivienda. Oviedo por otra parte, es la séptima ciudad con la vivienda más cara de Espa?a (según la entidad Técnicos de Tasación, SA). Pero todo esto al PP parece importarle, una vez más, muy poco, al tomar decisiones, incluso contrarias a la ley, que perjudican a la mayoría social.
Publicado en La Nueva Espa?a, octubre 2005

LOS DERECHOS DE LOS CONSUMIDORES EN EL MERCADO DE VIVIENDA

Para la inmensa mayoría de las familias ovetenses, y, principalmente, para los jóvenes que acaban de emanciparse, el principal gasto fijo al que deben hacer frente es el pago de su vivienda, ya sea como compradores o como arrendatarios. Facilitar el acceso a la vivienda se ha convertido en una prioridad política, ya que el desarrollo del mercado inmobiliario no ha contribuido a hacer este bien más asequible, sino al contrario. El precio de una vivienda media de 100 m2 es más de 8 veces el salario anual íntegro medio de los jóvenes entre 18 y 34 a?os. Sólo el 26% de los jóvenes entre 18 y 34 a?os ha conseguido emanciparse.
El problema es que además de asumir importantes costes o cargar con hipotecas interminables, al alquilar o comprar respectivamente una vivienda, muchas personas se encuentran en una situación de indefensión como consumidores de este bien. El mercado de vivienda ha sido en los últimos a?os caldo de cultivo para prácticas abusivas, a causa del desequilibrio, y por lo tanto el desigual poder de negociación que por lo general se produce entre los contratantes. Se han multiplicado las situaciones en las que el consumidor ve erosionados sus derechos frente a entidades inmobiliarias, constructoras, etc.
Esta situación es particularmente preocupante en nuestro municipio, lo que seguramente se corresponde con la fiebre del ladrillo y la expansión urbanística de Oviedo. Así lo indican los datos la Oficina Municipal de Información al Consumidor que recibió 507 consultas en el a?o 2004 en relación con el sector inmobiliario y el mercado de vivienda, situándose este sector el segundo en número de consultas de entre el total de las atendidas. Por su parte, los datos del Observatorio Permanente de Consultas y Reclamaciones que la Unión de Consumidores (UCE) tiene en Oviedo indican que en 2004 este servicio, en relación con la construcción y la promoción de viviendas, atendió 104 consultas (la segunda categoría en número), y 173 denuncias y quejas (igualmente la segunda categoría en número de las recibidas) sobre cuestiones muy diversas como defectos en la edificación, en los acabados y remates de la vivienda, en los aislamientos (térmico, acústico, etc.), cláusulas abusivas en los contratos de compraventa o arrendamiento, retraso en la entrega de vivienda, diferencia entre la vivienda y los planos, problemas de humedad, incumplimiento de calidades ofertadas, publicidad enga?osa, etc.
Los poderes públicos públicas pueden y deben actuar para tratar de salvaguardar los derechos de los ciudadanos en el mercado de vivienda. En particular el Ayuntamiento de Oviedo debería implicarse en esta tarea como administración más cercana a los ciudadanos, en un momento de especial intensidad de transacciones en este mercado en nuestro municipio. Por ejemplo, el Ayuntamiento podría poner en marcha una campa?a exhaustiva para que los ciudadanos conozcan sus derechos como compradores o arrendatarios de vivienda, dando a conocer los servicios de asesoramiento de que disponen (por ejemplo, la propia OMIC o la Oficina de Vivienda Joven del Ayuntamiento de Oviedo), así como las asociaciones de defensa de los consumidores que pueden realizar labores de apoyo y representación para la presentación de reclamaciones. El Ayuntamiento podría además proponer a las diferentes empresas del sector inmobiliario la asunción de una serie de compromisos públicos y buenas prácticas que favorezcan el respeto escrupuloso a los derechos de los compradores y arrendatarios en este mercado. Uno de estos compromisos debería ser en todo caso la erradicación de la repercusión generalizada a los compradores de la cuota del impuesto sobre el incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana, práctica que, por otra parte, se considerará abusiva en todo caso en virtud de la reforma en curso de la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios.Las políticas públicas, por lo tanto, no sólo deben ir dirigidas a poner en el mercado más viviendas para su compra o alquiler, a precios asequibles. También deben garantizar que las reglas de juego que operen en el mercado de vivienda sean equitativas y respetuosas con los derechos de todos los ciudadanos en su faceta de consumidores y usuarios.

Publicado en La Nueva Espa?a, octubre 2005

EL AYUNTAMIENTO DEBE APOYAR A LA FAMILIA DE JOSÉ COUSO

Hace unos días el Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo mantuvo un encuentro con representantes del Colectivo de Hermanos, Amigos y Compa?eros de José Couso Permuy, encabezados por su hermana Bárbara. Conocimos de primera mano su tenaz lucha en demanda de justicia y la dramática situación de indefensión y desamparo que unos ciudadanos espa?oles están padeciendo por la inacción del gobierno de Espa?a.
Como es sabido el cámara José Couso fue asesinado el 8 de abril en el Hotel Palestina, donde se alojaba la prensa internacional, abatido por un disparo de un carro de combate del ejército estadounidense. Los testimonios de los testigos, las pruebas recavadas y el contexto de dicho suceso, tal y como ratifican los propios compa?eros de Couso, se?alan que se trató seguramente de una acción deliberada y consciente, cuyo objetivo sería amenazar a los medios de comunicación que informaban sobre la ocupación de Iraq.
Once meses después, la familia de José Couso aún no ha recibido ninguna clase de explicación oficial por parte del gobierno espa?ol. Ni siquiera le han remitido sus condolencias formalmente. La familia de José Couso, sin embargo, no ha desistido en su reclamación de amparo a nuestras autoridades para exigir el esclarecimiento de los hechos y un proceso judicial que dirima las responsabilidades ante lo que, posiblemente, constituye un crimen de guerra. El gobierno de José María Aznar ha aceptado como suficiente un informe procedente del Comando Central del Ejército Estadounidense, que además de ser emitido por una parte interesada, desecha cualquier clase de explicación o investigación del crimen. En este caso, los derechos de un ciudadano espa?ol, y los de su familia, han sido aplastados ante la indiferencia de las autoridades espa?olas. ?Qué concepción del patriotismo maneja nuestro gobierno cuándo agacha la cabeza ante el asesinato de un ciudadano espa?ol por las fuerzas armadas norteamericanas?
Para denunciar esta actitud, y con el objetivo de exigir una investigación imparcial y exhaustiva que pueda desembocar en un proceso judicial con garantías contra los autores de este crimen, los familiares de Couso han solicitado a los ayuntamientos de Espa?a que reclamen al gobierno que deje atrás su silencio cómplice y emprenda las acciones diplomáticas y legales oportunas. Y ya están obteniendo respuesta, con un goteo incesante de declaraciones plenarias o acuerdos de los gobiernos municipales en este sentido. En Asturias, por ejemplo, los ayuntamientos de Gijón o Siero ya han expresado su apoyo a las peticiones de la familia de Couso. En otros municipios se han acordado declaraciones de apoyo en ocasiones con la abstención del Partido Popular, facilitando su aprobación, e incluso con su voto favorable, como fue el caso de El Ferrol, ciudad natal de José Couso.
Desde el Grupo Socialista presentamos, ya en octubre de 2003, una moción para que el Ayuntamiento de Oviedo se posicione apoyando las justas peticiones de los familiares de Couso. Entendemos que nuestro Ayuntamiento, como administración que debe estar comprometida con los derechos humanos, y ante un caso como este de excepcional gravedad por la actitud pasiva del gobierno, tiene que pronunciarse en defensa de la dignidad de un conciudadano asesinado en una guerra injusta, inmoral e ilegal. Los socialistas llevaremos esta moción al próximo Pleno, con la esperanza de que el Grupo Municipal Popular posibilite que Oviedo se sume al clamor para restaurar la justicia que reclama la familia de José Couso.Queremos, además, que con la aprobación de esta moción se reconozca el trabajo de los profesionales de los medios de comunicación que arriesgan su vida para desempe?ar su oficio en los conflictos armados. La muerte del corresponsal de Antena 3 en Haití, Ricardo Ortega, asesinado por partidarios aramados del expresidente Aristide, nos ha vuelto a recordar que los profesionales de la información son objetivo militar para los enemigos de la paz y la justicia, y que estos crímenes de guerra no pueden en ningún caso permanecer impunes.
Publicado en La Nueva Espa?a, marzo 2004

REFORMAR EL ESTATUTO

El cambio de Gobierno en Espa?a ha roto el enquistamiento que nuestro modelo territorial venía experimentando. El PP se había cerrado en banda a toda clase de reivindicación, anatemizando a todo aquel que plantease una nueva fase de descentralización y de mejora del autogobierno de las Comudidades; más aún, se dedicó a golpearlas donde más duele, horadando su capacidad financiera y ninguneando a sus instituciones. En Asturias, por desgracia, hemos sufrido esta medicina centralista en grado superlativo.
Ahora se abre una nueva etapa en la que el Gobierno parece estar dispuesto a repensar el modelo territorial, favoreciendo una nueva oleada de reformas estatutarias. Con mayor o menor acierto, un grupo de comunidades, principalmente Catalu?a, Euskadi y Andalucía, llevan meses de adelanto ideando nuevas orientaciones para impulsar su autogobierno.
Otras comienzan a plantearse dónde puede estar su techo competencial. Asturias parece estar entre ellas, y el Gobierno PSOE-IU no descarta públicamente promover una reforma estatutaria. Hacen bien, porque Asturias puede crecer más como Comunidad: con capacidad para convocar nuestras elecciones, subrayando el papel de la Junta General, incluyendo nuevas competencias entre las que podamos asumir, o garantizando los derechos lingüísticos de todos los asurianos. Pero no podremos alcanzar con seguridad nuevos objetivos si aún no hemos superado asuntos que siguen sin el necesario desarrollo. Todavía no hemos estabilizado nuestra realidad competencial tras la reforma del Estatuto de 1998, incluso aún no gestionamos ciertos servicios y materias que están ya a nuestro alcance (por ejemplo, justicia, a pesar de tener Consejería), y ni siquiera hemos terminado de poner en marcha la Sindicatura de Cuentas o el Consejo Consultivo. Por lo tanto, adelante con una posible reforma, sin prisa pero sin pausa; pero completemos ya el estadio de desarrollo competencial e institucional que nuestro actual Estatuto permite.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 23 de abril de 2004.

PUENTES

La creación del Conceyu Abiertu pola Oficialidá es una buena noticia que abre nuevas expectativas para el movimiento de reivindicación lingüística. Sus planteamientos básicos me parecen acertados de principio a fin. La pluralidad lingüística es un valor de Asturias, la llingua asturiana y el gallego-asturiano son activos que pertenecen a todos, no susceptibles de patrimonialización y que exigen una intervención pública que asegure su pervivencia social. Así mismo, todos los asturianos tienen un inalienable e indiscutible derecho a emplear la lengua que deseen, también ante la administración.
Es igualmente positivo, una ráfaga de aire fresco, el planteamiento de trabajo que parece tener el Conceyu: aglutinar al máximo número de personas y entidades en un mínimo básico que permita obtener adhesiones de las más diversas procedencias. Cada cuál puede tener su escepticismo, sus programas de máximos, sus filias y sus fobias, pero si se demuestra cintura para acordar unos elementos comunes, la capacidad de influencia que resulta de sumar voluntades es evidente. Además, el planteamiento de dialogar con sensatez y pragmatismo es imprescindible para que en la previsible reforma del Estatuto se consigan avances concretos y palpables.
Si queremos vencer ciertas resistencias o prejuicios, más o menos arraigados, a una política lingüística que garantice los derechos de todos los asturianos, es el momento de la realpolitik, de la búsqueda de fórmulas de compromiso. Además, hay cosas que ya están cambiando, y aunque queda mucho por hacer, la corriente de normalización crece con la incorporación –tímida, pero ilusionante- de cada vez más municipios, e incluso del propio Gobierno Autonómico, alentado por la buena labor de Ramón d´Andrés en la Oficina de Política Lingüística.
Es el momento de convencer con la palabra, el acercamiento y la aportación de propuestas factibles que introduzcan nuevas perspectivas. La hora de tender puentes, en definitiva.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 2 de julio de 2004

POLÍTICA MUNICIPAL DE COOPERACIÓN: VAMOS A MENOS

En este mandato iniciado en junio del a?o pasado la conformación del Equipo de Gobierno del Partido Popular en el Ayuntamiento de Oviedo incluyó la creación de una Concejalía específica de Cooperación. En principio es una buena idea, que los socialistas veníamos demandando desde hacía ya tiempo, por aquello de visibilizar la relevancia de las políticas municipales de cooperación internacional al desarrollo.
Sin embargo pasados ya unos meses las cosas no han mejorado sustancialmente. Para empezar, en 2004 la aportación económica que realiza nuestro Ayuntamiento para cooperación al desarrollo se limita al 0,47% del total del presupuesto municipal, porcentaje menor que el destinado a esta materia en 2003. De esta forma, en lugar de acercarnos a la cifra de referencia, el 0,7% largamente reivindicado, nos alejamos de este loable objetivo.
Otro aspecto merece ser igualmente subrayado. Importa tanto lo que destina nuestro Ayuntamiento al desarrollo de países económicamente poco avanzados como los criterios empleados en las ayudas, ya que el esfuerzo de todos debe tener el mayor impacto posible en la mejora de las expectativas de las comunidades beneficiarias. Para ello hay que decidir atinadamente las zonas de destino de nuestras políticas, cuál es el sector (educación, salud, tejido productivo, etc.) que merece mayor atención, cómo combinamos la cooperación directa (la que dirige el propio Ayuntamiento) con la indirecta (la realizada subvencionando proyectos de ONGDs), cuál es el papel que pueden jugar los hermanamientos del municipio con ciudades que atraviesan serias dificultades sociales, cómo podemos sumar esfuerzos con otras administraciones para conseguir mejores resultados, etc. Esta tiene que ser la función del Consejo Municipal de Cooperación, en el que participa una representación de las ONGDs con sede en Oviedo. El problema es que para el Equipo de Gobierno la participación social en la toma de decisiones molesta más que ayuda, de manera que el Consejo queda habitualmente relegado a un papel secundario.
Por estos motivos, los socialitas hemos planteado en la reciente reunión del citado Consejo que, mano a mano con la Concejalía, se dise?e un Plan Plurianual y Estratégico de Cooperación Internacional al Desarrollo para todo este mandato, definiendo las líneas maestras de la acción municipal en la materia y estableciendo un compromiso claro y progresivo para alcanzar a corto plazo la aportación del 0,7% del presupuesto para proyectos de cooperación. Se trata de conseguir que el Ayuntamiento esté a la misma altura que los ciudadanos de Oviedo han demostrado en reiteradas ocasiones, manifestando en la práctica su solidaridad con el progreso global y la justicia en un mundo, que, por desgracia, es cada día más terriblemente desigual.
Publicado en La Nueva Espa?a, febrero 2004

MÁS SOBRE LA PITA


La campa?a que la Xunta Moza realizó en la Universidad estos días merece más de una reflexión. Hay que reconocer que la Pita se ha convertido en todo un fenómeno social que supera la anécdota, capitalizando el cierre de la campa?a universitaria, y que por ello sus propuestas han alcanzado mayor difusión. Por ahí la cosa ha ido bien.
Pero que la Pita le haya concedido credibilidad a Gotor, que representaba en estas elecciones lo más retrógado, mohoso e inmovilista de la Universidad, e indirectamente haya podido favorecer sus opciones, me parece cuestionable. Vale que Vázquez merecía un toque de atención por no haber puesto suficiente empe?o en la garantía de los derechos lingüísticos en la Universidad. Pero el gui?o a Gotor, al que le da igual ocho que ochenta, no lo entiendo de ninguna de las maneras. Si la Pita hubiera pedido a Gotor que apoyase la utilización del suahili, este lo hubiera firmado sin dudar, al igual que en una facultad prometía un nuevo edificio, en la otra también, y en la de más allá dos.
Detrás de esto hay una conclusión. El movimiento de reivindicación lingüística es en muchos casos admirable y una referencia en la batalla por el derecho a emplear la lengua de nuestra tierra y por la autoestima de Asturies como país, algo muy necesario. Pero no puede ser un compartimento estanco. Sólo desde una perspectiva de izquierda, comprometida con el progreso y la reivindicación de todos los derechos –incluidos los lingüísticos- se puede entender plenamente la defensa de una lengua minorizada, como una exigencia que tiene que venir acompa?a de otras de carácter social. Preocuparse sólo por nuestra llingua, con ser loable, puede ser erróneo si ello impide entender otras causas o te convierte en instrumento de la derecha.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 9 de abril de 2004

28 DE JUNIO: IGUALDAD EN LA DIVERSIDAD

La celebración del Día de los derechos de Gais, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (GLBT) supone, a?o tras a?o, la renovación de un compromiso colectivo de de fuerzas sociales y políticas para combatir, con decisión y medidas eficaces, la discriminación que, por motivos de orientación sexual, sufren numerosos ciudadanos.
Por fortuna, es perceptible una corriente de opinión social que irrevocablemente ha de conducir a cambios legislativos, arrastrados por la comprensión del fenómeno de la homosexualidad como conducta que poco a poco se libera de la estigmatización impuesta por siglos de represión. Efectivamente, vamos progresando, pero aún restan muchos obstáculos por sortear. Es imprescindible que se prosiga incrementando el nivel de creciente tolerancia y respeto a las uniones de parejas del mismo sexo como opción afectiva y de convivencia, y que, al mismo tiempo, la constatación de esta realidad social se traduzca en una política que remueva los importantes impedimientos legales para la igualdad real. Hoy por hoy, bajo el principio de igualdad que establece el artículo 14 de nuestra Constitución, se hace difícil entender la diferenciación en el trato legal de determinadas situaciones. La sociedad ha progresado y las formas y caracteres de la familia y la convivencia en pareja han cambiado profundamente, pero la regulación de nuestro Código Civil continúa en criterios desfasados, representando un impedimento para el matrimonio de personas del mismo sexo, al tiempo que el Gobierno estatal se niega reiteradamente a regular las parejas estables e incluir en esa regulación una equiparación de las parejas sin distinción de derechos en base a la orientación sexual de sus componentes.
Por lo tanto, erradicar la discriminación de nuestros textos legales se hace imprescindible para avanzar en el reconocimiento de plenos derechos civiles al colectivo GLBT, evitando la abominable situación en la que existen ciudadanos de primera o de segunda categoría en función de su orientación sexual.
Esta necesaria oleada reivindicativa debe involucrar a todos/as, incluyendo a las propias administraciones públicas y, por supuesto, al Ayuntamiento de Oviedo. Por ello el Grupo Municipal Socialista ha presentado, coincidiendo con el 28 de junio, una moción que pretende un compromiso efectivo del consistorio local en esta materia: trasladando una inequívoca posición igualitaria ante el Gobierno estatal, aplicando a nivel local los efectos de la Ley Autonómica de Parejas Estables, que extiende sus efectos a parejas del mismo sexo, y realizando una campa?a de promoción del respeto a la diversidad y contra la homofobia. Se trata de una reivindicación acorde con la evolución social y ajustada a la necesidad de hacer efectivo el lema que preside este 28 de junio: igualdad en la diversidad.

Publicado en La Nueva Espa?a, junio 2003

LIBERTAD

Uno sólo puede ser libre si el que está al lado también lo es. Este concepto de libertad compartida es una verdad como un templo si entendemos que la libertad del hombre sólo puede ser tal en el marco social; vamos que una persona puede ser libérrima viviendo en su particular –e imposible- compartimento estanco, pero esta libertad se acabaría convirtiendo en poco más que un juguete roto si alrededor persiste la opresión y la discriminación.
Viene a cuento este canto a la libertad comunal porque el otro día un millón de personas estuvieron celebrando en las calles de Madrid que Espa?a va a convertirse en uno de los países del mundo más avanzados en el respeto a la diversidad de orientación sexual. La manifestación del orgullo gay empezó como divertimento para asustar a beatos, se?orintingas y establishment nacional-católico, pero ha acabado por convertirse en una marea reivindicativa que ha conseguido concitar el suficiente respaldo como para que nada la pueda parar. Por un lado, porque ha sido capaz de innovar en las formas y estrategias de movilización social; por otro lado, porque ha tenido la suficiente inteligencia y pragmatismo como para sentarse a dialogar con toda clase de fuerzas políticas para que los derechos de gais, lesbianas y transexuales estuviesen en la agenda pública.
Resultado: el Gobierno de Zapatero se ha comprometido inequívocamente para limpiar las telara?as a la legislación civil y permitir el matrimonio de personas del mismo sexo, que supondrá la posibilidad de concurrir al proceso de adopción; también se elaborará una ley sobre identidad sexual que facilitará a los transexuales la operación de cambio de sexo y el reconocimiento civil de este cambio. Una noticia importantísima; un logro social que no tendrá macha atrás; una conquista que nos hace a todos más libres.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 9 de julio de 2004

LECCIÓN


Hemos vivido acontecimientos históricos hace unos días. Esto es una perogrullada, pero no lo es tanto la ense?aza que lo sucedido nos permite extraer. Las conclusiones, por fortuna, son realmente alentadoras.
Para empezar, con su voto el domingo (la participación ha sido considerablemente alta) y con su masiva movilización el viernes, la ciudadanía ha demostrado estar a la altura de las circunstancias en situaciones críticas, demostrando altura de miras y compromiso colectivo cuando más se precisa.
Para seguir, en la indignación expresada el sábado se traslucía un rechazo frontal a la manipulación y el enga?o masivo. La marea de información alternativa que inundó correos electrónicos y teléfonos móviles demostró que cuanto mayor es la presión mediática de un poder que acumula resortes de intoxicación y tergiversación, mayores son también (e innovadores) los instrumentos que la ciudadanía articula para crear espacios de verdad y transparencia que nos eviten la axfisia del monolítico sistema de (des)información.
Y, para concluir, el sentido del voto, el cambio posible, tiene un elemento evidente, que el PSOE no puede obviar, de voto de castigo no sólo a este gobierno, sino a todos los gobiernos que se califiquen por su autoritarismo y por el abuso de su posición. Los ciudadanos han rechazado a los gobernantes que imponen sus prejuicios y dogmas, que no dialogan, que se cierran en banda con sus posiciones, que pretenden ahogar toda disidencia y que buscan dominar todos los ámbitos de decisión, acallando el pluralismo, erosionando la división de poderes y, por extensión, el sistema democrático. El 14-M hemos dado la bienvenida a un actor que muchos minusvaloraban: la ciudadanía crítica, consciente y responsable. El papel que representa es central en esta obra, y aunque reserve su fuerza para grandes salidas a escena, cuando quiere todas las tablas son suyas, por suerte.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 19 de marzo de 2004

JUANAS Y ZOSIAS

A las mujeres polacas que trabajan en el servicio doméstico en Madrid les cambian el nombre. La clase acomodada de Madrid no entiende o no sabe pronunciar o no le gusta el nonbre que se traen de su país, como Marysia, Zosia, Domoslawa, Dobrochna, Marychna o Manka. Para ellos todo es Juana. Es más sencillo, les recuerda a la muchacha extreme?a o manchega que tuvieron sus abuelos y sus padres; les resta –en su insoportable volubilidad mental- todo interés o misterio que atesore el nombre original, sustituyéndolo por una denominación que les haga más fácil pronunciar la orden, regatear el sueldo, dejar a la trabajadora sin seguro y, en definitiva, demostrar quién manda aquí.
Traten de colocarse ustedes en el papel de quien se cree investido de una santa y proverbial facultad para alterar nombres y destinos. Si aún no es capaz de ello, siéntase como si su principio y fin del mundo fuese su universo de mentiras y apariencias, de disciplinas y superioridades. Sólo desde esa torre de prejuicios, represiones y dominación se puede entender alguien autorizado a violentar el derecho a la identidad y a la personalidad que contienen las letras del nombre que llevamos puesto toda la vida.
Lo que jamás sabran los distinguidos potentados del Paseo de la Castellana es lo que está detrás de las Juanas de ayer y de hoy. Los ojos de aquella Juana que salió de la Tierra de Barros para tener un futuro, aún a costa de fregar escaleras, son los mismos de las nuevas Juanas que vienen de la carbonera Katowice o del suburbio de Varsovia, cargadas de expectativas para sí y para los suyos. Lo que llevan consigo en la mirada es aquello que Borges nos recuerda: “hay una dignidad que el vencedor jamás podrá alcanzar”.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 25 de junio de 2004

JÓVENES E INCLUSIÓN SOCIAL


Hace unos días el Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Oviedo y las Juventudes Socialistas de Oviedo celebramos las IV Jornadas “Por un Municipio Solidario”, que anualmente pretenden constituir un espacio para el debate, la reflexión y el dise?o de políticas que desde el ámbito local contribuyan a la construcción de una sociedad igualitaria y justa.
En esta edición quisimos abordar las dificultades para la inclusión social de los jóvenes. La exclusión y precariedad social tiene en muchas ocasiones, rostro de joven, tal y como nos indican algunos datos. La población considerada pobre (que no alcanzan el 35% de la renta media) en Espa?a tiene 32 a?os de media, y la pobreza extrema (no superan el 15% de la renta media) se ceba particularmente en los menores de 25 a?os, 47,8% del total de personas en esta situación. Oviedo no se escapa a esta realidad, ya que se estima que al menos 28.000 personas viven en situación de precariedad (entre el 35% y el 50% de la renta media) o pobreza, en sus diferentes grados. Más de 800 personas padecen una situación de pobreza extrema. Muchas de las personas que se encuentran en esta situación de dificultad, al igual que en el ámbito estatal, son jóvenes.
Las trabas para la integración social presentan diversos aspectos: los problemas educativos (el 52,1% de los menores que han abandonado los estudios padecen pobreza grave o extrema), las dificultades del entorno familiar y social, y en general, un sistema productivo que, en su cara oculta, deja fuera de juego o en situación delicada a muchos jóvenes, principales sufridores del desempleo o la precariedad laboral que limita las expectativas de futuro. No hay que olvidar, en ese sentido, que Oviedo tiene más de 3.200 desempleados menores de 30 a?os.
Los serios impedimientos para la emancipación de los jóvenes dificultan además su inclusión social. Muchos jóvenes no puede desarrollar su proyecto autónomo de vida y esto les impide ser plenamente partícipes de la colectividad. Las dificultades para acceder a una vivienda habitable y asequible son sobresalientes. La edad media de emancipación ya es superior a los 30 a?os, aunque a partir de los 25 a?os sólo el 10% está conforme con residir en el hogar familiar. Los precios de la vivienda han subido cinco veces más que los de los salarios desde 1998 y en Oviedo –séptima capital de provincia con la vivienda más cara- a los jóvenes se les hace cuesta arriba acceder a un piso, a pesar de que al menos 15.000 están vacíos.Este escenario sitúa a los jóvenes en muchos casos como ciudadanos de segunda, que no pueden ejercer sus derechos sociales más básicos, y que en no pocas ocasiones se sitúan en riesgo de exclusión social. Por ello es preciso que todas las administraciones apuesten por políticas sociales de alcance, que den la oportunidad a los jóvenes de ser sujetos activos de su propio destino. La cohesión social exige, además, la superación de la situación actual, en la que el gasto social en Espa?a se sitúa 6 puntos del PIB por debajo de la media europea, siendo el nuestro el penúltimo país de la UE en protección social. Es necesario igualmente, que los ayuntamientos, que conocen de cerca la realidad del municipio, ocupen un lugar central en las políticas de inclusión social, priorizando el reconocimiento y la garantía de los derechos sociales de los ciudadanos como objetivo de su gestión.

Publicado en el diario La Nueva Espa?a, abril 2004

EL VOTO DE LOS EXTRANJEROS

No es ningún secreto para nadie que el fenómeno migratorio está produciendo importantes cambios en la realidad de nuestro país. Aunque el flujo inmigratorio es relativamente reciente (hasta hace pocos a?os había aún más espa?oles fuera de nuestras fronteras que extranjeros en Espa?a), la intensidad de recepción es elevada, de manera que en un periodo breve la población extranjera ha aumentado hasta alcanzar aproximadamente los 3,5 millones de personas, un 8% de la población, según datos del Instituto Nacional de Estadística. La economía espa?ola, cuyo crecimiento en estos últimos a?os se ha basado en el uso intensivo de la mano de obra como factor de producción, ha precisado que miles de extranjeros se incorporen a nuestro mercado laboral, en condiciones no precisamente equitativas en la mayoría de los casos. Dice Manuel Castells que las ciudades del siglo XXI se están construyendo desde la paradoja de contar con trabajadores que padecen condiciones más parecidas a las del siglo XIX, y esta difícil realidad viene avalada por la discriminación legal –que se proyecta social y políticamente- que preside el enfoque de las sucesivas leyes de extranjería.
Es cierto que muchos inmigrantes tienen en mente, en su proyecto migratorio, regresar a sus países de origen, como lo hicieron la inmensa mayoría de los 600.000 espa?oles emigrados a Europa en la década de los 60. Pero no es menos cierto que, por un lado, durante su estancia en Espa?a tienen legítimo derecho a reclamar su papel como actores civiles y políticos, y por lo tanto, como titulares derechos de participación en los asuntos públicos. Y por otro lado, muchos inmigrantes acaban echando raíces personales de toda clase en Espa?a, contribuyendo al mestizaje, que es uno de los motores de nuestra historia, e integrándose de manera estable y permanente en una sociedad que cambia y evoluciona con sus aportaciones.
La inmigración no es por lo tanto un fenómeno coyuntural que pueda ser tratado como aspecto secundario. Es una realidad evidente que debe formar parte de la agenda política con una perspectiva que trascienda de la visión puramente policial, de control o que pase estrictamente por mercantilizar al inmigrante entendiéndolo únicamente como mano de obra. Las consecuencias del fenómeno inmigratorio jalonarán en buena medida las transformaciones sociales de los próximos a?os y se requiere altura de miras por parte de los poderes públicos para construir una sociedad igualitaria, intercultural y democrática, superando el riesgo que comporta la discriminación legal, con su correlativa creación de guetos y erosión de la convivencia.
Una de las claves para este nuevo enfoque pasa por la superación de viejos esquemas que atribuyen derechos civiles y políticos en base exclusivamente a la nacionalidad. Principalmente, en lo relativo al derecho a la participación en los asuntos públicos, y por lo tanto el derecho al voto. La sujeción de una persona a unas reglas y a una autoridad se justifica únicamente si tiene derecho a participar democráticamente en la toma de decisiones, y si estas respetan unos derechos elementales consagrados legalmente. Las relaciones se establecen entre la persona y el poder público al que se vincula podrían tener como principal nexo la residencia, como realidad cotidiana y perceptible, más allá de la pertenencia a una u otra nacionalidad. Pongamos un ejemplo para verlo más claro. Un inmigrante que lleva cierto tiempo en Espa?a, tiene la residencia permanente, paga sus impuestos y se somete a las leyes, tiene legítimo interés a contribuir con su participación política, y con su voto, a definir, cuanto menos, los designios de la ciudad o municipio en que habita, sin que para ello deba renunciar a su nacionalidad; máxime cuando la adquisición de la nacionalidad espa?ola exige requisitos gravosos para muchos colectivos (de países africanos o asiáticos, por ejemplo) y finalmente depende de un acto de la administración sin que exista un derecho subjetivo absoluto a acceder a la nacionalidad espa?ola por residencia. Si queremos municipios abiertos e integradores, donde cada persona pueda identificarse con el proyecto de la colectividad en que se desenvuelve, u otorgamos unos mínimos derechos políticos a los nuevos ciudadanos que representan los inmigrantes que viven y trabajan con los nativos, o lo que hacemos es crear categorías de personas con más o menos derechos en base a una segregación legal que se traslada, de una u otra manera, a la vida cotidiana. La próxima reforma de la Constitución Espa?ola nos permite abrir este debate; o, cuanto menos, cabe explorar la vía que permite el artículo 13.2 de nuestra Carta Magna para el establecimiento de convenios de reciprocidad con otros Estados (más allá de los que integran la Unión Europea, supuesto en que este derecho de sufragio activo y pasivo ya es reconocido para las elecciones municipales), de modo que los inmigrantes puedan votar y ser elegidos en sus pueblos y ciudades, como reflejo de su derecho a tomar partido en la adopción de decisiones bajo la razón, tan elemental, que se condensa en el eslogan aquí vivo, aquí voto.

Publicado en Revista Fusión, abril 2005

EL EURO DE TRILLO PARA URDACI


Todo sistema de poder, incluso aquellos que presumen de apertura, se sustenta en la acción de un buen pu?ado de esbirros. Podríamos decir que el número de fieles a la causa del que manda insertos en el engranaje de dirección es proporcional al autoritarismo y corporativismo de ese sistema que analicemos. Es decir que cuanto más piramidal, dogmática, oscurantista y opresora es una estructura de poder, mayor es el número de servidores incondicionales que necesita. Otra cosa es que encuentre aquellos que precisa para mantener el status quo (vaya, si a estas alturas no creemos, aunque sea nada más que un poco, en la naturaleza humana, mal vamos).
El Partido Popular ha encontrado en estos ocho a?os a un buen número de complacientes y disciplinados servidores, que reciben puntualmente su recompensa, muchas veces el primero de cada mes. Se trata, en cierto modo de indemnizar al diligente resorte por la pérdida de identidad, libertad e incluso dignidad profesional y humana, y para ello cada uno de estos ejemplares pone un precio a su voz y su voluntad, cuantificando algo que tiene un valor incalculable. Algunos de estos esbirros al menos tienen la fortuna de permanecer en un cómodo anonimato desde el que presionar, hostigar, enredar y amagüestar. Otros tienen que dar la cara, utilizando la manipulación y la falsedad con naturalidad.
El mejor ejemplo lo tenemos todos en mente. Urdaci se ha convertido en los últimos a?os en el arquetipo de arrastrado, obsceno y cumplidor esbirro del régimen. Es responsable de la mejor perfomance colectiva jamás vista: la náusea masiva y diaria de las 21.00 h, al. Lo peor de todo, y lo más inquietante, es que a este hombre, se le nota en el rostro, le encanta lo que hace.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 20 de febrero de 2004

DEVOLVERLE AL REGISTRO

Al parecer lo propio de la madurez es dejar de sentir emoción ante cosas que antes levantaban a uno (sin obligación para ello) de su silla. Será cuestión de hastío, de pereza o de desencanto, pero llega un momento en que uno percibe que las cosas no son como eran.
Cuando la nevada molesta más que divierte, y piensa más en el frío que en la belleza del manto blanco, algo es diferente. Hace cuatro inviernos la nieve era el acontecimiento del a?o, la mejor oportunidad para dominar la calle, hacer novillos y conculcar toda regla impuesta. Ahora es una inoportuna traba para lo cotidiano, algo que te impide llegar a tiempo, cumplir tu tarea y cubrir el expediente de la continuidad. Sólo el deseo de pisar la nieve cuajada te devuelve una ráfaga de ilusión. Pero ya puedes empezar a preocuparte, vas camino de convertirte en alguien recto y uniformado.
Algo similar sucede estos días, salvando las distancias, con el proceso electoral. Estamos ante unas elecciones más bien aburridas, donde el acto democrático por excelencia, la votación, se ha convertido en algo normalizado, sin apasionamiento. Votar es casi un trámite funcionarial cuando la opinión ciudadana pesa poco y las consignas manidas o la acumulación de promesas huecas dominan el debate. La carga épica del proyecto de Estado es cada vez más tenue en beneficio de la rutina. Bendita rutina, es cierto, pero menudo tostón.
Aún así claro que es importantísimo votar. Es quizá el único momento en el que no rige el tanto tienes, tanto vales, y eso es suficiente. Si además nuestro voto, como quien no quiere la cosa, contribuye de forma eficaz a que las cosas cambien y Rajoy se reincorpore al Registro de la Propiedad, pues miel sobre hojuelas.
Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 5 de marzo de 2004

SAN MATEO, COMO SIEMPRE

Otro a?o más tenemos aquí San Mateo. Vaya por delante mi invitación a todos los ovetenses y asturianos para que disfruten al máximo de las fiestas. Desde el Grupo Municipal Socialista, como no puede ser menos, nos sumamos durante estos días al espíritu festivo y fraterno que inunda nuestra ciudad.
Pero es necesario advertir que San Mateo viene siendo, a?o tras a?o, más de lo mismo; nuestros festejos adolecen de un modelo continuista, con una filosofía poco arriesgada que está provocando un cierto estancamiento de la oferta festiva. De esta forma, avanza la percepción ciudadana de que nuestras fiestas no lucen como debieran, y que va siendo hora de introducir algunos cambios, empezando por una oferta musical más equilibrada y amplia que satisfaga todos los gustos y apueste por la innovación.
Aún así, el innegable apego que los ovetenses demostramos hacia nuestras fiestas es la mejor garantía de que contarán con afluencia y vitalidad. Precisamente ese sentimiento de pertenencia a una ciudad y de orgullo por nuestras fiestas es la materia prima que debe generar los cambios que San Mateo precisa. No hay que olvidar las evidentes conexiones de nuestro modelo de festejos con la política de promoción turística y la imagen de la ciudad ante el resto de Asturias e incluso de la zona norte de Espa?a.
Por ello, desde el Grupo Municipal Socialista hemos presentado, en el mes de agosto, un programa de nueve puntos para un modelo de festejos abierto y participativo que sepa combinar el ambiente y la raigambre de nuestras fiestas con una vocación cultural y nuevos distintivos propios. Para ello planteamos un cambio de orientación de la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF), que se sume la iniciativa pública y privada, una mejor asignación de los recursos económicos, que se plantee una nueva política de emplazamientos de las actividades y su extensión al conjunto de barrios (las fiestas son de toda la ciudad), la incorporación de nuevas actividades de sesgo cultural y de iniciativas de animación de calle, una política de imagen y comunicación vanguardista que distinga e identifique nuestros festejos como marca singular, y una programación musical con nuevos criterios, pueda situarnos a su vez en el panorama estatal de eventos musicales de relevancia.
Queremos, en consecuencia, mejorar y dinamizar nuestras fiestas para que, conservando su esencia y su tradición, lleguen a ser, al mismo tiempo, un escaparate de la ciudad que queremos: un Oviedo activo, abierto, culto e imaginativo, también en sus celebraciones.
Publicado en Oviedo Diario el 13 de septiembre de 2003

OVIDÍN

Ha vuelto la luminaria del pensamiento occidental a dictar su sentencia. Dice Ovidio Sánchez que cuando el Gobierno Autonómico reclama nuevas competencias lo hace porque pretende erosionar la unidad de Espa?a. Anuncia que al exigir el eje del mal social-comunista que nos gobierna la gestión del Río Nalón, lo hace con el avieso objetivo de romper la piel de toro y no con la intención de que sean los asturianos los que diriman el aprovechamiento de este recurso y elemento vertebrador de nuestra tierra. Ovidín lanza también su aviso a navegantes: cuando, en el colmo de la desfachatez, el ejecutivo asturiano reivindica suficiencia financiera para que no nos traspasen servicios sin el aporte económico necesario, en la mente perversa de nuestros gobernantes se esconde la vocación de crear un Reino de Taifas que nos aleje del esplendor patrio de la unidad de destino en lo universal.
Ahora en serio. Sabíamos que el PP un día sí y otro también se arroga como propia la defensa de una Espa?a entendida según sus romos patrones estáticos y centralistas. También habíamos comprobado que su patética estrategia para estas elecciones consiste en poco más que envolverse en la bandera rojigualda y apelar a los instintos del personal. Lo que desconocíamos hasta ahora es que la manida acusación de rompespa?as que sueltan a diestro y a siniestro sirviese para contestar ante cualquier debate. Este Ovidín, que ya me está cayendo gordo, no debe ser muy listo cuando no tiene más recursos en la controversia regional que la apelación a la unidad de Espa?a.
Por cierto, quien le iba a decir al Gobierno asturiano que iba a ser tachado de antiespa?ol, a estas alturas, sobre todo cuanto otros le acusan de sucursalista, me temo que con razonamientos tan profundos como los de Ovidín.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies 13 de febrero de 2004

OTRA VEZ LA PELOTA VASCA

Unos, los amigos del misticismo político, flirtean con el RH y hablan de naciones vivas antes del diluvio. Otros organizan autos de fe sumarios contra quien ose apelar al anatemizado diálogo entre comunidades, partidos y personas. Lo visto estos días en torno a la entrega de los Premios Goya ha sido una lamentable demostración del fundamentalismo de unas organizaciones que, utilizando como cheque en blanco el inmenso dolor ocasionado por el terrorismo etarra, pretenden hacer comulgar al personal con ruedas de molino. Los manifestantes que abuchearon a Julio Médem, que seguramente no vieron La pelota vasca, se reafirman en su cruzada contra todo lo que ellos entiendan por tibieza frente al terrorismo.
A estas alturas, todo el mundo (menos cuatro chiflados) respetamos profundamente la tragedia de las víctimas del terrorismo. Pero no me cabe en la cabeza que nadie se erija en guardián de la verdad y se arrogue la facultad de entregar y retirar los carnets que acreditan la convicción antiterrorista. Lo peor de todo es que, además, el documental de Médem ni se sitúa en la equidistancia entre víctimas y verdugos, ni es tibio contra la violencia. Al contrario, La pelota vasca retrata al que comprende el terrorismo en su naufragio moral e intelectual, nos redescubre muchos rincones del horror padecido por las víctimas y, sin hacer de ello causa justificatoria de nada, no elude analizar el escenario de conflicto político y territorial (la sempiterna “cuestión nacional”) en el que se desarrolla este drama.
Por eso hay que tenerlo muy claro. Comprensión, apoyo y compensación a las víctimas. Pero que nadie pretenda establecer cortapisas para que Médem o quien sea describa su perspectiva de las cosas, aunque muchos no compartan su mensaje. Lo contrario es axfisiar a libertad en su propio nombre.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 6 de febrero de 2004

MOVIDA, OCIO Y DESCANSO

En las últimas semana se ha suscitado un debate público sobre las consecuencias del fenómeno de la denominada movida, en aspectos como la salud de los jóvenes, el orden público o el descanso vecinal. No es un tema nuevo, claro está, aunque lo que sí es nuevo, o quizás más intenso, son las posiciones expuestas sobre esta cuestión, en la que en no pocas ocasiones falta un punto necesario de sensatez.
La respuesta que por el momento ofrece el Ayuntamiento es bastante corta de miras, puesto que sólo se basa, por el momento, en la perspectiva restrictiva, a través del endurecimiento de la normativa municipal que afecta al sector hostelero en el Casco Antiguo y otras zonas de ocio juvenil. Puede que tenga sentido establecer nuevas obligaciones e impedimentos para la actividad hostelera, considerando algunas externalidades de la misma, pero en todo caso esto debe venir acompa?ado de otras estrategias y enfoques ante esta realidad, empezando por inventivar otras actividades económicas y comerciales en las zonas saturadas por el monocultivo hostelero.
Vista la situación, es fundamental introducir el sosiego necesario en el debate sobre la movida. Este asunto no puede ser considerada una “guerra” en la que inevitablemente haya vencedores y vencidos. Sólo desde la serenidad se puede afrontar este tema con la esperanza de resultados positivos y perdurables. Por eso, desde el Grupo Municipal Socialista proponemos que, recogiendo experiencias puntuales previas,el equipo de Gobierno municipal forme una mesa de diálogo permanente que concite a empresarios de hostelería, representantes vecinales, Consejo de la Juventud de Oviedo, fuerzas de seguridad, administración y grupos políticos. Esta mesa proyectaría a la sociedad la necesidad de establecer pautas de consenso sobre esta materia, promoviendo la corresponsabilidad de todas las partes, compatible con la adopción de un catálogo de medidas concretas articuladas en lo que podría denominarse un Pacto Cívico por la Conciliación del Ocio y el Descanso.
En este sentido, apunto algunas posibles iniciativas. Es imprescindible comprometer al sector hostelero para que haya una conciencia real sobre la necesidad de cumplir la normativa y evitar que su actividad produzca efectos negativos a terceros. Se puede arbitrar, por ejemplo, la puesta en marcha de un Código de Compromiso, respaldado por incentivos para los que se sumen a él, por el cuál los establecimientos erradiquen la venta de alcohol a menores, promuevan el ajuste a la legalidad, incentiven actividades de ocio en los locales no sólo volcadas en el consumo de alcohol, etc. Por otro lado, a través de los colectivos juveniles, es oportuno profundizar en actividades de reducción de riesgos en el consumo, en campa?as de educación para la salud, en la formación en habilidades sociales y conductas cívicas, desde la perspectiva de una relación entre iguales, a través de mediadores juveniles, y no sólo con la estrategia prohibitiva como instrumento de respuesta ante la movida. Además, cabe ampliar el impacto de las iniciativas preventivas del Plan Municipal sobre Dorgas y el programa de ocio alternativo juvenil, con nuevas actividades, mayor presupuesto y objetivos más ambiciosos. Finalmente, la administración debe animar este proceso de diálogo, situándose como garante de la legalidad y protegiendo los derechos de los vecinos, dando acomodo al derecho al descanso y al derecho al ocio y a la actividad empresarial en un relación que, aunque siempre presentará perfiles complicados, discurra en un cauce razonable y, en la medida de lo posible, armonioso.
Junto a esto, es imprescindible liberar de la estigmatización que se cierne sobre los adolescentes de nuestra ciudad. Es un error lamentable tanto ser condescendiente con determinadas conductas incívicas de algunos jóvenes como ofrecer implícitamente sobre todo un grupo de edad una imagen distorsionada de la realidad, en la que se subrayan los aspectos negativos vinculados a ciertas pautas de ocio y se olvidan importantes valores propios de la condición juvenil: creatividad, iniciativa, imaginación, espíritu libre, asunción de principios democráticos, etc. Los adolescentes está claro que ni son unos santos ni aprendices de Atila. Simplemente reclaman el derecho a ser lo que son: un manojo de dudas, vitalidad, e incertidumbres. La adolescencia es en sí misma problemática, y ello tiene repercusiones que es conveniente analizar con rigor y decisión, pero sin paternalismos ni severidad extrema.

Publicado en La Nueva Espa?a, diciembre 2003

28 DE JUNIO: IGUALDAD EN LA DIVERSIDAD

La celebración del Día de los derechos de Gais, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (GLBT) supone, a?o tras a?o, la renovación de un compromiso colectivo de un importante (y creciente) número de fuerzas sociales y políticas para combatir, con decisión y medidas eficaces, la discriminación que, por motivos de a orientación sexual, sufren numerosos/as ciudadanos/as.
Por fortuna, es perceptible una corriente de opinión social que irrevocablemente ha de conducir a cambios legislativos, arrastrados por la comprensión del fenómeno de la homosexualidad como conducta que poco a poco se libera de la estigmatización impuesta por siglos de represión. Efectivamente vamos progresando pero aún restan muchos obstáculos por sortear. En este sentido es imprescindible continuar en una doble vía que incremente el nivel de tolerancia y respeto a la homosexualidad como opción afectiva y sexual, y que, al mismo tiempo, se traduzca en una política que remueva los importantes impedimientos para la igualdad real. Hoy por hoy, bajo el principio de igualdad que establece el artículo 14 de nuestra Constitución, no se entiende ninguna diferenciación en el trato legal de determinadas situaciones si no es con argumentos racionales; cuando hablamos de la imposibilidad que nuestro Código Civil establece para el matrimonio de personas del mismo sexo, o cuando hablamos de la exclusión de mano de parejas del mismo sexo como posibles adoptantes, los argumentos esgrimidos para ello son insostenibles, repetitivos en su fundamento confesional, y alejados de criterios aceptables en una sociedad que dice aspirar a esa igualdad. Por lo tanto, erradicar la discriminación de nuestros textos legales se hace imprescindible para avanzar en el reconocimiento de plenos derechos civiles al colectivo GLBT, evitando la abominable situación en la que existen ciudadanos de primera o de segunda categoría en función de su orientación sexual.
Esta necesaria oleada reivindicativa debe involucrar a todos/as, incluyendo a las propias administraciones públicas y, por supuesto, al Ayuntamiento de Oviedo. Por ello desde el Grupo Municipal Socialista hemos presentado, coincidiendo con el 28 de junio, una moción que pretende un compromiso efectivo del consistorio local en esta materia: trasladando una inequívoca posición igualitaria ante el Gobierno estatal, aplicando a nivel local los efectos de la Ley Autonómica de Parejas Estables y realizando una campa?a de promoción del respeto a la diversidad y contra la homofobia, bajo el principio de que “aquí no se discrimina”.
En días como el 28 de junio, la lucha por los derechos del colectivo GLBT trasciende a las reivindicaciones específicas y apela a principios básicos de convivencia en la sociedad, haciéndose más presente que nunca, la reflexión conminatoria que José Agustín Goytisolo formuló en su verso: “tu dignidad es la de todos”.

Publicado en el diario La Nueva Espa?a, junio 2003

LAICISMO, HOY

Recuerdo que hace unos a?os, en uno de los efímeros movimientos universitarios en los que participé, discutíamos sobre la necesidad de que la Universidad preservase su carácter laico. Demandar aquello a algunos nos parecía que era exhibir reclamaciones extemporaneas. Algo así como reivindicar el sufragio universal, la publicidad de las leyes, o la libertad de imprenta. Es decir, parecía que alegábamos una y otra vez conquistas ya realizadas y suficientemente asentadas en la vida política y social como para tener que ser nuevamente enarboladas.
Pues resulta que me equivocaba. Hoy día se vuelve a reivindicar el laicismo como valor imprescindible en la construcción de una Estado y una sociedad, no por gusto melancólico por las viejas consignas, sino por necesidad pura y dura. Cuando se acorta la distancia entre Iglesia y Estado y una determinada confesión religiosa, en este caso la católica, obtiene una posición ventajosa difícilmente justificable, con los tiempos que corren, algo no está funcionando bien. Lo hemos visto, por ejemplo, en el revival de la simbología nacionalcatólica, o en un asunto tan importante para el futuro colectivo como la política educativa, puesto que, con la Ley de Universidades y la Ley de Calidad (toma pensamiento único) de la Ense?anza, nos han colado de refilón un sistema de barra libre para las empresas de proselitismo confesional, revestidos de centros educativos privados, que de paso realizan una jugosa actividad lucrativa y pregonan un modelo social segregacionista y anticuado.Hasta la obvio, por lo tanto, se vuelve justa reivindicación, y tenemos que desempolvar viejos tratados y argumentos para exigir lo que pensábamos que ya era un lugar común: que las creencias individuales merecen respeto pero que no se puede priviliegiar a nadie ni a nada en base a esas convicciones espirituales.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 2 de enero de 2004

FESTEJOS, MENTIRAS Y CINTAS DE VIDEO

Que la Sociedad Ovetense de Festejos sirve para poco es ya un secreto a voces. El Gobierno Municipal del Partido Popular parece empe?ado en continuar cubriéndola de polvo y herrumbre, vaciándola de contenido y dejando morir su historia, arraigada en la ciudad y en su sociedad civil. Así, Gabino de Lorenzo y compa?ía han convertido la SOF en un caja de resonancia de la Concejalía de Festejos, de forma que la norma ahora es limitar el debate, restringir la información e instrumentalizar a esta histórica sociedad, haciendo de ella un cascarón vacío. Prueba de esta tendencia es la nula receptividad a cualquier tipo de propuesta que desde el Grupo Municipal Socialista formulamos sobre el modelo de festejos. Ante cualquier planteamiento, el PP utiliza una y otra vez una estrategia de oídos sordos y el rodillo de su mayoría abolutista más que absoluta.
Pero la última proeza es utilizar la mentira y la ocultación como forma de hacer política. Resulta que el PP desprecia a la oposición y desprecia a la ciudadanía, como si sólo sus planteamientos tuvieran todo el respaldo ciudadano, y se dedica a dar por aprobadas cuestiones sin el trámite precpetivo, especialmente en la propia SOF. Así, ahora dan por ratificadas cuestiones que ni siquiera han pasado por el obligado debate y aprobación en la Junta de Gobierno de la SOF, como se ha hecho con los ciclos de cine, cerrando además el título de las cintas que se proyectarán, que, por cierto, no son especialmente propios de lo que debería ser un la promoción de las artes cinematográficas que deberían realizar las administraciones (en este tema Gijón o Mieres están a a?os luz de nosotros, con actividades hechas con rigor, criterio y ambición). Pero no sólo ha sucedido así con esto del ciclo de cine, también se ha repetido la ocultación de información a la Junta de Gobierno de la SOF con el grueso de la programación mateína (los conciertos) o la navide?a (la cabalgata). En lo poco que lleva al frente de la SOF, Alfonso Román López ha demostrado que el respeto a los procedimientos –claves en un sistema democrático- y a la propia SOF le importan tan poco como la calidad de los festejos que programa. Las buenas palabras con las que de vez en cuando trata de narcotizar a la oposición y a la propia opinión pública no pasan de la categoría de camelo o falsedad.
Vamos, que lo que hay que hacer con los festejos, y con la programación cultural en conjunto, lo deciden dos o tres personas, que lo saben todo, conocen todas las inquietudes ciudadanas, y tienen la varita mágica de la perfección. La SOF no pinta nada, y sus cerca de 5.000 socios (y sigue bajando el número) menos todavía. Como en la canción de Siniestro Total, en la SOF vamos juntos de la mano hacia la extinción.

Publicado en La Voz de Asturias, diciembre 2003

9.3.06

Una propuesta para El Cristo-Buenavista

El barrio de El Cristo-Buenavista vive en la actualidad bajo incertidumbres que es preciso despejar. Como zona residencial, de servicios y universitaria de Oviedo precisa potenciar esa identidad para poder ofrecer a sus ciudadanos un entorno de calidad de vida que, en la actualidad, sufre un paulatino deterioro.
Por un lado, en lo cotidiano se percibe la agudización de problemas ya detectados: el abandono que padecen algunas calles, sirva la calle Burriana como ejemplo más lamentable de olvido municipal; el gravísimo problema de aparcamientos y tráfico, con Fuertes Acevedo y la Avenida del Cristo soportando una insufrible congestión diaria; problemas medioambientales de ruidos y humos asociados precisamente al tráfico; falta de zonas verdes y un entorno más habitable; carencia de servicios sociales necesarios, como un nuevo centro social, centro de día, escuela infantil, etc.
Por otro lado, es necesario plantear alternativas a las dudas que se ciernen sobre los equipamientos e infraestructuras de futuro de esta zona. En este caso de nada sirve pretender enga?ar a la ciudadanía planteando una injustificable resistencia numantina a la construcción del nuevo e imprescindible Hospital Central en La Cadellada, como ha hecho en su momento el Equipo de Gobierno; o negar el pan y la sal a una Universidad que precisa espacio; o facilitar un desarrollo urbano depredador en Monte Cerrau, que por cierto agravará hasta un grado superlativo el problema de tráfico en la zona ya que se ha dise?ado sin considerar la necesidad de nuevas vías de salida; o echar a perder, por la deficiente planificación, la oportunidad de mejorar la comunicación de toda la zona suroeste de la ciudad a través de un posible circunvalación y conexión con las principales vías que permiten la entrada y salida de Oviedo.
Es la hora, por lo tanto, de hacer propuestas estratégicas para El Cristo-Buenavista, que aporten expectativas de un futuro prometedor a toda esta zona como área de nuevos servicios punteros en la ciudad y en el conjunto de Asturias. Es el momento para dise?ar nuevas perspectivas para El Cristo-Buenavista promoviendo que los propios vecinos puedan ser partícipes del cambio, a través de instrumentos y órganos de participación ciudadana. Y con un Ayuntamiento activo, leal y cooperativo a la hora de establecer la colaboración necesaria con el Principado de Asturias, el Gobierno del Estado y la Universidad de Oviedo en aquellas cuestiones en que estas administraciones puedan estar concernidas.
Sobre esta premisa, cabe apuntar que el futuro de El Cristo-Buenavista pasa en gran medida por un eje de equipamientos principales que dinamicen efectivamente este entorno. El Palacio de Congresos de Buenavista –cuya construcción debe realizarse minimizando los problemas para los vecinos del entorno- tiene que concentrar la actividad que Oviedo acoge en este asunto, evitando posibles duplicidades con el Auditorio; se precisa que se haga realidad y asegure este proyecto, sometido a no pocas incertidumbres que hay que despejar. El amplio terreno que hoy ocupa el cuartel de la Policía Nacional, mediante una permuta razonable con el Ministerio del Interior por otro emplazamiento, tiene que ser puesto a disposición de los ciudadanos, pudiendo constituir un área de esparcimiento y ajardinada de alto valor, e incluso incluyendo la posibilidad de un recinto ferial polivalente que ocupe buena parte de esta zona (una oportunidad, por ejemplo, para recuperar para nuestra ciudad la feria ganadera de La Ascensión, hoy “exiliada” en Llanera). La rehabilitación y cubrición de la Plaza de Toros debe ser prioritaria en la agenda de grandes proyectos municipales; la ciudad contaría con un coliseo de envergadura para grandes actos culturales y sociales –más que para espectáculos taurinos, cuya subvención es por otra parte un verdadero disparate-, y con una realización arquitectónica singular (el concurso de ideas recientemente resuelto ofrece alternativas muy apreciables). El espacio que deje el traslado del Hospital Central puede ser ocupado en parte por nuevos equipamientos sociales dirigidos al conjunto de Asturias que puedan dar forma y visibilidad a la universalización de los servicios sociales que pretenden tanto el Gobierno del Estado como el Principado de Asturias. Como nódulo último de este de equipamientos, el campus universitario puede crecer –en parte en los terrenos del Hospital Central- convirtiéndose en la referencia principal de la Universidad de Oviedo, con un campus de primer orden que ofrezca equipamientos y servicios de máxima calidad para el desarrollo de la máxima institución académica asturiana en la ciudad que la vio nacer hace casi cuatro siglos. Esta red o eje que vertebraría El Cristo-Buenavista requeriría –y al tiempo alentaría- una mejora integral de esta zona, incluyendo así mismo la mejora sustancial de vías y accesos para asegurar la conexión más fluida con Oviedo y el resto de Asturias.
La capitalidad de Oviedo significa un compromiso de la ciudad con Asturias, para prestar servicios y demostrar capacidad de liderazgo en el desarrollo de nuestra Comunidad. Con una mirada de futuro, El Cristo-Buenavista puede convertirse en una zona puntera de servicios no sólo para Oviedo, como ciudad en la que se integra, sino también para el resto de Asturias. Para llevar a cabo esta clase de iniciativas es necesario abandonar la permanente táctica defensiva de la que hace gala el Equipo de Gobierno municipal, planteando un diálogo social e institucional adecuado que permita avanzar en la realización de proyectos fundamentales para este barrio de Oviedo.

Pubicado en La Hora de Asturias, octubre 2004

?Qué intereses defiende el PP en el debate sobre las Directrices de Equipamiento Comercial?

El Gobierno del Principado de Asturias aprobó el pasado 15 de diciembre las Directrices Sectoriales de Equipamiento Comercial. Se trata de un instrumento normativo previsto en la Ley 10/2002 de Comercio Interior, que tiene por objeto regular y orientar la incidencia territorial de la actividad comercial. Indudablemente, el equipamiento comercial tiene mucho que ver con la planificación y ordenación del territorio. Especialmente cuando se trata de grandes superficies comerciales, las implicaciones urbanísticas y territoriales saltan a la vista, y trascienden a la realidad estrictamente local. Las Directrices Sectoriales pretenden también incidir en el sector comercial, buscando un equilibrio entre los grandes establecimientos comerciales y la supervivencia, modernización y desarrollo del peque?o comercio de proximidad.
De las Directrices Sectoriales se ha destacado principalmente su carácter restrictivo para la implantación de grandes establecimientos comerciales. Lo cierto es que no se establecen prohibiciones absolutas de ninguna clase, pero sí se pretende racionalizar el desarrollo y la implantación de estos grandes establecimientos. En el caso de nuestro municipio, por ejemplo, podría instalarse una gran superficie especializada de hasta 4.000 m2 dedicada exclusivamente a la venta de vehículos, maquinaria, materiales para la construcción, artículos de ferretería, bricolaje o jardinería. Pueden también instalarse establecimientos de hasta 2.500 m2, incluso aunque estén integrados en las llamadas cadenas sucursalistas, en el caso de que estas cadenas no cuenten ya en el conjunto de Asturias con más de 10.000 m2 de superficie útil de exposición y venta al público o con más de 25 establecimientos. En equipamientos singulares en la trama urbana, también podrá dedicarse hasta el 33% de la superficie edificada a uso comercial, siempre que la oferta comercial se ajuste a la funcionalidad de ese equipamiento, y se podrán instalar establecimientos comerciales de hasta 2.500 m2, con ciertas limitaciones; nada que ver, por fortuna, con el proyecto de gran superficie vinculada al futuro Palacio de Congresos que el PP y la empresa concesionaria planeaban junto a la multinacional holandesa Amstelland Multi Development Coporation (AM), según venían recogiendo en las últimas semanas los medios de comunicación. En zonas de expansión urbana (caso de La Manjoya) podrá instalarse una gran superficie especializada de hasta 8.000 m2, o bien, como alternativa, una de carácter general de hasta 4.000 m2.
Esta clase de limitaciones tienen su justificación. Las Directrices Sectoriales no se han elaborado a capricho, sino con el concurso y el acuerdo de los sectores implicados (FADE, sindicatos, asociaciones de comerciantes, asociaciones de consumidores y la mayoría de ayuntamientos), y sobre la base de un análisis detenido de la situación del sector comercial en Asturias. Algunos datos de la memoria explicativa de las Directrices Sectoriales son ilustrativos. La ratio de superficie de exposición y venta al público tanto para supermercados como para hipermercados es muy superior en Asturias a la media espa?ola, un 59% y un 25% más, respectivamente. En cuanto a los supermercados, cabe destacar que mientras Asturias tiene el 2,6% de la población espa?ola, tiene el 6,1% de la superficie de supermercados en Espa?a. En el caso de Asturias nos encontramos además ante un fenómeno de concentración empresarial en el comercio minorista muy destacable: 5 empresas (Grupo Carrefour, Grupo Alimerka, Grupo Árbol, Grupo El Corte Inglés, Grupo Eroski) concentran el 61,82% de la superficie comercial de alimentación en el Principado de Asturias. Es de destacar, además, que en los últimos 3 a?os se ha puesto en funcionamiento el 27,6% de la superficie comercial actual del Principado de Asturias, de una forma seguramente un tanto desordenada y descontrolada, situación que las Directrices Sectoriales pretenden encauzar.
En el caso del municipio de Oviedo y su zona comercial de influencia, son especialmente llamativos los datos que revelan la especial concentración de superficie comercial. Tenemos una ratio de implantación de supermercados un 26% superior a la de Asturias y un 23% superior a la de Gijón. Y, merced principalmente al enorme desarrollo reciente de las cadenas sucursalistas, una ratio de implantación de grandes establecimientos un 58% superior a Avilés y un 14% superior a Gijón.
Estos datos de la memoria de las Directrices Sectoriales desmontan todos y cada uno de los argumentos que en este debate ha empleado el PP. El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Oviedo parece ser el único que desconoce el impacto de los grandes establecimientos comerciales en el sector, y sus repercusiones desde el punto de vista territorial y urbanístico. Pero la realidad es tozuda, preocupante y contradice las improvisadas conjeturas y las consignas escuchadas estos días al PP: a comienzos de este mes de diciembre de 2005, un 5% de los peque?os comercios de nuestra ciudad –más de 60- había cerrado durante el a?o que ahora acaba. A pesar de esta situación, Gabino de Lorenzo y los suyos se empe?an en una defensa numantina del laissez faire, alineándose exclusivamente en este debate junto a la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED). Cabe pensar que el único objetivo del PP en este debate ha sido tratar de asegurar la posible instalación de grandes superficies comerciales en los futuros edificios de Buenavista y Jovellanos-II, en el marco de la llamada operación de los palacios. Aprovechando el trámite de recursos de reposición al Plan General de Ordenación Urbana, el PP coló de tapadillo, sin periodo de información pública, la autorización de 28.000 m2 de superficie comercial en la parcela del Vasco y 51.000 m2 en el conjunto del Palacio de Congresos. Por supuesto, esta decisión se tomó además sin ninguna clase de análisis o estudio sobre el impacto en el sector comercial del casco urbano. En el caso de la parcela de Buenavista, si se instalase una gran superficie que copase esos 51.000 m2 nos encontraríamos en el corazón de la ciudad con la tercera en dimensión de toda Asturias, tras Parque Principado (91.782 m2) y Parque Astur (78.000 m2). Felizmente, como antes se analizó, parece que las Directrices Sectoriales evitarán este desatino.
En Oviedo son más de 6.500 los empresarios individuales o sociales matriculados en el Impuesto de Actividades Económicas en los epígrafes relacionados con el comercio. Muchas de estas licencias corresponden a autónomos que regentan peque?os establecimientos y que luchan denodadamente por afrontar un entorno muy competitivo y complicado. En torno a 14.000 personas trabajan en nuestro municipio en el comercio minorista, representando este sector el que más empleo genera en Oviedo en el ámbito privado. Muchas de estas personas trabajan en el peque?o comercio y padecen igualmente las incertidumbres que amenazan cotidianamente a este sector. Al PP este colectivo parece importarle muy poco. Lo primero para el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento es salvaguardar la viabilidad de operaciones urbanísticas muy discutibles, aunque con ello se ponga en riesgo el futuro del comercio tradicional de proximidad.
La evolución del sector comercial, a la luz de los datos expuestos, se caracteriza por la concentración empresarial, el crecimiento de los grandes establecimientos y la crisis del peque?o comercio. Los poderes públicos tienen plena legitimidad para actuar sobre esta situación y corregir los riesgos que encierra, y así lo vienen haciendo. Asturias se suma con las Directrices Sectoriales a otras Comunidades Autónomas que en los últimos a?os han aprobado instrumentos similares (Aragón, Castilla y León, y Catalu?a, en los tres casos en 2001) o los han previsto en su normativa de comercio interior (Baleares, Extremadura y Navarra). Las Directrices Sectoriales plantean una intervención comedida para modular prudentemente el desarrollo del equipamiento comercial en Asturias, con el objetivo de modernizar un tejido comercial con afán de permanencia, sin caer en la estrategia del pan para hoy y hambre para ma?ana tan característica de nuestro Alcalde.
Publicado en el diario La Nueva Espa?a, enero 2006

DERECHOS GLBT: AHORA SÍ


Pocos movimientos sociales han sido capaces, en los últimos a?os, de aglutinar tantas adhesiones y alcanzar sus objetivos tan eficazmente como el movimiento de defensa de los derechos del colectivo de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales (GLBT). La manifestación de este pasado 3 de julio concitó en torno a un millón de personas para celebrar los compromisos del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para la erradicación de la discriminación y recordar los asuntos que para ello siguen pendientes. El lema escogido, “Ahora sí”, alude a la inmediata concreción de la reforma del Código Civil que permitirá el matrimonio entre personas del mismo sexo, y a la satisfacción por vislumbrar al alcance de la mano lo que tantos a?os de lucha ha costado.
Espa?a va a convertirse en referente de respeto a la diversidad en la orientación sexual al permitir el matrimonio de gais y lesbianas. Es una medida que concita respaldo ciudadano: el 61% de los espa?oles, según una reciente encuesta del Instituto Gallup, aprueba su reconocimiento. Se trata de adecuar el ordenamiento jurídico a un modelo de familia acorde a las circunstancias de nuestro tiempo. Permanecer impasibles ante la justa demanda del colectivo GLBT es ser cómplices de una discriminación basada en ideas rancias y desfasadas, atentatorias contra el criterio de igualdad ante la ley que prevé nuestra propia Constitución Espa?ola.
El matrimonio de gais y lesbianas abrirá la puerta además a que estas parejas puedan ser consideradas –si superan los mismos trámites que cualquier otra pareja- idóneas para la adopción. No existe ningún argumento sólido –más allá de estereotipos o prejuicios- que permita excluir a estas parejas de esta posibilidad, que, además, significa ajustar la norma a lo que ya es un hecho: a través de la adopción individual –de gais o lesbianas que tienen pareja- o por maternidad natural –en el caso de las lesbianas-, muchos ni?os y ni?as hoy por hoy se están criando en lo que se ha venido a denominar familias homoparentales. Este fenómeno fue analizado por el Colegio de Psicólogos de Madrid y el Departamento de Psicología Evolutiva de la Universidad de Sevilla en un reciente estudio con una valoración muy positiva y esperanzadora, ya que no sólo el menor no encontraba particulares obstáculos para su desarrollo personal e identidad sexual, sino que además se constató que estas familias tienen un estilo educativo muy democrático, con padres o madres muy implicados en tal responsabilidad.
Así pues, nos encontramos ante un momento esperanzador en la eliminación de la discriminación contre el colectivo GLBT, que debe concretarse en las reformas legales oportunas durante los próximos meses que, además, alentarán la creciente comprensión y respeto social por el inalienable e indiscutible derecho de toda persona a elegir su propia orientación sexual sin sufrir ninguna clase de perjuicio por ello.
Publicado en el diario La Nueva Espa?a, julio 2004

UNA CALLE PARA BONIFACIO MARTÍN

Posiblemente a muchos lectores no les suene el nombre de Bonifacio Martín; por desgracia, en ocasiones el azar histórico borra de nuestra memoria colectiva acontecimientos y personajes que merecerían ser recordados y homenajeados. Este es el caso de Bonifacio Martín.
Este ovetense de adopción trabajó desde muy joven en nuestra ciudad como encuadernador e impresor. Desde 1899 desempe?ó sucesivas responsabilidades políticas en la Unión General de Trabajadores (UGT) y posteriormente en la Federación Socialista Asturiana (FSA). En el mes de abril de 1904, junto a un grupo de jóvenes trabajadores residentes en el municipio de Oviedo –entre los que destacaba Teodomiro Menéndez, posteriormente Diputado-, participó en la constitución de la agrupación de las Juventudes Socialistas de Oviedo (JSO), primera de toda Asturias y una de las pioneras en el conjunto de Espa?a.
Bonifacio Martín fue, además, Concejal del Ayuntamiento de Oviedo durante 31 a?os (1903-1934), dedicando sus esfuerzos a la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores. El 17 de abril de 1931 fue elegido Primer Teniente de Alcalde, siendo Alcalde el republicano aza?ista Laredo Vega, y llegando a ejercer en ocasiones como primer edil en sustitución de este. Fue partícipe de los acontecimientos revolucionarios de octubre de 1934, siendo hecho prisionero en Posada de Llanera y fusilado por orden del general López Ochoa en la madrugada del 11 de octubre.
El 10 de abril de 1936 el Ayuntamiento de Oviedo, siendo Alcalde López Mulero, rinde homenaje a su memoria, otorgando su nombre a una calle de la ciudad; distinción que le fue retirada el 11 de febrero de 1937, iniciada ya la guerra civil, por los avatares políticos de la contienda.
Desde entonces, el recuerdo de Bonifacio Martín ha quedado diluido, de forma injusta e incomprensible. Un hombre que entregó la mayor parte de su vida a la defensa de los humildes, al servicio público, y a la consecución de un Oviedo justo e igualitario, merece un reconocimiento de los ovetenses. Por eso desde el Grupo Socialista hemos propuesto que se otorgue su nombre a una nueva calle, plaza o avenida, como modestísimo tributo a un luchador infatigable. En el a?o en que se cumple el centenario de JSO, además, esta peque?a distinción sería una forma de honrar, con sencillez, a todos aquellos jóvenes que durante este siglo de la organización juvenil socialista han entregado los mejores días de su vida a la conquista de un ideal de fraternidad y solidaridad.
Publicado en el diario La Nueva Espa?a, febrero 2004

RECUPERAR EL FERIAL DE LA ASCENSIÓN PARA OVIEDO

Desde 2002 la feria ganadera de La Ascensión, uno de los platos fuertes de estas tradicionales fiestas, se celebra en el recinto ferial de Llanera. Dicho así ya llama la atención. Una fiesta de nuestro municipio, cuyo significado de acogida y homenaje de los ovetenses al campo asturiano tiene honda raigambre en nuestra tradición local, tiene su emplazamiento fuera de nuestro territorio. Esto es una anomalía se mire por donde se mire; ?aceptarían los polesos que la fiesta de los huevos pintos se hiciese en Colloto? ?permitirían los moscones que la Flor de Grado se celebrase en San Claudio? Claro que no, porque cada fiesta tiene su arraigo, su historia, su significado, y se desnaturalizan si segamos de golpe esta conexión. No se trata de ninguna clase de localismo, sino de preservar el sentido de cada una de las celebraciones propias de un municipio.
Lo que sucede es que el traslado del ferial ganadero a Llanera se enmarca dentro de esta particular relación que se traen Gabino de Lorenzo y el Alcalde de Llanera, en perjuicio, por cierto, tanto de los ovetenses como de los llanerenses. Resulta que el centro ecuestre El Asturcón (el de los 4.000 millones de ptas.) está conectado a la red de agua del concejo vecino, y curiosamente este dúo de Alcaldes niegan a sus respectivas oposiciones los datos de cuánto debe el Ayuntamiento de Oviedo al de Llanera por el suministro de agua, ocultación sospechosa que apunta al impago sistemático de esta deuda. Para compensar las voces que reclaman que a cada uno lo suyo, a nuestro no se le ocurre otra cosa que llevarse la feria ganadera de La Ascensión a Llanera. Se hubiera llevado también otras actividades de La Ascensión (exposiciones de productos del campo y cultura tradicional asturiana, etc.) junto con las reses, pero por fortuna el Grupo Socialista, ya en el anterior mandato, consiguió evitarlo proponiendo acertadamente su emplazamiento en La Losa, donde por cierto cosechan un importante éxito de público.
No podemos permanecer impasibles ante este disparate del gobierno municipal. Por eso los socialistas hemos propuesto la recuperación de la feria ganadera de La Ascensión para el municipio. Pensamos, además, que podría tener especial interés que se emplazase esta actividad en la zona rural de nuestro concejo, habitualmente marginada de toda iniciativa municipal. Pero, en todo caso, que se desarrollase en Oviedo, sin descartar incluso habilitar un recinto ferial permanente que pudiese acoger estas y otras actividades culturales o festivas.
Las fiestas de Oviedo son las fiestas de Oviedo. Si quieren inventarse otra cosa, adelante, pero que no sea a costa de nuestra historia festiva y cultural como municipio.
Publicado en el diario La Nueva Espa?a, febrero 2004

DISTRITOS: UNA OPORTUNIDAD PARA MODERNIZAR LA ADMINISTRACIÓN LOCAL

Como es sabido, la Ley 57/2003, de medidas para la modernización del gobierno local, conocida popularmente como Ley de Grandes Ciudades, operará una serie de reformas de alcance en el funcionamiento y organización de la administración local de municipios como Oviedo, calificados en la norma como “de gran población”. Un importante sector de estas modificaciones –las mejor valoradas por el municipalismo espa?ol- pretenden favorecer la participación de los ciudadanos en la vida política local y la cercanía y permeabilidad de la administración a las demandas cívicas.
Entre estas innovaciones que el Ayuntamiento de Oviedo está obligado a incorporar se encuentra la creación de distritos, dotados de cierta capacidad de gestión, recursos económicos y de órganos de representación. Desde el Grupo Municipal Socialista entendemos que tenemos ante nosotros una oportunidad, que es preciso aprovechar, para facilitar las relaciones de los ovetenses con su Ayuntamiento y ofrecer cauces de participación para que se puedan implicar activamente en la búsqueda de soluciones a los problemas y necesidades de su entorno más cercano. Por ello, hemos elaborado una serie de propuestas, que en los próximos días haremos llegar al tejido asociativo local, sobre el modelo y distribución de distritos en nuestro municipio. Se trata de abrir un necesario debate en el municipio, al que parece que el Equipo de Gobierno del PP es más bien refractario, al menos por el momento.
En nuestra propuesta para el debate planteamos la posibilidad de poner en marcha distritos que, con un sencillo soporte administrativo, y de forma ágil, cercana y eficaz puedan contribuir a acercar la administración a la ciudadanía. Los distritos, además, podrían contar como máximo órgano de representación con un Consejo de Distrito abierto a la presencia de, además de los grupos municipales, asociaciones vecinales representativas y ciudadanos.
Sugerimos que para delimitar estos distritos se tengan en cuenta criterios objetivos, como el ámbito de influencia de los diferentes servicios públicos e infraestructuras comunitarias, los ejes de comunicación locales, las pautas sociales y asociativas identificadas con un barrio o núcleo poblacional del municipio, o la necesaria garantía de los derechos de todos los ciudadanos de Oviedo, independientemente de si residen en zona urbana, rural, o en las áreas de nueva expansión del casco urbano. Bajo estas premisas, sometemos a debate la propuesta de crear 9 distritos: uno (Distrito Centro) que abarcase la zona centro del casco urbano; cinco (Distritos Suroeste, Noroeste-Naranco, Norte, Sureste y Este) que, en estructura radial, incluyesen diferentes barrios de entidad poblacional suficiente y núcleos rurales bajo su influencia; uno (Distrito Noreste) que atendiese a las circunstancias específicas de una zona (La Corredoria y entorno) que experimenta una eclosión urbanística y un fuerte y continuo incremento de residentes; y dos (Distritos Trubia y Olloniego-Tudela) que permitiesen una reforzada representación y voz en los asuntos municipales a los extremos sureste y suroeste del municipio, no tan directamente incluidos en el ámbito de influencia del casco urbano, con una estructura socioeconómica singular, y sometidos tradicionalmente a problemas específicos que poco han importado para los diferentes gobiernos municipales de Gabino de Lorenzo.
Queremos, por lo tanto, un mapa de distritos adecuado a la realidad local, ambicioso en sus objetivos al tiempo que prudente en su configuración administrativa, y que, sobre todo se dise?e para conseguir un Ayuntamiento más eficaz y apegado a las inquietudes de los ovetenses.
Publicado en el diario La Nueva Espa?a, enero 2004

CIUDADES ABIERTAS E INTEGRADORAS

Los municipios de gran población han arrancado el a?o 2004 bajo una novedad sustancial en su regulación legal. La Ley 57/2003, de medidas para la modernización del gobierno local, conocida popularmente como “Ley de Grandes Ciudades” introduce nuevas perspectivas para el funcionamiento de los principales ayuntamientos espa?oles. Esta norma pretende, entre cosas, un doble objetivo: impulsar la agilidad, cercanía y eficacia del gobierno municipal e imponer un estándar mínimo en lo relativo a participación vecinal y defensa de los derechos de los ciudadanos.
Aún así, no es una Ley que invente precisamente la rueda, porque algunas de sus modificaciones ya son lugares comunes para los municipios que llevan a?os trabajando rigurosamente en la modernización de la administración local y en estrategias para incorporar activamente a los ciudadanos en la vida pública. Pero en todo caso sí representa una oportunidad importante para establecer unos patrones básicos que obliguen a los grandes municipios que han venido siendo refractarios a toda clase de instrumentos de transparencia y participación ciudadana, como por desgracia ha sido el caso de Oviedo en estos a?os de monolítico y opaco mandato de Gabino de Lorenzo. A nuestro Alcalde, aunque no le guste ni un pelo, no le quedará más remedio que poner en marcha un Consejo Social de la ciudad, un reglamento de participación ciudadana, una Comisión de Sugerencias y Reclamaciones, y tendrá que crear distritos a través de los que se desconcentre la administración local y se haga más cercana a las inquietudes cotidianas de los ciudadanos. En el reverso de la moneda, la Ley refuerza el, por así llamarlo, poder ejecutivo local, de forma que aumentan las capacidades de actuación del gobierno de las grandes ciudades. Convenientemente ponderada, esta ventaja para la gestión local podría suponer un paso positivo para hacer más eficaz la actuación de la administración municipal, pero sin lugar a dudas estos mecanismos se convierten en un potencial peligro para la transparencia de la actuación municipal cuando se ponen en manos de aquellos que hacen caso omiso de las obligaciones más elementales del buen gestor público: la dación de cuentas, la libre circulación de toda la información, la búsqueda del consenso político y social, el respeto a la discrepancia, la lealtad representativa, etc.
Atendiendo a esta situación, es un buen momento para coger la ola del impulso democrático que vive nuestro país desde el 14 de marzo, e iniciar una verdadera ofensiva a favor de la construcción de ayuntamientos abiertos, democráticos, eficaces e integradores, en particular para atender a la realidad de una sociedad urbana en la que las grandes ciudades, particularmente, deben ser espacios para la igualdad, la cohesión, los valores cívicos y la participación horizontal. Y ello porque es en la ciudad donde se pueden expresar más claramente las políticas sociales y el ámbito en que el ciudadano puede sentirse verdaderamente partícipe de la “cosa pública”, estrechando la relación entre representantes y representados. Pero también, no lo olvidemos, la ciudad es lugar donde la discriminación, la exclusión social y la marginalidad pueden encontrar terreno especialmente abonado si los gobernantes locales atienden a otros intereses distintos de los de la mayoría. Al mismo tiempo, los sistemas de poder local están igualmente bajo el riesgo de deslegitimación material inherente a la democracia de baja intensidad que algunas fuerzas políticas –el PP de Oviedo entre ellas, desde luego- prefieren como modelo. Amenazas de descomposición social y desestructuración política que, en todo caso, es imprescindible evitar.
Para ello, la aplicación de la Ley 57/2003 debe realizarse potenciando sus aspectos más positivos, sacando el máximo partido de los instrumentos antes citados para hacer más cercana y permeable la administración local. Por otro lado, merece la pena profundizar en una reforma de raíz de la administración municipal en Espa?a, pasando del conformismo con la garantía de un mínimo común denominador –propio de la Ley 57/2003- a un modelo de democracia local radical, cívica, representativa, participativa y deliberativa, haciendo de las ciudades laboratorios de innovación democrática. Y, por descontado, garantizando que el ámbito competencial de la ciudad alcance verdaderamente al corazón de las políticas sociales y de integración, contando además para ello con los medios financieros suficientes, cuestión en la que en los últimos a?os la deslealtad fiscal del Gobierno de Espa?a con municipios y comunidades autónomas ha creado un abismo entre necesidades que atender y recursos con los que se cuenta para ello; si a esto le unimos que en ciudades como Oviedo las prioridades de gasto benefician a los que más tienen y no favorecen la redistribución del ingreso, el problema se hace doblemente grave.
Estamos, por lo tanto, en la hora del gobierno local, el momento para poner a la administración plenamente al servicio de los ciudadanos y bajo sus propios designios. La altura de miras de gobernantes, colectivos sociales y fuerzas políticas ante este reto determinará si conseguimos que el barco de la gobernanza local arribe a buen puerto o quede a merced de la deriva.

Publicado en Revista Fusión, junio 2004

REPENSAR LA CAPITALIDAD

La última ocurrencia de Gabino de Lorenzo es enfrentar la identidad de Oviedo a la del resto de Asturias, ejerciendo una defensa numantina contra un ataque que no existe, y trasladando una dinámica de conflicto permanente con el resto de administraciones y actores políticos.
De Lorenzo, sin embargo, enga?a esta vez a muy pocos. A la crítica situación económica municipal en que se encuentra el Ayuntamiento de Oviedo, se unen la falta de proyectos para el futuro de la ciudad, y el deterioro del ambiente político que promueve el Alcalde lanzando a los suyos a la senda de la crispación. El Alcalde está amortizado como tal, no tiene nada que ofrecer a la ciudadanía excepto humo y malos modos. Al tiempo, los problemas reales de la ciudad crecen: el desempleo supera las 10.000 personas, el desarrollo económico de Oviedo no encuentra iniciativas de promoción de ninguna clase en el Ayuntamiento, el desastre del tráfico y los accesos alcanza cada vez mayores proporciones, el desarrollo urbanístico inarmónico y desequilibrado está creando una segregación real en la ciudad, los jóvenes no encuentran sitio para sus proyectos profesionales, culturales o sociales, etc. Mientras tanto, Gabino de Lorenzo da muestras permanentes de estar paralizado por las inercias negativas que su forma de gobernar provoca, a golpe de ocurrencia e improvisación, sin ofrecer respuestas de ninguna clase.
Por eso estos últimos meses ha inaugurado una nueva estrategia defensiva, de huida de la realidad, que pasa por la confrontación con otras administraciones y por culpar a otros (Estado y Principado de Asturias) de los problemas que en buena medida sus decisiones han generado. Lanza, cada vez con mayor estridencia, su diatriba contra una supuesta agresión a Oviedo que sólo está en su cabeza. El Gobierno de Zapatero pone en marcha la reforma más ambiciosa del gobierno y la financiación local para impulsar el papel de los ayuntamientos y De Lorenzo planta al Secretario de Estado de Cooperación Territorial, despreciando estos esfuerzos cuando no dijo ni pío durante ocho a?os de retrocesos bajo el mandato de Aznar. El Gobierno del Principado de Asturias pone en marcha la enorme inversión del Hospital Central Universitario de Asturias, crea o mejora Centros de Salud (Naranco, Ería, Teatinos, La Corredoria), mejora infraestructuras educativas, aporta el dinero para sustituir los tejados de las viviendas de Otero, realiza obras de restauración en el Prerrománico y otras joyas arquitectónicas, ofrece su colaboración para dise?ar un Plan de Protección del Naranco o un programa conmemorativo de los aniversarios que se celebrarán en 2008. Y el Alcalde responde que “quieren acabar con Oviedo”. No hay quien se crea tama?a tontería.
Lo preocupante es que De Lorenzo trata de extender una concepción autoritaria, arrogante y egoísta de lo que significa la capitalidad. En su concepción, la capitalidad significa rendición de pleitesía y oportunismo para captar inversiones o proyectos ajenos y en detrimento de otros. Maneja una idea de capitalidad que tiene mucho de aldeanismo localista, de manera que Oviedo no puede compartir esfuerzos y proyectos con la zona central de Asturias, y no debe, en su concepción, estrechar lazos de colaboración con otras administraciones para sentarse, tratarse en pie de igualdad y configurar conjuntamente el futuro de nuestra ciudad. Para Gabino de Lorenzo sólo cabe la imposición de su criterio: a los suyos, a la Corporación, a los ovetenses y también a las otras administraciones públicas. La realidad, sin embargo, supera todas sus consignas y estereotipos, pues no se puede disociar el futuro de Oviedo de el dise?o del Área Central Asturiana, que ya funciona como una realidad cotidiana para miles de ovetenses, y esto sólo se puede hacer uniendo esfuerzos y alcanzando acuerdos con la administración autonómica, la estatal, y por supuesto el resto de municipios del entorno.
Por eso frente a la escasa altura de miras del Alcalde, y frente a su posicionamiento rancio y anticuado sobre la capitalidad –que no hace sino generar recelos en el resto de asturianos-, es preciso contraponer una concepción abierta, integradora y comprometida de la capitalidad. Que Oviedo sea el centro administrativo, universitario y político de Asturias significa sobre todo una enorme responsabilidad para ofrecer a Asturias la aportación de una ciudad volcada hacia la realidad autonómica, y no cerrada en sí misma. Eso significa que Oviedo debe realizar un plus, como capital, en la consecución de un enfoque más amplio de nuestro desarrollo como ciudad, en lo que concierne a nuestra ordenación territorial, urbanística, económica, de infraestructuras y de servicios, generando una dinámica de colaboración con el resto de municipios y las otras administraciones que sólo puede tener efectos positivos para los ovetenses. Para ello, el primer paso es modificar las actitudes cerriles y los apolillados conceptos que dominan hoy por hoy la actuación de la Alcaldía.
Publicado en Oviedo Diario, mayo 2005

LÁSTIMA QUE FUESE UN ERROR


Leo en LA NUEVA ESPA?A del 22 de abril que tres diputados rompieron la disciplina de voto del PP en el Congreso, en la votación del Proyecto de Ley que permitirá a las parejas de gais o lesbianas acceder al matrimonio. Celia Villalobos votó favorablemente, Gonzalo Robles se abstuvo y Alicia Castro hizo lo propio. La se?ora Castro, que fue Teniente de Alcalde de nuestro Ayuntamiento y presidenta de aquella GESUOSA de infausto recuerdo, se apresuró a aclarar que su abstención se debió a un error, una confusión a la hora de apretar el botón, puesto que su intención era votar negativamente.
Es una lástima que el voto de Alicia Castro fuese una equivocación. Por un momento pensé que eliminar una discriminación injustificada e irracional, como la que han venido padeciendo durante siglos las parejas de gais o lesbianas, merecería para la diputada por Asturias consideración suficiente como para desviarse –aunque sólo fuese mínimamente a través de la absetnción- de la inflexible y trasnochada posición del PP, que sólo contó con el respaldo de Unió Democrática de Catalunya.
Fugaz ilusión: la se?ora Castro rápidamente hizo profesión de fe partidaria, subrayando que su pretensión era votar en contra. ?En contra de qué? En contra de ajustar nuestro derecho a la realidad social. En contra de la opinión mayoritaria –según todas las encuestas- de los espa?oles, que con buen criterio respetan las opciones personales de cada uno y su modo de convivencia libre con su pareja. En contra de permitir que en el futuro todos los matrimonios que lo deseen, sin exclusiones de antemano para los formados por personas del mismo sexo, puedan ser analizados para estudiar su posible idoneidad como adoptantes en beneficio de los menores desamparados. En contra del reconocimiento de nuevas formas de familia que actualizan este concepto y permiten que, bajo tal denominación, se incluyan otras realidades aceptadas socialmente, además de las más clásicas. En contra, en definitiva, de la igualdad de todas las personas independientemente de su orientación sexual, principio que afortunadamente se consagra ahora como básico en nuestro ordenamiento.
Es una verdadera pena que el voto de Alicia Castro fuese un error, sinceramente lo digo.

Publicado en el diario La Nueva Espa?a, abril 2005

SR. ALCALDE: PARTICIPE EN LA REFORMA LOCAL

Sin que haya transcurrido todavía un a?o desde la toma de posesión del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el municipalismo acoge con esperanza, pero sin descuidar su legítima actitud reivindicativa, los pasos dados por el Ejecutivo en estos meses. La primera reunión institucional de Zapatero como Presidente tuvo lugar con la dirección de la Federación Espa?ola de Municipios y Provincias (FEMP). Se ha puesto en marcha una Conferencia Sectorial de Asuntos Locales para involucrar a Estado, comunidades autónomas y municipios en la búsqueda de soluciones a la delicada situación económica y las indefiniciones competenciales que padecen estos últimos. Y el 15 de marzo pasado el Gobierno se comprometió ante la FEMP a restituir económicamente a los ayuntamientos por el ejercicio de competencias “impropias” (aquellas que se desarrollan sin que estrictamente correspondan al ámbito local) y a incrementar notablemente la compensación por los ingresos que se dejaron de percibir por la reforma del Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Conviene sobre esto último hacer un poco de memoria. En diciembre de 2002 el Gobierno de Aznar reformó la legislación de haciendas locales de manera que los contribuyentes de este impuesto que facturasen al a?o menos de 1 millón de euros quedarían exentos de pagar este tributo. El problema es que esta exención se realizó en perjuicio de los ayuntamientos, porque las arcas locales vieron mermada la importante fuente de ingresos que suponía el IAE, de forma que Aznar practicó aquello de “yo invito, tú pagas”. Por fortuna, el Gobierno de Zapatero es consciente de la difícil situación, y se ha comprometido a incrementar la compensación por el IAE entre 120 y 180 millones de euros, adicionales a los 611 millones ya liquidados como cifra consolidada para 2006 y aplicada en el presente a?o.
Estas iniciativas confluirán además en una reforma global del régimen local. El Gobierno ha puesto en marcha un proceso de debate con comunidades autónomas y ayuntamientos a través de un borrador de Libro Blanco, que se presentó el 17 de enero y que pretende ser un documento base para mejorar el sistema de gobierno local, las competencias, organización y funcionamiento de los ayuntamientos. Se trata de fijar con claridad, entre otras cosas, el alcance de las atribuciones de los ayuntamientos, que posiblemente verán incrementadas las competencias en ámbitos sociales, educativos, medioambientales, urbanísticos, etc. Y se trata de fijar también cuál será el poder tributario y los recursos económicos de los que dispondrán los ayuntamientos para ejecutar tales competencias, porque de forma paralela a la reforma de la legislación de régimen local se planteará en este mandato, según los compromisos del Gobierno de Zapatero, una reforma de la normativa de haciendas locales que permita a los municipios alcanzar una cierta suficiencia financiera dejando atrás las actuales restricciones. Estamos por lo tanto en un periodo decisivo para definir el futuro papel de los ayuntamientos. Por fortuna es un debate abierto, en el que la FEMP y la Federación Asturiana de Concejos (FACC) están participando activamente, y en el que los grandes municipios, como es el caso de Oviedo, también están llamados a intervenir.
Sin embargo, por el momento nuestro Alcalde ha decidido despreciar las invitaciones al diálogo, situándose en la marginalidad del municipalismo, aferrándose a un partidismo acérrimo, y practicando una política de silla vacía en encuentros, como el mantenido recientemente por la FACC y numerosos alcaldes asturianos con el Secretario de Estado de Organización Territorial, José Luis Méndez. El PP no movió ni un dedo durante ocho a?os para impulsar el poder local, y más aún, perjudicó notablemente su situación financiera. El Alcalde en aquellos a?os no dijo ni pío ante el desaguisado generado en el panorama municipal. Ahora, mientras el Gobierno de Zapatero toma medidas serias, Gabino de Lorenzo opta por situarse en un extremismo que nadie comparte, autoexcluyéndose del proceso de reforma local más importante en los últimos veinte a?os, y perjudicando con esta actitud la posición de nuestro municipio. Por favor, Sr. Alcalde, enfúndese el traje de representante de todos los ciudadanos, reconozca los avances, y partícipe activa y responsablemente en el debate sobre la reforma local.
Publicado en el diario La Nueva Espa?a, marzo 2005

Qué es y qué no es el Defensor del Ciudadano

Durante el primer semestre de 2004, el Grupo Socialista sugirió que en el obligatorio desarrollo de la Ley 57/2003, de medidas para la modernización del gobierno local (conocida como Ley de Grandes Ciudades), convenía incluir la figura del Defensor del Ciudadano. Los socialistas planteábamos que el Defensor del Ciudadano actuase a modo de “gestor de quejas”, atendiendo de manera personalizada y directa a los ciudadanos que quisieran presentar reclamaciones y sugerencias. El Defensor, dotado de prerrogativas como el acceso a la información municipal, impulsaría el trámite de estas quejas, recabaría los informes oportunos de los departamentos afectados por las mismas, realizando una valoración al respecto. Finalmente, transmitiría a la Comisión Especial de Sugerencias y Reclamaciones -de preceptiva creación según la Ley citada- cada asunto para que esta emitiese resoluciones que podrían incluir recomendaciones al Ayuntamiento y que vendrían a radiografiar su funcionamiento, se?alando especialmente los servicios y actividades deficientes o insuficientes. La responsabilidad del Defensor del Ciudadano, y aquí reside la clave de esta figura, sería ejercida por un vecino de probada imparcialidad, con reconocido prestigio, que además estaría sometido a un régimen de incompatibilidades muy claro, de manera que no pudiese ostentar otro mandato representativo, ni cargos o responsabilidades políticas, entre otras limitaciones. El Defensor, según nuestra propuesta, sería nombrado por el Pleno, por mayoría cualificada, para garantizar un cierto consenso sobre la persona designada, y respondería ante el propio Pleno. Todas estas características y este modelo no es una invención del Grupo Socialista, sino la traslación al ámbito local de las notas que definen al Defensor del Pueblo en el ámbito estatal, las figuras análogas que ya operan en muchas Comunidades Autónomas, y también en numerosos Ayuntamientos, la mayoría gobernados por el PSOE pero también alguno de relevancia por el propio PP (por ejemplo, Vitoria o Granada). ?Qué respondió el PP a nuestra propuesta? La descalificó rotundamente, por desgracia, se?alando que era un “modelo burocrático y de más gasto” y que “para nada representa una mejora para el control de la Administración”, según palabras textuales tomadas del acta de la sesión plenaria en que este asunto se debatió.
Ahora el PP propone una figura del Defensor del Ciudadano que se parece como un huevo a una casta?a a la planteada por el Grupo Socialista y a las que vienen funcionando en otros municipios. La persona que ocupará esta responsabilidad, Alberto Mortera, es designada unilateralmente por el Alcalde, que es a quien parece que va a rendir cuentas, convirtiéndose en un Concejal delegado de este. Además, se encuentra incurso en incompatibilidades manifiestas, empezando por su condición de Concejal. Un Defensor del Ciudadano imparcial e independiente no puede participar en la toma de decisiones y en el funcionamiento municipal que luego puede ser objeto de las reclamaciones vecinales. Si el Defensor del Ciudadano es al mismo tiempo Concejal en ejercicio, inevitablemente tendrá que pronunciarse en un sentido u otro sobre aspectos de la vida municipal que luego tendrá que abordar en su papel de Defensor, y esto introduce elementales sombras de duda sobre su actuación. El PP, por otra parte, ni siquiera se ha tomado la molestia de estudiar cómo compatibilizar su heterodoxa propuesta con la Comisión de Sugerencias y Reclamaciones, que ya está en marcha con un Reglamento que regula su funcionamiento. Estas cosas pasan cuando se actúa a golpe de ocurrencia, más preocupados en meter el dedo en el ojo a la oposición que en dise?ar instrumentos eficaces para garantizar los derechos de los ciudadanos.
No sobra recordar, además, que el hecho de que ser Concejal No Adscrito no es precisamente un título del que hacer gala, ya que es una categoría creada expresamente con un carácter sancionador, como recoge el propio Acuerdo contra el Transfuguismo, firmado por los principales partidos, entre los que se encuentra el PP aunque Gabino de Lorenzo actúe como sin con él no fuese la cosa. No olvidemos que el Concejal No Adscrito altera indirectamente la voluntad de los ciudadanos expresada en las urnas y rompe con un principio básico de lealtad en la representación política. Premiar y respaldar la posición de un Concejal No Adscrito además de ser posiblemente contrario a la legalidad, supone distorsionar y envilecer el funcionamiento de cualquier administración democrática.
Publicado en el diario La Nueva Espa?a, febrero 2005.

JÓVENES EN LA CIUDAD “HECHA”

Dice nuestro Alcalde que la ciudad está hecha y que ahora hay que pagarla. Es extensa la nómina de declaraciones disparatadas de Gabino de Lorenzo en los últimos meses. Se declaró social-liberal y no parece por sus actos que sea ni una cosa ni la otra; su único credo más bien es el populismo de viejo cu?o. Excusó las estrecheces de las arcas municipales aludiendo a una situación de “economía de guerra” que surgió por generación espontánea o por culpa de terceros, prácticamente, según su teoría. Preocupado por la exitosa acogida que tal denominación tuvo entre la oposición municipal, por arte de birlibirloque declaró concluido ese periodo, anunciando la apertura de la “economía de posguerra”, sin aclarar quien ejerce de Carpanta y cuál es la cartilla de racionamiento de inversiones. Pero sin duda la sentencia que más revela el verdadero modo de pensar del Alcalde es la que alude a la finalización del proyecto de ciudad, quedando únicamente que pagar la misma.
El Alcalde debería pensar en hacer las maletas y dejar la Casa Consistorial si ya no tiene ideas que ofrecer a los ciudadanos. Si para él todo está hecho, será la hora de evaluar su mandato y amablemente decirle: gracias y hasta siempre. Pero mejor será analizar si es cierta la premisa que afirma el Alcalde. ?Qué ciudad y qué ciudadanos conoce Gabino de Lorenzo para afirmar que está hecha? Se nota que entre los más de 10.600 desempleados no se encuentra ningún amiguete suyo. Sabemos también que se prodiga poco en la visita a los barrios y pueblos del municipio, salvo en época electoral. Por poner un caso, parece claro que no se pasa hace mucho por el Rancho, ni piensa hacerlo. Sólo puede estar hecha la ciudad a ojos de quien únicamente observa el núcleo central del casco urbano, esas seis calles con pisos de hasta 6.000 € el metro cuadrado, y ni siquiera en este caso. Gabino de Lorenzo está más fuera que dentro de la realidad del municipio, pero somos los ovetenses los que pagamos los platos rotos de su miopía.
?Qué papel queda para los jóvenes en esta ciudad que dicen que está hecha? Parece que nos tocará recoger los trastos y limpiar el suelo después de la verbena gabinista. A esa supuesta fiesta de inversiones y desarrollo hemos llegado tarde por una pura cuestión biológica, y seremos nosotros los encargados de apechugar con el pesado fardo de la deuda municipal (más de 300 millones de euros si incluimos el agujero negro de Cinturón Verde). Esta herencia generacional nos la tenemos que tragar lo queramos o no, sin poder aceptarla a beneficio de inventario. Al analizarla, contemplamos con estupor la falta de inversiones y políticas estratégicas para el municipio: barrios enteros mal conectados; tráfico desquiciante e ineficiente; equipamientos sociales atomizados, dispersos e insuficientes; urbanismo desbocado y acorde a una ciudad en la que crecen las desigualdades; falta de desarrollo de un tejido empresarial e industrial; un comercio tradicional que languidece sin apoyo institucional local; inexistencia de políticas de promoción de la sociedad del conocimiento y las nuevas tecnologías en el ámbito local; olvido de recursos y espacios naturales clave como el Naranco o el entorno de los ríos que atraviesan nuestro territorio; una Universidad a la que el Ayuntamiento lleva a?os dando la espalda, etc.
Lo peor de todo es que con esta posición el Alcalde niega a los jóvenes su legítimo a derecho a participar en la construcción de la ciudad de hoy y de ma?ana. Parece que nos dijera: “ya está hecha, no hace falta que toquéis nada, sólo vuestro bolsillo”. Pero resulta que los jóvenes queremos decidir también en el presente. Los cauces de participación ciudadana en nuestro municipio brillan por su ausencia, y el Equipo de Gobierno ha tratado permanentemente de desincentivar la formación de un capital social y un tejido asociativo suficientemente fuerte como para influir en la toma de decisiones. Para saberlo todo, verlo todo, decidirlo todo, orientarlo todo, ya está el omnipotente Alcalde. Hasta pretendió imponernos el equipo de fútbol representativo de la ciudad –por fortuna sin éxito-; tal es el disparate caudillista que vivimos.
Estas próximas fiestas, no pierdan la ocasión para volver a ver “Qué bello es vivir”, película fija en la programación de toda cadena que se precie de alentar el espíritu navide?o. Fíjense bien en las escenas en que el ángel en busca de alas le muestra a George Bailey la nueva Pottersville, a imagen y semejanza del poderoso de turno. Quizá cuando despertemos todos del mal sue?o, también tengamos humor suficiente para felicitar las pascuas incluso a nuestro Mr. Potter particular.

Publicado en Oviedo Diario, 10 de diciembre de 2005

ALGUNAS IMPRESIONES SOBRE LOS SUCESOS DE FRANCIA Y LAS POLÍTICAS LOCALES


La muerte de Bouna Traoré y y Zyed Benna, de 15 y 17 a?os respectivamente, electrocutados accidentalmente mientras escapaban de la policía en Clichy-sous-Bois, ha generado una cascada de disturbios que han puesto en jaque al Estado francés durante tres semanas. No es la primera vez que un país europeo padece una convulsión social y una ola de violencia detrás de la que late la segregación social de la comunidad inmigrante o de minorías étnicas o religiosas, pero en esta ocasión estamos asistiendo a sucesos cuya magnitud alerta del severo riesgo de quiebra de la convivencia en el corazón de Europa. El resultado de estas jornadas de desórdenes se concreta en más de 7.000 vehículos calcinados, un centenar de edificios públicos asaltados, miles de detenidos, una persona muerta (además de Bouna y Zyed), la declaración del estado de emergencia que se prolongará hasta comienzos del próximo a?o, la implantación del toque de queda en algunos barrios, y sobre todo, la sensación de inseguridad colectiva, la impotencia de los poderes públicos, y la crispación social exacerbada.
?Son Bouna y Zyed, salvando las distancias, los Sacco y Vanzetti de una nueva revuelta contra la feroz injusticia de un sistema? Es muy discutible la motivación de los jóvenes que han alimentado las llamas de la discordia estas semanas. Indudablemente son reprobables los métodos empleados para expresar su frustración, que da?an más que a nadie a ellos mismos y su entorno directo. Seguramente la rabia manifestada estas noches de disturbios no es otra cosa que una violencia nihilista que se agota en sí misma. Pero posiblemente haya numerosas razones para cuestionar las equivocadas orientaciones de una política que ha llevado al naufragio de las esperanzas de las segundas y terceras generaciones de inmigrantes, algunos de cuyos integrantes han protagonizado las actividades violentas en los barrios de numerosas ciudades de Francia.
Precisamente es el ámbito local el especialmente concernido cuando se trata de activar respuestas ante los problemas que se pueden entrever tras los sucesos de Francia. La políticas de proximidad, que son capaces de atender a los problemas de forma singularizada y en su propio entorno (el barrio, la calle, el bloque de viviendas), cobran protagonismo cuando se desatan las convulsiones sociales. La concepción centralista de la que Francia ha hecho gala históricamente, muestra ahora su peligroso envés. La administración estatal muchas veces está separada de la cruda realidad por distancias burocráticas y frías actitudes que difícilmente permiten comprender en todos sus aspectos las microrrealidades que componen el más amplio tejido del panorama social. El aparato del estado central responde en muchas ocasiones con reflejos paquidérmicos ante los conflictos que tienen su epicentro en el ámbito local, porque padece importantes limitaciones en su propia estructura y naturaleza para conocer los problemas que aquejan a espacios urbanos muy se?alados, y no puede recibir sin entropía la información y las impresiones que emanan de los entornos más peque?os. La horma del zapato de los problemas de exclusión social focalizados en los suburbios no es tanto la planificación de grandes iniciativas del Estado, como la agilidad y cintura que pueden aportar administraciones regionales y –sobre todo- locales que dispongan de recursos suficientes, autonomía y organización para ello. El autogobierno de las regiones (comunidades autónomas en nuestro caso), y la autonomía municipal se fundamentan antes que nada en su privilegiada línea de salida frente a la administración estatal para atender las cuestiones más cercanas y cotidianas a los ciudadanos. Explotar al máximo las oportunidades que ofrece esa ventaja comparativa de la administración más cercana es por lo tanto el reto ineludible.
Por otra parte, el modelo de desarrollo urbano, que se debe definir principalmente desde el propio ámbito local, influye de manera notable en la generación o la solución de los conflictos sociales de los que hablamos. Las viviendas sociales a modo de colmena de los banlieues franceses acaban tejiendo entornos con vocación de bucle, que atrapan a sus habitantes en su propia realidad no siempre fácil. No debemos olvidar que el urbanismo no es una disciplina únicamente técnica o terreno exclusivo de los actores económicos que inciden en él, sino que es una materia en la que las decisiones tienen repercusiones cotidianas para las personas. El dise?o de las ciudades, y sobre todo de su expansión actual, se ajusta por lo tanto a modelos de crecimiento urbano que pueden estar marcados por una u otra escala de valores. La apuesta de futuro jamás podrá residir en ciudades dispuestas como círculos concéntricos herméticos o escasamente comunicados entre sí, en los cuáles la diferencia de renta o los rasgos identitarios sitúen a los ciudadanos más cercanos o lejanos del centro o en bolsas socialmente homogéneas. La reaparición de la estratificación social en segmentos cada vez más diferenciados (y ahora no sólo por la renta, también por el origen nacional o la identidad religiosa y cultural) tiene también mucho que ver con la resignación o complicidad de los responsables públicos en la creación de ciudades de varias velocidades, con zonas que no son especialmente porosas y abiertas al resto, sino realidades diferenciadas, generalmente marcadas por las dificultades, de otras situadas a no mucha distancia. Parece que inexorablemente nos vamos acostumbrando a dirigentes locales que hacen orgullosa promoción de la ciudad de primera velocidad, limpia, participativa, segura, democrática, razonablemente bien comunicada, cohesionada y que patrimonializa la representación y denominación del conjunto; mientras a escasos minutos de trayecto la ciudad de tercera velocidad, que sigue siendo la misma al fin y al cabo, cada vez se impermeabiliza más y se aleja de los patrones exigibles en lo que a calidad de vida de sus habitantes se refiere. No en vano, estas situaciones son llamadas cuarto mundo en sus versiones más extremas, propias de algunas grandes ciudades. La ciudad es por lo tanto un laboratorio para la cohesión social del conjunto social; todas las segregaciones nacen primero en sus límites y entre sus ciudadanos, y es en ese entorno en el que deben ser atajadas.
El abandono de las políticas sociales de proximidad, protagonistas en el ámbito local, tiene mucho que ver también con la incapacidad para detener la explosión de descontento y cauterizar sus causas. Las puertas se cierran para muchos cuando el instituto del barrio está lastrado por las dificultades económicas para responder a los retos de la interculturalidad, no existen centros juveniles, ni tejido asociativo, ni iniciativas de inserción sociolaboral con presencia en el entorno inmediato. A ello se a?ade que en ocasiones los problemas familiares derivados de la precariedad social impiden que esa última y primordial red de contención aguante la presión del fracaso. A menudo el grupo de iguales se convierte entonces en el único punto de apoyo o el exclusivo eje en el que gira la sociabilidad de los jóvenes. Cuando los puntos de referencia vitales se reducen de manera tan considerable, y a esto se une el desempleo, la desestructuración familiar, la exaltación de la violencia como forma de resolver conflictos propia de nuestro tiempo, el resultado lo tenemos en las hileras interminables de coches quemados en las calles francesas.
Detrás de los sucesos de Francia late en definitiva una paradoja propia del sistema de asimilación de flujos migratorios que ha predominado en la República. Mientras la realidad que viven y perciben estos jóvenes hijos y nietos de inmigrantes se define en buena medida por la segregación y la falta de expectativas, escuchan repetidamente que tienen derechos de ciudadanía consustanciales a la identidad republicana francesa. Aunque suenen bien al oído y tengan pleno sentido, estos planteamientos resultan pura ficción a ojos de estos jóvenes cuando cotejan esas declaraciones con la cruda realidad cotidiana. Esa terrible contradicción es la que enfrenta las identidades y pertenencias plurales que atesoran estos jóvenes, azuzando en ellos la búsqueda del rasgo diferenciador que les aleje de la inaplicada aunque bienintencionada y justa idea de la plena igualdad de los ciudadanos franceses, procedan de donde procedan. En otras palabras: cualquier derecho de ciudadanía es un logro a conservar y reforzar, y aquí la tradición francesa es en buena medida admirable. Pero no olvidemos que los derechos civiles son condición necesaria pero no suficiente para la cohesión social y el progreso colectivo. Cualquier catálogo de derechos civiles se convierte en filfa si no viene acompa?ado de unos mínimos estándares sociales dignos que permitan que el ciudadano sea sujeto activo y titular de facultades también en el plano económico, social y cultural.
La principal pregunta que se suscita ahora es si la sociedad francesa y sus poderes públicos, y por extensión el conjunto de la Europa Occidental que siente este conflicto también como suyo, serán capaces de hallar respuestas a las cuestiones que los sucesos de los suburbios del país vecino han puesto encima de la mesa. Mal irán las cosas si la alternativa pasa por la arenga simplona y la lamentable demagogia de quien ofrece a esta compleja encrucijada soluciones sencillas, basadas casi exclusivamente en el uso de la fuerza coactiva del Estado y la restricción al flujo inmigratoria. Si triunfa el estilo y prácticas que representa el Ministro del Interior y presidente de la UMP Nicolas Sarkozy, la espiral de tensión proseguirá abierta o soterradamente, y la erosión de la convivencia tendrá futuros e inciertos capítulos. Lo inquietante es que, por el momento, las encuestas apuntan a una retirada de la mayoría de la sociedad francesa a la empalizada de la diferencia y al refugio en una autosuficiencia que más temprano que tarde se desvelará ingenua y limitada para afrontar los nuevos problemas. Aprendamos de los errores y actuemos en consecuencia.

Publicado en el diario La Nueva Espa?a, 26 de noviembre de 2005.

?Es liberal Gabino de Lorenzo?

Nuestro Alcalde anda en los últimos a?os buscándose etiquetas o paraguas ideológicos cada dos por tres. Últimamente proclama su ideario liberal a los cuatro vientos, tratando de aparecer como defensor de la iniciativa privada y como quintaesencia del liberalismo.
Conviene detenerse un poco en esta nueva estratagema de don Gabino. Por un lado parece que su apelación a la benefactora iniciativa privada, en el terreno económico, se plantea como bálsamo para paliar la debilidad del Ayuntamiento para el impulso al crecimiento económico local. Nuestro Alcalde ha hipotecado el futuro de la ciudad, nos lega una deuda estratosférica de 300 millones de euros como poco, no tiene más que ocurrencias impagables y disparatadas (desde la histórica playa fluvial al recientemente propuesto circuito de karts de Olloniego o al innecesario Palacio Municipal), y lleva los últimos a?os a la defensiva demostrando el agotamiento –cada vez más evidente- de su proyecto, si es que alguna vez lo tuvo. Llega la hora de las excusas o de los argumentos peregrinos para tratar de justificar la vía muerta en la que ha metido a Oviedo, de ahí aquello de “la ciudad está hecha” (la versión vetustiense del fin de la historia), “estamos en economía de guerra” (?por culpa de quién?), “es la hora de la iniciativa privada” (ya que desde lo público no se ofrecen más que pufos).
Pero se mire por donde se mire es intragable su autoproclamación como liberal. Este Alcalde debe creer que sólo con definirse como tal adquiere las actitudes propias del liberal. Pero la realidad es muy tozuda y nos demuestra otras cosas. Gabino de Lorenzo no sólo no fomenta el libre juego de los actores económicos, sino que promueve un capitalismo de amiguetes en su versión local, en la que los intereses empresariales de unos pocos priman sobre el interés general y alteran precisamente la libre competencia, principio básico del liberalismo. Cuando se dise?a un nuevo contrato de transporte urbano a la medida de quien entonces era adjudicataria (y no de las necesidades ciudadanas), previendo una indemnización inasumible para cualquiera excepto si te la tienes que dar a tí mismo, lo que se hace es evitar esa libre concurrencia. Cuando los proyectos estratégicos de la ciudad, que según nos dice De Lorenzo son el Palacio de Congresos y el Palacio Municipal, se programan al dictado de una empresa (única concurrente y segura adjudicataria en el concurso público realizado en su día) y para el interés de esta, no se actúa con espíritu liberal sino al servicio de unos pocos. Cuando el desarrollo urbanístico de una ciudad se subordina al interés de los constructores, sin importar que estemos creando barrios de segunda o tercera división, sin servicios y en un modelo desarrollista propio de los a?os 60, se demuestra que no es el espíritu liberal lo que predomina, sino la actitud corporativa de quien trabaja en beneficio de intereses empresariales que no siempre coinciden con los de la mayoría de los ovetenses. Ser liberal hoy no significa gobernar bajo la batuta de las aspiraciones empresariales de unos pocos, sino promover que el funcionamiento de todos los actores del mercado se haga bajo la libre competencia y en unas reglas de juego limitadas pero justas.
Además el liberal moderno no sólo cree en la acción del mercado (principios que De Lorenzo respeta más bien poco, como acabamos de ver), sino también en el papel de la sociedad civil, de la ciudadanía, como sujeto activo del desarrollo económico y social. Esto al Alcalde le suena a chino, porque lleva a?os despreciando todas aquellas opiniones que no controla e instalado en el ordeno y mando. El liberal avanzado promueve el debate público, entiende que es necesaria la expresión libre de todas las opiniones e inquietudes y no coarta este intercambio de ideas. De Lorenzo piensa que la sociedad civil ovetense es incómoda cuando reclama o critica, cuando manifiesta preocupaciones que no son las suyas. El ejemplo más reciente lo hemos tenido en la adaptación del gobierno local a la Ley 57/2003, llamada “de Grandes Ciudades”, y que obligaba a crear órganos y procedimientos para la participación ciudadana. El PP ha hecho todo lo posible para evitar que los ovetenses puedan ser ciudadanos activos que hagan oír su voz en las instituciones, y lo ha conseguido aplicando su mayoría absoluta, que confunden con razón absoluta.
Otro ejemplo (habría cientos) del liberalismo de Gabino de Lorenzo es que incluso tuvo la pretensión (parece que abandonada definitivamente vista la ejemplar reacción ciudadana) de decirnos hasta qué club de fútbol era el representativo e histórico en la ciudad, con la horrenda aventura del ACF. Muestra del intervensionismo autoritario del Alcalde que abandera y que abarca todos los ámbitos de la vida en este Oviedo que, sin embargo, cada vez se cree menos sus monsergas. Porque se puede enga?ar a una persona muchas veces; a muchas personas una vez; pero enga?ar a muchas personas muchas veces eso ya es más difícil.

Publicado en Oviedo Diario, 8 de enero de 2005

LA EQUIPARACIÓN DE DERECHOS DE LAS PAREJAS HOMOSEXUALES


La aprobación por el Consejo de Ministros del Proyecto de Ley de Modificación del Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio, que permite a las parejas del mismo sexo acceder a esta institución, ha motivado un vivo debate social del que merece la pena destacar algunos aspectos desde un punto de vista político y jurídico.
La reforma modifica ciertos artículos del Código Civil, principalmente los artículos 44, 66 y 67, de manera que no se tendrá en cuenta si las dos personas que deciden contraer matrimonio son o no del mismo sexo. No se crea una figura específica para la unión convivencial de parejas homosexuales, sino que la institución matrimonial se adapta en este caso para dar cabida a estas parejas. Es la misma institución, con el mismo contenido, a la que ahora pueden acceder parejas formadas por dos personas del mismo sexo, que tendrán plena igualdad de derechos y deberes como matrimonio respecto a los actualmente existentes.
En mi opinión, se trata de una decisión plenamente acertada. Las instituciones jurídicas, y el derecho positivo en general, han de servir a unos fines e intereses sociales, y deben evolucionar y adaptarse a las exigencias de la comunidad, expresadas en este caso en las Cámaras legislativas. El matrimonio hoy por hoy se configura sobre todo como convivencia y proyecto común de vida entre dos personas unidas por un lazo de afectividad marital. Nada excluye a las parejas de gais o lesbianas de esta definición. Únicamente desde el prejuicio que minusvalora la condición gai-lésbica como alteración o anormalidad se puede rechazar el reconocimiento de estas parejas como matrimonio. El fenómeno gai-lésbico puede ser minoritario respecto a la pauta mayoritariamente heterosexual, pero no por ello es una orientación desviada, enfermiza, nociva o susceptible de recriminación. La homosexualidad ha existido y existirá, es una presencia constante en la historia de la humanidad. Lo que sí ha cambiado respecto a épocas pasadas es la concepción común sobre la libertad y dignidad de las personas, que inequívocamente conduce a respetar la orientación sexual de las personas y, por lo tanto, a reconocer que derechos inherentes a la persona no pueden ser negados a nadie por tal motivo.
La reforma que plantea el Gobierno ha encontrado entre sus detractores un argumento común: aunque se reconozca efectos legales a la unión de parejas homosexuales, en ningún caso se les puede denominar matrimonio. Se alude al origen etimológico del término matrimonio, que alude a la maternidad, e indirectamente a la función procreadora asignada tradicionalmente a la institución matrimonial. El significado de las palabras, sin embargo, no sólo viene dado por su origen sino por lo que la sociedad interpreta acerca de las mismas. Evidentemente la institución matrimonial no se enfoca obligatoriamente a la reproducción, y su contenido y trascendencia ha evolucionado con los tiempos. Habría que preguntar a los ortodoxos defensores del matrimonio conforme a su significado etimológico si siguen el mismo patrón a la hora de entender el término familia, que proviene de la raíz latina famulus, que significa sirviente o esclavo doméstico, sobre los que el pater familias podía disponer absolutamente (incluso sobre su vida). Desde luego nadie entiende hoy el concepto de familia circunscribiéndolo exclusivamente al origen etimológico del término. Más aún, bajo el concepto actual de familia quedan amparadas diversas formas de convivencia (desde la familia en sentido más “clásico”, a las familias monoparentales, las familias homoparentales, etc.) que son igualmente merecedoras del respeto y protección que el artículo 39.1 de la Constitución Espa?ola otorga en general a esta importantísima institución. En definitiva, lo que late detrás de la argumentación que reclama otorgar otra etiqueta diferente a la de matrimonio a los pretendidos matrimonios formados por personas del mismo sexo no es un inmovilismo etimológico sino ideológico, que en el fondo plantea denegar a estas parejas los derechos propios de la institución matrimonial. Sin embargo, si el objetivo es que el régimen del matrimonio heterosexual se aplique igualmente al formado por dos personas del mismo sexo, lo ajustado es emplear la misma denominación.
Por otro lado, la posible constitución de matrimonios formados por parejas de gais o lesbianas efectivamente les permitirá concurrir a la adopción conjunta. En este punto hay varias cuestiones que merece la pena subrayar. Por un lado, la adopción tiene como principal objetivo el interés superior del menor, y no se configura como un derecho del adoptante. Ahora bien, lo que reclaman las parejas homosexuales no es tanto un derecho a la adopción (del que es titular en todo caso el menor) sino su derecho a que se juzgue su idoneidad como adoptantes –que se determina en un procedimiento no exento de complejidad, exigencias y requisitos-, de manera que no se les deseche automáticamente por el mero hecho de su orientación sexual. Es absurdo, injusto e incluso perjudica al menor que pueda ser adoptado juzgar la idoneidad de los posibles adoptantes sólo bajo la óptica de su orientación sexual. Si una pareja homosexual tiene medios económicos, demuestra responsabilidad como posibles adoptantes y puede educar, cuidar y proteger a un menor desamparado, es legítimo su deseo de adoptar. Es más, el informe “El desarrollo infantil y adolescente en familias homoparentales” (junio 2002), realizado por el Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla apunta que en las familias formadas por una pareja homosexual cuyos integrantes ejercen como padres o madres de un menor con el que conviven (adoptado individualmente o hijo natural de uno de ellos), la pareja está muy involucrada en su educación, con un alto nivel de comunicación y responsabilidad, y los menores experimentan un buen desarrollo emocional, sin diferencias en el desarrollo de su personalidad e identidad sexual respecto al resto de familias, e incluso demostrando actitudes especialmente notables en cuanto al respeto y tolerancia hacia los demás. Además, la adopción por parejas homosexuales impedirá situaciones de desamparo que se pueden producir en las actuales familias homoparentales, en las que quien convive con el padre o madre natural o adoptivo no tiene ninguna clase de facultad sobre el menor, de manera que si el padre o madre no puede ejercer la patria potestad o fallece, el menor se puede ver desprotegido.
Pero, sobre todo, otro argumento merece especial consideración. En nuestro ordenamiento jurídico, en el cual el principio de igualdad y no discriminación (artículo 14 CE) es un eje central, lo que hay que justificar es el trato diferenciado y no el igualitario. La carga de la prueba en torno a la posible adopción por parejas homosexuales debe corresponder a quienes pretenden excluirlos de mano del procedimiento para analizar su posible idoneidad como adoptantes, que deben argumentar el porqué de esta pretensión que se separa del principio general. Hasta ahora, por lo común han sido esgrimidos en contra de la adopción por parejas del mismo sexo argumentos fundamentados principalmente en prejuicios ideológicos o religiosos. Como mucho merece cierta atención aquel que se centra no en la posible respuesta como padres adoptivos del matrimonio homosexual, sino en los condicionantes sociales. Según este criterio, el entorno del menor adoptado por un matrimonio homosexual manifestará rechazo a esta situación y esto puede provocar serios perjuicios al ni?o. Ante esto cabe responder de dos maneras. En primer lugar, precisamente este es el argumento de quien se opone por sistema a toda reforma que alumbre nuevos caminos de progreso social (?cuántas veces hemos escuchado el consabido “la sociedad no está preparada” para esto o aquello?), pero por otra parte nos recuerda mucho a quienes criticaban en su momento la inclusión del divorcio y la separación legal en nuestro ordenamiento jurídico. El movimiento se demuestra andando, y en este caso la normalización de las familias homoparentales se convierte en la práctica en un fenómeno desprovisto de conflicto a medida que estas familias demuestran –en estudios como el citado- su capacidad para actuar como tales. En segundo lugar, quienes hablan del rechazo del entorno culpabilizan y castigan a la pareja homosexual de una conducta y actuación de la que no son protagonistas ni autores, sino víctimas. El acento habrá que ponerlo, por lo tanto, en la sensibilización y educación para el respeto a la orientación sexual, subrayando que lo disvalioso es discriminar al menor que convive en una familia homoparental por este motivo y no la propia existencia de la familia homoparental.
En conclusión, la reforma del Código Civil propuesta por el Gobierno va a suponer que nuestro país se convertirá, y esto debe llenarnos de orgullo, en un espacio en el que se ensanchan las libertades y se elimina de nuestro ordenamiento jurídico cualquier reducto discriminatorio, a la par que en la sociedad crece el respeto a todas las personas independientemente de su orientación sexual.
Publicado en Revista Fusión, enero 2005.

LA FOSA DEL ESTRECHO

LA FOSA DEL ESTRECHO

Se estima que desde el inicio del fenómeno de las pateras, hace una década aproximadamente, la cifra de personas que han perdido su vida en la aventura de alcanzar las costas espa?olas puede ascender a 10.000 personas. El dato se ha apuntado en el Congreso Mundial de Movimientos Humanos e Inmigración, que se ha celebrado hace unas semanas en el marco del Fórum Universal de las Culturas de Barcelona.
Hemos visto crecer y evolucionar este fenómeno en estos a?os, desde un primer momento en que el brazo de mar que separa en únicamente 16 kilómetros –en su tramo menos ancho- Espa?a de las costas marroquíes parecía una barrera franqueable hasta la actualidad, en que los sistemas de impermeabilización de la costa continúan siendo incapaces de frenar la llegada a nuevos puntos de destino (las costas canarias y las andaluzas más occidentales) de precarias embarcaciones en cuya suerte fían su destino un pu?ado de personas con más desesperación que temor al naufragio. La tragedia se sigue repitiendo y ha llegado incluso a convertirse en cifra habitual de informativos que convierten en fría y rutinaria la muerte evitable de las pateras.
Llega un momento en que, ante el fenómeno inmigratorio, cabe evidenciar algunas obviedades que no lo parecen tanto, por desgracia. El viaje que se emprende a través de las pateras y la consabida llegada ilegal –en el mejor de los casos- a territorio espa?ol, no es una opción deseada por el inmigrante. No se desea en primer lugar porque toda persona generalmente prefiere optar por realizar su proyecto de vida en su propio territorio, aquel en el que tiene su raíz, antes que tomar el camino del exilio económico; si se emigra no es por capricho sino por necesidad y por voluntad emprendedora de quien espera para sí y los suyos una vida digna lejos de la corrupción, la pobreza o la violencia. En segundo lugar, quien se sube a una patera lo hace porque la normativa de extranjería le impide llegar al país de destino por medios ordinarios y ajustados a la ley. No olvidemos que es incluso más costoso para los maltrechos ahorros del inmigrante pagar su plaza en una patera a un mercader de la angustia que un pasaje en transbordador o avión en viaje regular.
Lo que pretendo subrayar es que la línea que demarca cuándo un desplazamiento de un país a otro es legal o ilegal, y cuando una persona se encuentra en situación administrativa regular o irregular en el territorio de un Estado, es en definitiva una decisión política que comporta una serie de consecuencias. El trazado de esa línea, no lo olvidemos, al regirse por unos u otros criterios, ampara o desprotege a miles de personas. Es decir, permite que un trabajador extranjero pueda ser titular de derechos sociales e incluso civiles que los espa?oles ya consideramos inalienables e irrenunciables, o puede, por el contrario, tolerar la esclavitud encubierta, la anulación política y la precariedad absoluta del individuo, con los riesgos de desestabilización social que esto conlleva. La regulación legal de la inmigración y la extranjería puede, también, obligar a miles de personas a optar por la patera, u otras desatinadas fórmulas de alcanzar territorio espa?ol, como colarse entre la carga de un camión en un viaje transfonterizo. Por lo tanto, cuando las leyes de un Estado establecen aquí o allá la delimitación de lo admitido o deplorado por el derecho en este ámbito, están decidiendo el destino de miles de personas.
El ordenamiento jurídico, recordémoslo, es la expresión de los valores y bienes que sustentan y vertebran una sociedad. Esto debe tenerse en cuenta en la próxima reforma de la legislación de extranjería. Se puede optar por girar la vista hacia otro lado ante la tragedia de la muerte cotidiana en el trayecto hasta el territorio espa?ol, alimentando el mito de la contención de la inmigración, irrealizable desde el punto de vista administrativo o policial. Se puede optar, también, por erradicar la fosa que rodea la frontera litoral del sur de nuestro país, orientando nuestra política inmigratoria hacia un acceso regular posible, al desarrollo efectivo de los países de origen del flujo migratorio, y a la promoción de una sociedad moderna e intercultural bajo el respeto de los derechos humanos como objetivo fundamental.

Publicado en Revista Fusión, octubre de 2004.

ASTURIAS, EN LA RECONCILIACIÓN CON SU LENGUA

ASTURIAS, EN LA RECONCILIACIÓN CON SU LENGUA

...esti mundu da mil güeltas
y el casu ye tener la picardía
de cuandu va rodando ponese unu
en la parte que roda p´hacia riba

Félix de Monterrey


Mi bisabuelo Emilio Fernández-Corugedo, un bohemio domado y mundano, escribió entre 1928 y 1931 las Charlas del Xueves, en El Sol de Pravia. Félix de Monterrey, fue su seudónimo más venturoso, y describe bien la placentera dicha de sus días, en los que pudo disfrutar de un entorno universal –glocal diría Juan Cueto-, una particular cosmovisión desde la casa que su padre, un indiano que prosperó comerciando en La Habana, construyó un poco más arriba del barrio de Monterrey, en Riberas, el último pueblo de Soto del Barco y el primero de Pravia (no en vano perteneció a este segundo concejo hasta 1836, en el que los azares administrativos hicieron que recayese en el municipio sotobarque?o).
Las Charlas del Xueves han llegado, dispersas y desordenadas, hasta nuestros días. Reproducen, con bastante sorna, conversaciones y cuitas que Félix de Monterrey escuchó una y cien veces a sus vecinos ribere?os y pravianos. Para ser fiel a la realidad que exprimía, las escribió en la lengua que aquellos utilizaban: el asturiano.
Hoy día Riberas sigue siendo tierra en la que se oye y se habla, en gran medida, en asturiano. No por convicción política, ni por contumacia en la resistencia, ni siquiera por proteger identidades o tradiciones. Simplemente, se habla lo que se escucha, y se comunica con los instrumentos que uno tiene para hacerse entender, entre ellos el asturiano. La vieja lengua con escasa fortuna histórica, se hace tenue poco a poco, pero sigue siendo parte de Riberas y por lo tanto parte de los ribere?os, de nacimiento o de sentimiento.
El asturiano existe como lengua, es uno de los hilos con los que se teje nuestra historia y se edifica nuestro patrimonio cultural; llena parte de las alforjas cuya carga nos define como pueblo. Quizá haya sido la aversión de Asturias por ciertos recuerdos –los de la dureza y crudeza de la vida en el mundo rural-, lo que provoca la situación única que este país padece, en el que se genera un conflicto lingüístico convirtiendo un activo –nuestra lengua- en un motivo de controversia. Al mismo tiempo que parecemos incapaces, como pueblo, de reconciliarnos con nosotros mismos, con lo que somos y con lo que escuchamos y –con mayor o menos intensidad- hablamos, la lengua asturiana combate la marejada de la diglosia, el naufragio de la desaparición en dos generaciones. La reverdecida creación literaria y musical que utiliza el asturiano como vehículo son, en este temporal, las tablas de salvación.
Los hablantes del asturiano tienen, además, derechos lingüísticos que son inalienables y cuya garantía compromete a los poderes públicos. No hay sociedad moderna, eficiente y respetuosa con todos sus miembros si se establecen categorías de ciudadanía y graduaciones en los derechos en función de la lengua que se utiliza. Que cada persona pueda, libremente y sin imposiciones de ninguna clase, utilizar el asturiano o el castellano como principal herramienta de expresión es el criterio elemental con el que resolver el panorama de controversia lingüística de Asturias.
No es la creación de una identidad a gestionar, ni el establecimiento de barreras con el resto de Espa?a o el mundo, ni la miopía de encerrarse en uno mismo lo que justifica la configuración de un modelo propio que de respuesta a la pluralidad lingüística de Asturias. Es, por el contrario, la protección de los derechos de todos los asturianos, y por ello la cohesión social y las libertades, lo que justifica el establecimiento de figuras jurídicas y la puesta en marcha de iniciativas públicas que promuevan la lengua asturiana y amparen a quien en ella desea comunicarse, escribir, pensar o leer.
En esta situación, podemos contemplar experiencias diversas en nuestro entorno y escrutar los diferentes itinerarios jurídicos y políticos que pueden conducir a ese objetivo. El modelo de garantía de los derechos lingüísticos de los asturianos tiene que ser adecuado a nuestra fisonomía, nuestras tallas, nuestras necesidades. En esta encrucijada dos senderos, que en muchos tramos convergen, acaban cegados por la maleza. Uno es el de convertir a la lengua asturiana en patrimonio de unos pocos, arma arrojadiza, motivo de confrontación o argumento para inmersiones desacompasadas con las exigencias sociales; el otro es hacer gala –con palabras o hechos- de indiferencia o incluso desprecio por la lengua asturiana, que es tanto como denostar a los miles de asturianos que la emplean.
El momento político que se abre en los meses venideros, con un debate de sumo interés sobre la previsible reforma estatutaria, es el oportuno para encauzar este conflicto. La hora de tender puentes y dialogar sobre qué modelo de protección se desea para la lengua asturiana, y para la fala o gallego-asturiano en el ámbito del Navia-Eo. A este foro público y abierto se debe acudir sin estereotipos ni prejuicios, con verdadera voluntad para evitar la pervivencia de la anomalía que representa una lengua hablada, escrita y leída que es en buena medida ignorada por los poderes públicos, a pesar de los tímidos intentos en estos 23 a?os de autonomía.
Tenemos la oportunidad de que en este momento la lengua asturiana se coloque en la parte que rueda hacia arriba, en el símil de Félix de Monterrey. Podemos optar por la vía para reencontrarnos con nosotros mismos, en una Asturias en la que los derechos lingüísticos de todos los asturianos, sin excepción, encuentren cobijo en nuestra arquitectura jurídica, administrativa e institucional.

Versión en castellano. Publicado en VV.AA.: "?Qué ye la oficialidá del asturianu?", Fundación Caveda y Nava, Oviedo, 2004.

YO COMPRÉ 12

Dice Taibo, el motorín que dirige la Semana Negra, que este a?o superaron los 41.000 libros vendidos en el evento. No se cuentan los bocadillos de calamares ni las raciones del pulpo. Seguro que son más, pero aún así eso no desluce –por mucho que le fastidie a la gente de orden de Gijón- el festival del exceso y el dulce derroche que supone la Semana Negra.
El caso es que se cuentan los libros que se colocan a alelados transeúntes, curiosos y algún que otro apasionado que es capaz de atravesar la marea humana hasta llegar a los puestos de las librerías. Esto de comprar literatura en nuestros días corre el riesgo de convertirse en la adquisición de elementos de decoración de estanterías por metros. Pero también es uno de los mejores vicios bucear entre saldos, libros demodé o colecciones que atesoraron antiguos adoradores de dogmatismos variados. Vamos, que la Semana Negra presta un rato, a pesar de las desmesuras, multitudes y las nubes aceitosas de los chiringuitos. Y que ojalá Paco Ignacio Taibo II siga empe?ado en este espectacular desatino que a?o tras a?o suma detractores al mismo tiempo que miles de fieles.
Sólo bajo esta explicación puedo justificar que traigo más libros de los que soy capaz de deglutir (soy de lectura lenta, bien rumiada, de esos que necesita horas de silencio y abstracción tan cotizadas en nuestros días). Sobre todo si las adquisiciones van desde Bobbio a Sempé pasando por el Libro Rojo –desde que escuché al Theo de So?adores y al Rémy de Las invasiones bárbaras, me picó la curiosidad-. Como penitencia, si no los leo en un a?o regreso a la Semana Negra y en vez de gastarme los cuartos en libros sólo subo a la noria y como gofres.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 23 de julio de 2004.

ASTURIAS A LA DEFENSIVA

Observemos las inquietudes de la opinión pública asturiana, los discursos políticos predominantes, y a primera vista es perceptible: Asturias continúa a la defensiva, concentrando sus objetivos en el mantenimiento de elementos que la definieron en su pasado, pero que a corto plazo difícilmente podrán sostener modelo económico y social.
El ámbito donde más claramente se aprecia esta estrategia defensiva es en nuestro modelo productivo, financiero y de sostenimiento social. Claro que es importante apostar por la pervivencia de sectores estratégicos (construcción naval, siderurgia, minería, etc.). Es imprescindible garantizar que la política regional comunitaria continúe transfiriendo fondos estructurales y de cohesión que reviertan en nuestro desarrollo. Y la singularidad poblacional asturiana precisa que las compensaciones sociales aseguren el mantenimiento de las rentas, a pesar de ser la comunidad con menor tasa de actividad de Espa?a. Pero, ?sólo estas cuestiones deben consumir la totalidad de nuestros esfuerzos?
Quizá convenga revisar, profunda y sinceramente, la actitud colectiva, las prioridades políticas, la capacidad de idear alternativas, y sobre todo analizar las dificultades que impiden la formación de un reforzado capital social. La ética de la resistencia en la que estamos instalados es loable y ha reportado importantes frutos a nuestra tierra y una pátina imborrable en nuestras se?as de identidad. Pero la globalización, el futuro, la necesidad de expectativas, la adecuación a un contexto más complejo, requiere una Asturias que no se parapete en sus conquistas sino que invente nuevos caminos: desarrollo tecnológico, sociedad del conocimiento y la cualificación, aprovechamiento de nuestro potencial histórico, creación de marcos para el dinamismo económico, potenciación del tejido social, madurez y perfeccionamiento de nuestras instituciones y administraciones, ambición autonómica, etc. Tenemos para este viaje las benditas arrugas de la experiencia. Lo que no nos debe faltar es el espíritu vivo de quien quiere crecer.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 11 de junio de 2004.

IDENTIDADES ASESINAS

Así califica el autor franco-libanés Amin Maalouf, que escribió hace unos a?os un ensayo del mismo título, a aquella exacerbación de un único rasgo identitario de pueblos y colectividades. Puede parecer un adjetivo extremo, pero Maalouf lo que pretende es llamar la atención ante la sucesiva aparición, con más intensidad en los últimos a?os, de toda clase de gestores de identidades piramidales, monolíticas, totalizadoras y totalitarias, que haciendo uso de la confrontación, la demagogia y el agravio avivan los fuegos del fanatismo religioso, nacional o racial en múltiples conflictos.
Maalouf realiza un repaso de las heridas morales causadas por la construcción de identidades cerradas que únicamente capaces de justificarse negando al otro, al diferente, al desconocido que además no se desea conocer. No obstante, no tiene una posición totalmente escéptica o refractaria ante el fenómeno de las identidades personales y colectivas. Para él la identidad es una suma de pertenencias, un saldo histórico, cultural y vital, fruto del contexto en el que uno nace y vive (se suma a aquello de “Los hombres son más hijos de su tiempo que de sus padres”, dicho por el historiador Marc Bloch) y lo que pretende derribar sin contemplaciones es la mitificación de identidades ancladas en un único rasgo sobre el que gira toda una pretendida cosmovisión que ofrece respuestas a cada pregunta, cortadas por el mismo patrón. Pelea a palabra partida contra la simplificación que encuadra al hombre en una categoría, muchas veces forjada a golpe de reduccionismos y prejuicios, sin apreciar la diversidad, enorme y rica, que alimenta la personalidad y la compleja identidad humana, torrente de vida que es preciso saber encauzar. Canta, por lo tanto, a una globalización de las identidades compuestas, compartidas, mestizas y respetuosas en particular con las lenguas y lo mejor de cada tradición.

Versión en castellano. Publicado en Les Noticies el 4 de junio de 2004.

Lynndie England vs. Rachel Corrie

Lynndie England tiene 21 a?os y es cabo primero de la policía militar. Se enroló en el ejército estadounidense a los 17 a?os, seguramente para escapar de sus precarias condiciones sociales, quizás un poco atolondrada por el infantil patriotismo con el que los halcones de la Casa Blanca han conectado a la perfección a golpe de consigna. La soldado England, por su nombre bien podría haber sido símbolo de la cruzada común entre Bush y Blair a la conquista del mundo; o, por un golpe de azar, podría haber sido encumbrada a la categoría de heroína nacional, quintaesencia del sue?o americano y reina del marketing imperial, como la soldado Jessica Lynch –otra cría de 19 a?os-. Pero ha acabado por representar, en el reverso del circo bélico-mediático, la expresión de la brutalidad y miseria humana, fotografiándose ante un amasijo de cuerpos de prisioneros iraquíes en la prisión de Abu Ghraib como quien lo hace ante la Gioconda en el Louvre.
Rachel Corrie, estudiante de la Universidad de Olympia, Washington, fue aplastada por un tracto nivelador militar israelí el 16 de marzo de 2003. En las imágenes que pudimos ver parecía un cuerpo de trapo desencajado, casi irreal, porque no podíamos dar crédito al feroz asesinato de esta activista que defendía la casa de civiles palestinos en Rafah, armada con un megáfono y el sue?o de despertar a la opinión pública mundial. Rachel Corrie jamás hubiera sido condecorada por Bush; de haber podido continuar su actividad pacifista hubiera sido considerada una “peligrosa liberal” –algo así como el apelativo “progre trasnochado” que tanto profirió Aznar- por la Fox o el Financial Times.
Ambas son productos, sin embargo, de la misma sociedad, miope simplona y destructiva, sí, pero que puede también ser brillante y comprometida. Una contradicción temible.

Versión en castellano. Publicado el 21 de mayo de 2004 en Les Noticies.

ABOMINABLE

Llevo varios días, me imagino que como otras muchas personas, rumiando la imagen de los presos iraquíes torturados y humillados. Una persona encapuchada, con los brazos en cruz, sobre una caja; un grupo de cuerpos humanos amontonados; una hilera de hombres desnudos y con la cabeza tapada; un hombre desnudo al que orinan encima. Los datos que se manejan hablan de al menos 25 muertes bajo custodia; dos de ellas fueron directamente causadas por soldados de ocupación. Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos, además de los propios informes de las fuerzas armadas norteamericanas se?alan que la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes son la pauta común de actuación de los ocupantes.
El nivel de desprecio e indignación que uno siente ante estos hechos sobrepasa lo calculable. Pero ojo, esto no es más grave que las bombas cortamargaritas, el bombardeo del mercado de Bagdad o el cerco de Faluja. Tampoco es diferente al embargo salvaje al que sometieron al pueblo iraquí durante una década. Son episodios del mismo horror con que esta jauría exporta la democracia, la paz y la estabilidad a Iraq.
Esto tampoco se diferencia del ataque a la TV Yugoslava, la bomba de 1 tonelada sobre Afganistán, las prácticas aprendidas por los tiranos latinoamericanos en la Escuela de las Américas, el respaldo a la contra nicaragüense, la ocupación de Panamá, Haití y Granada, el amparo a Sharon mientras aniquila al pueblo palestino y un largo etcétera de recientes heroicidades en la historia reciente de la política exterior norteamericana.
Es decir, que el terror global no lo ha inventado la psicodelia sanguinaria, criminal y exasperada de los chiflados de Al Qaeda; antes tuvieron buenos maestros del horror, que, por cierto, también se amparan en Dios cuando disponen sobre la vida ajena.

Versión en castellano. Publicado el 7 de mayo de 2004 en Les Noticies.

MADRID

Cuando no sangre más así la sangre,
Ese día, por fin, será el futuro.


(Ángel González, “Otra vez”)

Madrid ha sido históricamente para los asturianos tierra de promisión y trampa vital al mismo tiempo. El asturiano difícilmente es profeta en su patria y ha de cruzar mares y océanos o pasar Pajares para transformar, como por ensalmo, su plácido ensimismamiento en capacidad de iniciativa y ansias por emprender nuevos y viejos proyectos. El lugar que el asturiano ama es su valle, el entorno único neblinoso, intrincado y propio que siente como parte de sí mismo. El lugar en que el asturiano es capaz de triunfar, sin embargo, está lejos de su arcadia particular. Muchas veces es Madrid el destino de sus pasos cuando se le ha quedado peque?o su espacio para el tama?o de sus expectativas, a veces cumplidas, otras veces frustradas.
Por eso Madrid está muy cerca de todos los asturianos, como estación intermedia para éxitos y fracasos. Por eso Madrid es amado, respetado y temido, por inabarcable, desconocido y sugerente. Por eso el día 11 de marzo de 2004 Asturias sintió en su hondura la herida del atentado terrorista.

A primera hora de la ma?ana del jueves 11 de marzo enciendo la radio y oigo las primeras noticias. La confusión es tremenda, aunque se empieza a calibrar la enormidad de la tragedia; ya se habla de día terrible para nuestra historia. El primer fogonazo que uno recibe es el de la tragedia repetida; en la recta de una campa?a electoral alguien pretende destrozar toda regla básica de normal convivencia. Se empieza a palpar rabia, frustración, ira. Aún no sabemos datos para confirmar cuál será la magnitud de nuestro dolor. Me llama Lucía, una compa?era. Oigo sus lágrimas, las primeras de estos días. Me pide que hagamos algo. Inmediatamente le dejo a Jorge, nuestro portavoz, un recado en el contestador. Ya en el Ayuntamiento, el estupor es generalizado; comienzan a saberse algunas cifras, que parecen inconmensurables, ininteligibles, porque las dimensiones del dolor nos hablan de vidas segadas y proyectos truncados que somos incapaces de comprender. Comienzan las preguntas sobre la autoría; la envergadura del desastre nos remite, indudablemente, al 11-S y nadie escapa a esa sospecha, aunque las informaciones apunten a quien lleva a?os golpeando el corazón de nuestra democracia, ETA.
Asisto a las primeras concentraciones. A las 12.00 h frente a la Junta General del Principado de Asturias, la asamblea legislativa autonómica. Muchas caras conocidas y un buen número de ciudadanos anónimos; la solemnidad y preocupación invade la calle. Después, a las 13.00 h, frente al Ayuntamiento de Oviedo, con las mismas características. Llevamos peque?os carteles que rezan: “Terrorismo No, unidad de los demócratas Sí”. En ambas concentraciones, algunas personas, aisladas, sueltan improperios contra los representantes más conocidos de PSOE e IU; verdaderos disparates. Se ruega silencio y se muerden labios para no romper la calma, tan necesaria ahora. Me cuentan que hemos recibido alguna llamada insultante. Los nervios están, ya se ve, a flor de piel.

Algunos parecen estar instalados en una dinámica de cerrazón y permanente acusación al adversario político, entendido como enemigo. En las primeras horas del atentado del 11-M, cuando en el ambiente ya flotaban dudas sobre la autoría de la masacre pero se apuntaba por lo general a ETA, se destapó en ciertos sectores azuzados por las voces más conservadoras y afines al PP el tarro de las esencias derechistas. A?os de continúa criminalización del nacionalismo, de instrumentalización de la lucha terrorista, y de patrimonialización excluyente del concepto de Espa?a han provocado un permanente gesto torcido de irreflexivo rechazo por parte d